| 1/23/2007 12:00:00 AM

Estilo de vida digital: el nuevo mundo de trabajo

Las tendencias sociales, políticas, económicas y demográficas están transformando el panorama del comercio global, pero las empresas aún se enfrentan al reto de lograr el éxito de acuerdo con medidas tradicionales: rentabilidad, participación de mercado, satisfacción del cliente e innovación. En los últimos 50 años, la informática (IT) ha jugado un rol crítico tanto en crear las condiciones para el cambio como en ayudar a las organizaciones a adaptarse al mismo. A medida que avanzamos hacia un mundo más fluido, menos centralizado y menos cierto sobre los supuestos anteriores y los modelos antiguos, la informática evoluciona en formas que facultarán a las organizaciones, equipos y personas para que logren sus potenciales en un nuevo mundo de trabajo.

Ciertamente, gran parte del cambio en el mundo está impulsado por la innovación tecnológica: sistemas más poderosos de software y de cómputo, e internet y una conectividad inalámbrica dominante. El uso cada vez mayor de la información ha sido básico para lograr mejores resultados en las empresas y una mayor productividad de los trabajadores. Sin embargo, al celebrar el éxito de estos avances, no debemos olvidar que la capacidad de adaptarse e innovar es fundamentalmente un talento humano. Facultar a la gente a trabajar de manera más eficiente y efectiva en el “estilo de trabajo digital” de un nuevo mundo de trabajo, debe estar en el centro estratégico de cualquier organización, a medida que enfrenta la era de rápido cambio y de una integración global cada vez mayor.

Los retos de un mundo más conectado.
A medida que el mundo se vuelve más interconectado a través de sistemas y redes, las paredes que aislaban a los trabajadores de la información, de los objetivos organizacionales y entre sí continuará cayendo. Si bien eliminar barreras permite muchas nuevas y emocionantes capacidades, también significa exponer a los trabajadores a un nuevo mundo de incertidumbres, un diluvio de información, demandas sobre atención y nuevas habilidades que deben dominar. Mantener un alto crecimiento de la productividad tomando en cuenta estas nuevas complejidades es un reto crítico, a medida que el nuevo mundo del trabajo evolucione en la próxima década.

Los trabajadores y las organizaciones ya se acercan al punto de “sobrecarga informativa”, en donde el mero volumen de los datos y la complejidad de las aplicaciones necesarias para trabajar con dicho volumen amenazan con abrumar los poderes del conocimiento humano. De acuerdo con IDC, un trabajador de la información típico en Norteamérica, ha visto multiplicado por diez el volumen diario de correos electrónicos relacionados con negocios desde 1997. El número de comunicaciones electrónicas relacionadas con negocios (correos electrónicos, mensajes instantáneos, solicitudes de reuniones) se quintuplicará entre 2004 y 2008.

Estas distracciones tienen un efecto demostrable en la productividad y en la salud de los trabajadores. De acuerdo con un reciente estudio realizado por el Families and Work Institute, 56% de los trabajadores dijeron que por lo general tienen que trabajar en demasiadas tareas simultáneamente o que se les interrumpe tanto que se les dificulta realizar su trabajo. Casi una tercera parte dijo que con frecuencia o con cierta frecuencia no sienten que tengan el tiempo para avanzar o reflexionar en el trabajo que hacen. Los problemas de salud relacionados con el estrés entre los profesionales del trabajo de la información ya son un gran costo para los patrones. En el Reino Unido, por ejemplo, se estima que el estrés representó casi una tercera parte de todas las ausencias y permisos por enfermedad, por mucho la causa más importante de falta al trabajo.

Aquí, la lección es que las herramientas para los trabajadores de la información tienen que evolucionar para satisfacer los retos que surgen a raíz de una sobrecarga de información. Una visión robusta de la productividad del trabajador de la información no puede simplemente seguir agregando una proliferación infinita de canales y funciones sin también resolver la priorización, el contexto, la administración de la atención y formas mejores y más inteligentes de visualizar y controlar los volúmenes de datos complejos. En pocas palabras: simplificación e información.
 
El rol central de los trabajadores de la información
El surgimiento de la informática como un impulsor y habilitador de los negocios modernos ha venido acompañado por el surgimiento de una nueva clase de trabajador: el trabajador de la información. Inicialmente, los trabajadores de la información eran aquellos dentro de una organización responsables de la producción, análisis y distribución de la información: los escritores, editores, analistas financieros, planificadores y facilitadotes quienes eran los primeros adoptantes de tecnologías, tal como el software de procesador de textos, la hoja de cálculo, el correo electrónico y el software para presentaciones. Al difundirse la informática en la empresa y a medida que las aplicaciones se volvieron menos estructuradas y más amigables, las herramientas y prácticas del trabajo de la información fueron adoptadas por un número cada vez mayor de roles dentro de la organización. Hoy, la información inunda cada aspecto de la organización moderna, desde ejecutivos responsables de tomar decisiones hasta representantes de servicio al cliente, profesionales con habilidades tales como doctores e ingenieros, y aquellos que trabajan en un centro de llamadas o en la sucursal de un banco.

Los avances en la tecnología en las últimas dos décadas han transformado el mundo del trabajo y del comercio, impulsando una ola tras otra de crecimiento y oportunidades económicas en todo el mundo, cambiando de forma dramática muchas industrias y abriendo nuevas oportunidades competitivas para organizaciones pequeñas y grandes. Compañías tales como eBay, Amazon, Wal-Mart, Dell, Jet Blue y Etrade, para nombrar tan solo algunas, han transformado el campo de juego en todas las industrias, desde el menudeo hasta la fabricación, la transportación y los servicios financieros.

A medida que el mundo de los negocios se vio más involucrado en el uso de la información en los 80 y 90, las organizaciones que invirtieron en su gente y sus sistemas se beneficiaron de la capacidad de adaptarse rápidamente al cambio. Hoy existe una oportunidad similar. Los retos anteriores relacionados con crear, analizar y manipular la información están siendo reemplazados por nuevos retos relativos al uso, comprensión y administración de la misma. IDC estimó que los trabajadores de la información dedican hasta 2.5 horas al día, o 30% de su tiempo de trabajo, buscando información. Estudios posteriores de Ford Motor y AIIM sugieren que los trabajadores de la información dedican entre el 15% y 25% de su tiempo en actividades no productivas relacionadas con la información.

Todo esto es tiempo no dedicado a hacer tareas con un valor específico para la organización, como revisiones de personal, análisis de ventas, presupuestos, proyecciones, planeación de proyectos o interactuar con clientes. Las organizaciones se beneficiarán sustancialmente cuando sus trabajadores con habilidades y experimentados puedan dedicar más tiempo a tareas con alto valor, y menos tiempo y energía a dar seguimiento a la versión correcta de un documento, hacer reprocesos para integrar retroalimentación de los miembros del equipo que no estuvieron bien conectados al proceso de colaboración, viajar o administrar la logística para convocar reuniones del grupo.

Microsoft considera que la capacidad de las organizaciones para aceptar el cambio, la incertidumbre y las oportunidades en la economía global está directamente relacionada con el facultamiento de los trabajadores de la información en todos los niveles de la organización. Facultar a los trabajadores de la información significa más que tan solo darles más software y más capacitación. Significa facilitarles, aprovechar sus talentos, experiencia y juicios únicos para utilizarlos en situaciones en las que puedan tener un impacto.

Significa colaborar con colegas que se encuentran en la oficina de junto o en el resto del mundo de manera tan natural como trabajar por su cuenta. Significa tener acceso a información segura, ubicua y no obstructiva. Significa simplificar el proceso de convertir montañas de datos brutos en inteligencia accionable y cerrar la brecha entre la información simple y la acción productiva.

El software es una herramienta central en este proceso, puede ayudar a los médicos a tratar pacientes más efectivamente a un costo menor; puede ayudar a los minoristas a optimizar y personalizar la experiencia de compra al tiempo que logran un control detallado de la administración para lograr una máxima eficiencia; puede ayudar a los trabajadores de la información en cualquier rol a reducir el estrés de la sobrecarga de información y aprovechar una visibilidad sin precedentes en los vastos almacenes de información para convertirlos en acción.

Microsoft tiene el compromiso de ayudar a las organizaciones a lograr estos beneficios. Las versiones actuales y próximas de Microsoft Office amplían el paquete tradicional de productividad personal de herramientas de autoría y análisis para permitir una productividad organizacional mayor. Al avanzar en el tiempo, cada vez nos enfocamos más en las tendencias sociales, económicas y demográficas que nuestros clientes enfrentarán en los próximos 8 a 10 años, junto con desarrollos prometedores en investigación y tecnología. Si bien este pensamiento no es aún parte de ninguna estrategia formal de producto, ya nos informa sobre al forma en que intentamos enfocar el facultamiento del trabajador de la información en la segunda década del siglo XXI.

*Esta columna fue escrita por el creador de Microsoft, para los medios de comunicación de América Latina y Dinero.com la publica como primicia.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?