| 7/21/2011 1:00:00 PM

El líder de los cacaos

Un importante grupo de dirigentes empresariales le están siguiendo la corriente a Alberto Espinosa en su proyecto de transformar el liderazgo en el país. Así lo está logrando.

Alberto Espinosa ha enfrentado retos muy importantes en su vida profesional. Durante más de 40 años tuvo que dirigir compañías como Alpina y Meals y, además, sacó adelante varias iniciativas de responsabilidad social. Todo eso lo convirtió en ficha clave del mundo empresarial colombiano.

Pero la empresa de ahora tal vez sea una de las más ambiciosas que se haya propuesto. Se trata de Relidera, una iniciativa que busca reclutar un dream team de reconocidos líderes nacionales para comprometerlos con impulsar cambios en la sociedad.

Para el lanzamiento de su iniciativa, Espinosa la sacó del estadio. A finales de junio pasado, reunió en el salón principal del Gun Club de Bogotá a José Alejandro Cortés, quien ha sido cabeza visible del Grupo Bolívar; David Bojanini, presidente del grupo Sura; el reconocido empresario Nicanor Restrepo; el constructor Pedro Gómez; el dirigente gremial y economista Roberto Junguito, y el empresario Nayib Neme, entre muchos otros. Ellos son apenas algunos de los más de 100 empresarios que respondieron a la invitación.

Durante el encuentro intercambiaron experiencias sobre sus éxitos y fracasos en esa ardua tarea de convertirse en líder. Además, Espinosa lanzó el libro Ser para liderar, donde cuenta las historias de varios de estos personajes y revela su carta de principios sobre cómo lograr el éxito en la vida. Al final de la jornada, los invitó a unirse a Relidera.

El objetivo inicial de este proyecto es “que las personas entiendan que lo primero que tienen que liderar es su propio destino, para luego influir en el entorno y finalmente concretar cambios sociales”, dice Espinosa.

Por eso, la convocatoria inicial en esta clase de encuentros es para reflexionar no alrededor de estrategias empresariales, sino sobre cómo “gerenciar la propia vida”.

En la reunión de junio pasado, por ejemplo, Pedro Gómez contó su experiencia para enfrentar la crisis de 1999, mientras Nicanor Restrepo hizo reflexiones sobre cómo lograr el éxito en los negocios y la vida. Lo mismo hicieron Bojanini y José Alejandro Cortés. En el auditorio, muchos otros empresarios participaron con reflexiones sobre la situación actual del país y los retos que enfrenta la sociedad colombiana.

Ese tipo de conversatorios es apenas la primera etapa de Relidera. Luego de esto, el objetivo es empezar a actuar. Para ello, Espinosa genera espacios que hacen posible canalizar los esfuerzos de cada uno de estos líderes.

Así está ocurriendo, por ejemplo, con el tema de educación. “Queremos definir cómo las distintas personas que trabajamos en este tema, nos alineamos para que gobierno, empresa privada, organizaciones, rectores, maestros, colegios y universidades unan esfuerzos y generen mayores impactos positivos en la vida de las personas”.

Por ejemplo, la Fundación Empresarios por la Educación, de la que Espinosa es miembro de su junta directiva, contrató con la consultora McKinsey un estudio sobre el sistema educativo colombiano. Las discusiones en torno de este análisis deberán dar como resultado una propuesta concreta acerca de cómo puede mejorar Colombia para que se convierta en el país con mayor desarrollo educativo en América Latina en los próximos 20 años.

Por su parte, la Fundación Cream Helado lleva 18 años con su programa Líderes Siglo XXI que le ha ayudado a 1.000 colegios en todo el país a mejorar sus programas educativos y de gestión. Unas 300 empresas han participado en este programa.

Con Relidera, Espinosa aspira a que este tipo de iniciativas se articulen y busquen trabajar conjuntamente con las Secretarías de Educación de las ciudades y con el Ministerio del ramo. Es lo que en términos empresariales se llama generar sinergias.

El éxito de Relidera está asociado al peso e impulso de los personajes que se comprometen con el proyecto. Se trata de personas líderes en sus sectores o sus regiones. Serán ellos los que logren alinear los astros en cada uno de estos programas y conformarán una especie de junta directiva de “ensueño” para cada uno de esos proyectos de responsabilidad social.

Además de educación, ya hay mesas trabajando en asuntos de liderazgo organizacional y emprendimiento. A la convocatoria han respondido casi 70 personas que se han matriculado en Relidera y ahora empezarán a mover iniciativas específicas por regiones y por sectores. Entre más gente logre reunir, Espinosa espera que el impacto sea mayor. La meta es convocar un verdadero ejército de liderazgo.

“Eso se va a convertir en una realidad. Nunca vamos a lograr el impacto que queremos, si no alineamos los esfuerzos. Hasta el momento, el país ha dado liderazgos personales muy importantes, pero ya es hora de trazar un trabajo mancomunado para obtener impactos mucho mayores”, explica.

Reconoce que todo el proyecto tiene su carga de profundidad, pues no se trata solamente de ofrecer más recursos o generar eficiencias en los proyectos. El objetivo es que se den transformaciones reales en la vida de las personas y, en consecuencia, en la sociedad.

Por eso, Relidera no se queda solamente en lo anecdótico. También busca promover una filosofía de vida. “Lo fundamental de todos estos proyectos es educar para la vida. Eso significa, primero, gerenciar la vida misma: definir una filosofía a partir de unas creencias y valores. Al final, las actitudes y comportamientos de los individuos cambian, lo que sin lugar a dudas mejora las sociedades”.

Para él es claro que la prosperidad de las personas no está relacionada únicamente con el éxito laboral o profesional. Es necesario un crecimiento personal sólido, con un núcleo familiar estable, pues solo así se logra el desarrollo humano integral.

Luego de casi cuatro décadas de experiencia en el mundo empresarial, ha encontrado que esta es la tarea que debe adelantar ahora. “He tenido una etapa de crecimiento profesional y estoy tratando de devolverle a la sociedad lo que me ha dado. También he tenido la posibilidad de sacar adelante a mi familia, pues tengo tres hijos y cinco nietos. Quiero que más personas tengan iguales oportunidades”.

Relidera arrancó en forma. Las posibilidades de nuevos proyectos dependerán de la respuesta de otros líderes que se sumen a la iniciativa. Por lo logrado en la etapa inicial, todo indica que la convocatoria va a prosperar, pues, por el carácter y el peso de las personas que han respondido, se pueden vaticinar buenos resultados. Tal vez con el esfuerzo y compromiso conjunto de todos estos cacaos, el cambio se empiece a notar más. Esa es la esperanza de Espinosa.
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