| 4/23/2007 12:00:00 AM

Falleció Boris Yeltsin, ex presidente de Rusia

El portavoz del Kremlin Alexander dijo a la AP que Yeltsin había fallecido, pero no divulgó la causa de muerte ni otros detalles. Según la agencia Interfax, citando una fuente médica anónima, la causa de muerte fue insuficiencia cardiaca.

Moscú.- Boris Yeltsin, quien fue presidente de Rusia tras el colapso de la Unión Soviética y guió el país hacia un sistema democrático y una economía de libre mercado, falleció. Tenía 76 años. 

La agencia noticiosa Interfax, citando a Serguei Mironov, jefe del centro médico presidencial, dijo que Yeltsin falleció el lunes por insuficiencia cardiaca. Durante su presidencia en los años 90, Yeltsin sufrió repetidos problemas de salud.

El Kremlin dijo que el funeral será el miércoles y que ese día será declarado día de duelo nacional. Yeltsin será sepultado en el Cementerio Novodevichy de Moscú, donde yacen los restos de los héroes de la patria.

Primer presidente libremente electo en Rusia, Yeltsin fue el arquitecto del colapso del régimen soviético y guió a Rusia hacia una economía de mercado y un sistema democrático.

Aunque Yeltsin inicialmente fue admirado por su desafío al monolítico sistema soviético, hoy en día muchos rusos lo recuerdan como el responsable del declive de lo que fue otrora una superpotencia mundial.

Mijail Gorbachov, el último presidente soviético, resumió la complejidad del legado de Yeltsin en una declaración de condolencia minutos después de anunciarse la muerte. Gorbachov se refirió a Yeltsin como alguien "sobre cuyos hombros pesan tanto grandes hazañas a favor del país, como graves errores", de acuerdo con Interfax.

El secretario norteamericano de Defensa Robert Gates, de visita en Moscú, llamó a Yeltsin "una importante figura en la historia rusa. Nadie olvidará la imagen de él parado sobre un tanque ante el parlamento ruso, resistiendo un intento de golpe militar".

Yeltsin fue una figura llena de contradicciones, ganando popularidad en la era comunista con promesas de acabar con la corrupción, pero mostrándose incapaz _ o renuente _ de evitar el saqueo de la industria estatal cuando pasó a manos privadas durante sus nueve años como el primer presidente electo de Rusia.

Yeltsin defendió vehementemente la libertad de prensa, pero fue un maestro de la manipulación. Acumuló un enorme poder durante su presidencia, y lo cedió todo dramáticamente en un discurso de fin de año en 1999.

Los grandes momentos de Yeltsin se produjeron en oleadas. Se paró encima de un tanque para resistir un intento de golpe de estado de militares conservadores en agosto de 1991, y encabezó el fin pacífico del estado soviético el 25 de diciembre ese año. Enfermo del corazón y enfrentando una posible derrota ante un candidato comunista en las elecciones de 1996, reunió toda su energía y apretó el paso en las semanas finales de la campaña, pasando a ser de un débil, tembloroso convaleciente a un candidato danzante, para retener la presidencia.

Pero Yeltsin fue un reformista inconsistente que nunca tomó mucho interés en los asuntos mundanos del gobierno diario y siempre culpó a sus subordinados por la vasta gama de problemas en Rusia.

Yeltsin dañó sus credenciales democráticas al usar la fuerza para resolver disputas políticas, aunque siempre dijo que sus acciones fueron necesarias para mantener al país unido.

En octubre de 1993 envió soldados y tanques para sacar a partidarios armados de un parlamento ruso hostil, luego que éstos habían desatado violencia en las calles de Moscú. Y en diciembre de 1994, Yeltsin lanzó una guerra contra rebeldes separatistas en la sureña república de Chechenia, un conflicto que sigue sin solución y que ha causado la muerte de decenas de miles de personas.

Aún así, Yeltsin tuvo un impresionante debut como presidente. Introdujo en el país las bases de la democracia, garantizando los derechos de expresión, propiedad privada y elecciones multipartidistas, y abriendo las fronterizas al comercio y el viaje.

Además, implementó reformas de mercado libre, creando el sector privado y permitiendo inversiones extranjeras. En política exterior, aseguró la independencia de los satélites soviéticos en Europa oriental, supervisó reducciones de tropas y armamento y desarrolló lazos con líderes occidentales.

 

 

AP

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?