| 10/26/2011 6:00:00 PM

El costurero

Los 27 empresarios más poderosos de Antioquia se reúnen cada viernes en el Costurero, un lugar para hablar de negocios y ‘arreglar’ el país.

Unos dicen que empezó en 1990, otros insisten en que fue en 1991 y algunos ya ni lo recuerdan. Lo cierto es que son más de 20 años de inolvidables tertulias los viernes de cada semana. Ese día, a las 5:30 de la tarde, los 27 empresarios más poderosos de Medellín se reúnen en la sede de Proantioquia para hablar, como muchos lo afirman, de todo menos de fútbol y de mujeres.

El viernes 21 de octubre no fue la excepción. Uno a uno, los miembros del Costurero –como es llamada esta reunión– fueron llegando a la cita. A las 6:00 de la tarde la mesa estaba completa y el whisky servido. Así que, sentado a la cabecera, Guillermo Valencia Jaramillo, ex presidente de Industrias el CID, dio inicio a una nueva charla entre amigos.

Esa tarde había un motivo para celebrar. Barack Obama acababa de firmar el TLC con Colombia, y para los miembros del Costurero eso era una victoria. Sabían que detrás de la aprobación del tratado estaba la mano de su amigo y contertulio Valencia Jaramillo. ‘Guillo’ –como le dicen– viajó más de 40 veces a Estados Unidos con el entonces jefe del equipo negociador, Hernando José Gómez, para explicar las necesidades que tenía el país de abrirse al mundo.

Era la excusa perfecta para un brindis. Pero no solo eso: también para hablar del TLC. Sin embargo, antes de entrar en materia, Juan Camilo Ochoa, ex presidente de Suramericana, prefirió recordarles a sus amigos cómo nació el Museo de Arte Moderno de Medellín. Hace unos 30 años, según Ochoa, sobre un predio público, un sacerdote erigió una capilla a donde ya asistían algunos feligreses. Durante varios días, el cura ofició allí su misa pese a no tener permiso.

Así que un grupo de empresarios puso sus ojos sobre el lote para construir el Museo. El sitio era el indicado, pero hacía falta plata para comprarlo. La solución, entonces, fue hablar con el presidente Belisario Betancur quien, interesado en el proyecto, les vendió el terreno en $3.000. Lo único que estaba pendiente era sacar al religioso del lugar. Para ello, no hubo más remedio que hacer una asamblea que decidió retirarlo con todo y sus santos.

Luego de la pausa, era el momento para volver al TLC. El debate fue tomando altas temperaturas cuando Ricardo Sierra, presidente de Distrihogar, aseguró que con la tasa del dólar le iba a quedar muy complicado competir al sector industrial. “El TLC le va a hacer daño al país y va a imponer condiciones favorables para los comerciantes y perjudiciales para los industriales”, puntualizó Sierra. Al final, la gran mayoría llegó a una conclusión: hay que defender el libre comercio. Para los ‘socios’ del Costurero, el futuro económico del país está en abrirse hacia el mundo. Y, aunque reconocen que con el TLC va a haber sectores afectados, están convencidos de que serán más los ganadores que los perdedores.

Invitados de honor
Durante las dos décadas de existencia del Costurero han desfilado por allí los personajes más influyentes del país. Álvaro Uribe, Juan Manuel Santos, Juan Carlos Echeverry y Gustavo Petro son solo algunos de los invitados a esa tertulia donde el poder y el intelecto se reúnen tres horas a la semana.

De esas visitas hay una que los miembros de la ‘logia’ aún recuerdan como si hubiese sido ayer. Cuando el por esos días ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, les llevó la primera edición de su libro Jaque al Terror. Luego de entregarles el obsequio, Santos y algunos de los empresarios se fueron al Parque Lleras a tomar unos tragos.

Pero esa no era la primera visita de Santos. Años atrás, cuando estaba al frente de la cartera de Hacienda, el funcionario no dudó en ir al Costurero para consultar la posibilidad de implementar el impuesto al patrimonio. “Casi que vino a pedirnos permiso, –recuerdan los empresarios–. Le dijimos que sí y no pasaron muchos días para que el impuesto entrara en vigencia”. El número de visitantes es interminable. Y también las historias que en el Costurero se han tejido. Y, aunque ninguno de sus miembros recuerda la fecha exacta en la que se reunieron por primera vez, lo que no han olvidado fue cómo surgió este espacio de debate.

Fue cuando Gilberto Echeverri, como gobernador de Antioquia, llamó a los empresarios más poderosos de la región para, en llave, ponerle freno al desempleo que azotaba al departamento. En ese instante empezó todo.

Desde ese día, la cita de los viernes es sagrada. Solo si el lunes siguiente es festivo, no hay excusa para dejar de ir. Hoy el grupo tiene un gran ausente: el ex director de la Andi, Carlos Arturo Ángel, el único pereirano de esta tropa de amigos antioqueños y el único que hasta el momento ha muerto.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?