| 5/23/2011 8:20:00 AM

El éxito detrás de la eficiencia

El primero de junio los habitantes de Bogotá inaugurarán los puentes de la calle 100 con cra 15. Cerca de 700 obreros trabajaron 24 horas, para entregarla a tiempo. Esta es la historia detrás del cumplimiento de la firma Sainc, que nació hace 35 años en Cali y que hoy expande su modelo en Perú.

 Pocas veces  entregan obras a tiempo en Bogotá y esta parece ser la excepción a una regla que hace muchas décadas los contratistas olvidaron cumplir. En 1976, Francisco José De Angulo y sus socios decidieron crear una empresa con metas bastante modestas, pero las primeras construcciones marcaron la pauta de un futuro prometedor.


Lo primero que ejecutaron fue el edificio del Bienestar Familiar en Cali, que en su momento costó $15 millones. “Desde ese momento tuvimos una gran suerte de irnos ganando otros contratos gracias a que cumplíamos, éramos serios y terminábamos a tiempo”, recuerda 35 años después Francisco José De Angulo, el actual director general de la empresa.


Desde su fundación hasta la década de los noventa, forjaron su nombre en la capital del Valle del Cauca. La crisis los obligó a mirar otros horizontes y a fortalecer su empresa especialmente en el área de obras civiles, fue entonces cuando se vincula el ingeniero Daniel Reyes Harker, y comienza un senda de crecimiento sin pausa, que hoy le permite tener ventas anuales de $146.893 millones y un patrimonio de $72.525 millones. En el ranking de las 1.OOO empresas más grandes del país Sainc está en el puesto 474.

En el 2006 compraron plantas de concreto y asfalto. Tienen tres certificados de calidad, generan casi 3.900 empleos directos e indirectos. Los residuos, desechos y escombros de las obras los reciclan, para diferentes trabajos, así recuperan casi $80 millones por obra, lo que les permite presentar obras más limpias y ese dinero lo invierten en proyectos sociales de sus trabajadores.

Obra calle 100: carta de mostrar
Desde julio del 2010 cuando arrancaron con la obra sabían que contra viento y marea iban a entregarla a tiempo el primero de julio del 2011. Carlos Cortés es el ingeniero que tuvo a cargo la dirección de la obra que no solo se trata de una pieza de ingeniería civil, sino de un punto de referencia que mejora la arquitectura de la ciudad o paisaje urbano.

 

Para cumplir y entregar el primero de junio a las siete de la mañana organizaron turnos de 24 horas entre agosto y febrero de este año. Desde esa fecha hasta mayo solo pudieron trabajar 12 porque la Alcaldía les restringió los horarios, tras quejas de los residentes de la zona.


En total fueron 700 obreros los que participaron, un número similar al que se emplea para grandes edificaciones. “La utilización con gran precisión de la capacidad de la mano de obra es otra de las actividades que nos permitió terminar a tiempo, esto se incluyó desde el primer día de trabajo. No descansamos ni domingos, ni festivos”, explica Cortés.

Uno de los aspectos más relevantes e interesantes de este proyecto es que los puentes son literalmente agradables para manejar. El Director de Obra explica que las pendientes de entrada y salida son casi imperceptibles para el conductor.

Para la construcción usaron 400 pilotes de 45 metros lineales, es decir 18 kilómetros de pilotes. Se usaron 16.500 metros cúbicos de concreto y 2,5 millones de kilos de acero. Cada puente tiene 395 metros líneas de longitud en tres carriles. Se estima que aproximadamente pueden pasar por estos puentes casi 6.000 vehículos por día.

El éxito y la razón del cumplimiento fue la perfecta sincronización de las labores. Una de las más destacadas fue el manejo de tráfico en la zona para ejecutar desvíos. “Fue un hito en Bogotá del buen manejo vehicular, por más que hacíamos una obra más grande no se sintieron grandes represamientos y no afectó en mayor proporción”, explica Cortés.

De no haber sido por las constantes lluvias, la empresa habría podido entregar la obra antes de lo previsto, pero el mal clima no permitió hacer los arreglos finales como pintar y pulir algunos detalles.

“El puente tiene una bunas zonas de espacio público, tiene áreas muy amplias que permiten ver casi de extremo a extremo a más de 100 metros, yo creo que esa descontaminación visual también permite que sea más agradable. Nos esmeramos por tener uno buenos acabados, le colocamos unas tabletas similares a los enchapes de las estructuras. Las columnas de sostenimiento tienen un diseño diferente. Las barandas son inclinadas y hace ver la calzada del puente más amplia. Para la iluminación instalamos unos postes inclinados y eso cambia la monotonía de este tipo de obras”, resaltó Carlos Cortés.

El miércoles primero de junio sin eventos oficiales, sin show, sin alcalde en propiedad o encargado, sin ministros, se dará paso a las siete de la mañana a los puentes de la calle 100 con cra 15 que conectan de occidente a oriente uno de los puntos más congestionados de la ciudad.

Siguiente paso
En este momento Sainc tiene a cargo la construcción del puente de la calle 108 con cra 11; reparación de las vías de la circunvalar, el manejo de tráfico para adelantar la construcción del Transmilenio por la carrera séptima, la estructura del centro comercial más grande de Bogotá: Calima es de 250.000 metros cuadrados que ya está lista para que la cadena de almacenes La 14 se instale. Este es un proyecto de $170.000 millones.

 

Además tienen obras en otras ciudades como Medellín, Pereira, Cali y proyectos en Perú

Hace dos años abrieron operaciones en Perú en donde adelantan obras de colegios, construcción de cárceles, hospitales y aspiran a meterse de lleno en obras civiles. Hasta ahora del total de ingresos de la empresa la operación en Lima sólo representa el 5%.

Reyes dice que están listos para construir el proyecto de la represa de Hidroitunago de EPM, ampliación de las refinerías y campos de producción de petróleo. También tienen en marcha remodelaciones con la Embajada de los Estados Unidos y proyectos de construcción de dobles calzadas y tampoco descartan apostarle a la construcción del metro de Bogotá.


“Nosotros hoy en día lo que estamos esperando es tener concesiones que es un tipo de negocio que el da estabilidad en la empresa y poder participar en otros países en Colombia podamos estar en otras naciones, por ahora queremos concentrar nuestra operación en Perú. Hicimos unos pinitos comprando unos terrenos en Estados Unidos para construir vivienda, pero llegó la crisis y nos tocó quedarnos quietos”, dice Francisco José De Angulo.
 
Esta es una cronología del avance de obra en los 11 meses de trabajos:
 

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