| 2/17/2012 10:44:00 AM

¡Estás despedido!

La crisis les está pasando la factura a los presidentes de algunas de las principales multinacionales. El año arranca con caras nuevas.

Los malos resultados se están convirtiendo en verdugos de los presidentes de multinacionales alrededor del mundo. Solo en enero más de una docena de directivos se quedó sin puesto y, tras su salida, se conocieron las pérdidas en los estados financieros de estas compañías.

Aunque estos cambios se han justificado tradicionalmente con excusas como la necesidad de darle un giro al negocio o el interés de los altos ejecutivos por dedicarse a otras actividades o a explorar otras opciones profesionales, en el fondo el motivo es solo uno: falta de resultados.

Los casos más sonados de directivos a quienes recientemente les han pasado la factura por su desempeño los encabezan los CEO –presidentes– de Carrefour, Canon, RIM –fabricante de los Blackberry–, Anheuser-Busch, Sony y el Deutsche Bank. Pero no son los únicos. 

¿Qué está fallando?

Sydney Finkelstein, profesor de management de la escuela de negocios Tuck, divulgó recientemente su top de los errores cometidos por los que señala como ‘peores directores generales’ en 2011, encabezado justamente por los copresidentes de RIM, Mike Lazaridis y Jim Balsille. Para Finkelstein, la falla fue mantener una estructura no evolutiva y codirigida que, en su opinión, “es casi una garantía de fracaso, esto no funciona casi nunca”. 

Otros directores de la lista son Leo Apotheker, de Hewlett Packard, a quien atribuye una ejecución de estrategia inconsistente; Reed Hastings, de Netflix, cuyo error es la pobre comunicación, y William Weldon, de Johnson y Johnson, por esquivar la seguridad. Estos tres últimos aún permanecen en sus cargos.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?