| 4/18/2006 12:00:00 AM

El factor Humala

Perú entra en una semana de elecciones presidenciales con una de las mejores coyunturas económicas de los últimos tiempos. El único riesgo en el horizonte es la inestabilidad política.

Perú atraviesa por una de las mejores coyunturas económicas de la última década. Con un PIB que creció un 6,7% en 2005, una inflación controlada y unas tasas de inversión y de demanda interna en alza, el único desafío es intentar mantener la bonanza en un año electoral. Eventuales incertidumbres políticas podrían postergar inversiones y ralentizar el comercio exterior. La economía del país andino es una de las que más ha crecido en Latinoamérica durante 2005, en un año particularmente favorable para el continente. El PIB de Perú se ha elevado un 6,7% el pasado curso, el alza más importante en los últimos ocho años y una de las más elevadas de toda su historia. Este crecimiento, que se compara favorablemente con el 4,8% de 2004 y el 4% de 2003, ha estado impulsado por la coyuntura internacional, la demanda interna y el alza de las inversiones. La demanda interna, favorecida por un optimismo generalizado en la economía, aumentó un 5,4%, mientras que la inversión privada experimentó un crecimiento del 13,9%. Los datos de la oficina de estadística local indican que en 2005 se registró una expansión de casi todas las actividades económicas, en especial la minería y los hidrocarburos que crecieron un 16,3%. Los excepcionales precios internacionales de los combustibles han mejorado los ingresos de las arcas públicas. El Gobierno de Alejandro Toledo orientó su política económica durante 2005 a cumplir las metas fiscales y monetarias, reprogramar deuda pública y a mejorar las cuentas públicas. El principal objetivo fue incrementar los ingresos, aumentar la eficiencia recaudatoria. Para ello se puso en marcha una reforma de las pensiones de los empleados públicos, lo que ha generado un aumento del 14% de los ingresos del Gobierno central. Con todo, los datos de enero han puesto paños fríos a este favorable escenario. La economía peruana registró en enero un alza del PIB del 4,4% por debajo de las previsiones y la menor tasa de crecimiento de los últimos 14 meses. A pesar de que el Gobierno se niega a hablar de desaceleración, el sector minero creció sólo un 5,7%, por debajo de los dos dígitos mensuales registrados en los últimos meses; mientras que el sector agropecuario avanzó un leve 0,04%. Las previsiones indican que Perú podría crecer como máximo un 5% durante este año, principalmente por las incertidumbres políticas generadas en un año electoral. En menos de 20 días se celebrarán elecciones con un resultado incierto. Las últimas encuestas otorgan un empate técnico entre la candidata conservadora Lourdes Flores, favorita del mercado, y el militar retirado de discurso nacionalista, Ollanta Humala. El ministro de Economía, Fernando Zavala, reconoce que es muy difícil que el país crezca a tasas del 6% y advierte que el factor político generará volatilidad en el tipo de cambio y en la cotización del mercado bursátil. También ha apuntado el retroceso en algunas decisiones de consumo e inversión. Mientras, el país mantiene la inflación controlada. Los precios cayeron desde un 3,5% a fines de 2004 a un 1,1% en noviembre de 2005, cerrando con un 1,9%. Según señala la Cepal, las alzas de los combustibles se amortiguaron por medio de un fondo de estabilización y no influyeron significativamente en otros precios, además de la caída de los precios de los alimentos. La generación de empleo formal superó el 4%, con un dinamismo mayor en algunas ciudades de provincia. En 2005, el paro llegó al 9,6%, cifra que se reduce al 8,9% en la capital del país, Lima. Por otro lado, la firma de un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos ha generado favorables perspectivas en el futuro del comercio exterior.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?