| 9/25/2008 12:00:00 AM

El costo de la crisis

¿Alguien a ciencia cierta sabe realmente cuánto cuesta el proyecto económico para salvar, supuestamente, la economía más fuerte del planeta?

En estos momentos, cuando la decisión del proyecto de salvataje por US$ 700.000 millones propuesto por la Dirección del Tesoro y la Reserva Federal de los Estados Unidos se encuentra en el limbo en el congreso de ese país, enrarecido principalmente por el ambiente político que genera las próximas elecciones presidenciales y la pugna entre demócratas y republicanos por el poder, la pregunta que se hacen los analistas en el mundo es ¿cuáles serían los verdaderos costos económicos y políticos que tendría que asumir el pueblo norteamericano y sus legisladores frente a un si o un no con respecto a ayudar a los bancos a salir de esta crisis?

¿Cual será el "costo final"?
Si bien las primeras aproximaciones hablan de US$ 700.000 millones, lo que equivale al 5,4% del PIB de los EE.UU, a 18 veces el PIB de Bolivia, tres veces el PIB de Colombia, a 23 veces el fondo anual que pide la FAO para sacar de la hambruna a 1.000 millones de personas, y representa US$30.000 millones más, que el costo de la guerra de Vietnam, el costo total del plan de rescate dependerá del precio que el gobierno pague por los activos “tóxicos” como se le conocen en el mercado a los títulos de los bancos con problemas.

A la cifra final, se debe sumar los US$85 millones destinados al rescate American International Group y los US$29 millones comprometidos por el gobierno para apoyar la unión entre Bear Stearns y JPMorgan Chase.

Además de todo eso, la Oficina de Presupuesto del Congreso considera que el rescate por parte del gobierno federal de las hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac podría costar US$25.000

Las posibles consecuencias del plan
Para Otman Gordillo, Director de Investigaciones de la firma comisionista Alianza Valores, el plan de salvataje puede traer consecuencias en lo político, en lo económico y en lo fiscal que aun los mercados no han tenido en cuenta:

En lo político
Dada la proximidad de las elecciones presidenciales en los Estados Unidos, lo más lógico es pensar que los demócratas van a objetar la "improvisación" del plan, además de preguntarse por qué ayudar a Wall Street en vez de ayudar a cuatro millones de personas cuyos hogares fueron embargados. Esto sin duda va a ser un arma electoral en las próximas semanas, que van a explotar el hecho que la crisis financiera de los privados termina siendo pagada por toda la población contribuyente.

En lo económico
Hay un grupo de macroeconomistas que están advirtiendo que si el gobierno de EE.UU por medio del plan de rescate anunciado se hace cargo de las deudas de las entidades quebradas por la especulación financiera, lo que va a conseguir es convertir una crisis del capitalismo financiero privado en una crisis estructural del Estado norteamericano. Según Joseph Stiglitz, este es sólo el principio de la crisis debido a que el plan no va a la raíz. Para Paul Krugman se deben esperar nuevas debilidades macroeconómicas, y probablemente persistirán durante todo 2009.

En lo fiscal
Tal vez el peor efecto previsto vendría por este tema, la mayoría de los analistas proyectan un agravamiento de la presión fiscal que en últimas ha generado un renovado debilitamiento del dólar alrededor del mundo, un alza en las tasas de los bonos tesoros y nuevamente cierto refugio en las materias primas

Qué piensan los norteamericanos frente a la crisis
Según una encuesta realizada por la firma norteamericana Zogby especialistas desde 1984 en sondeos preelectorales y en hacer mediciones de todo tipo, llegó a la conclusión que el pueblo norteamericano se encuentra divido en el tema del trillón de dólares de rescate.

La encuesta, llevada a cabo el pasado viernes y sábado (19 y 20 de septiembre) después de que la crisis alcanzara su nivel más alto, muestra que un 46% de la población esta a favor del rescate y un 46% en contra de la medida, un 8% de los encuestados dice no tener una respuesta todavía.

Esto indica que tan solo menos de la mitad de los americanos no estarían de acuerdo conque se le lancen salvavidas al sector financiero y mucho menos con que se utilicen recursos del erario publico para sacarlos a flote.

Por otro lado cuando se les pregunto por el futuro de los bancos en crisis, el 84% de los encuestados creen que los bancos de inversiones y otras corporaciones estadounidenses quebrarán en los próximos meses, mientras tan solo un 9% dijo que creen que el problema de la crisis ya tocó fondo.

Cuando se les preguntó quién es el culpable, el 27% dijo que el culpable es la administración Bush, mientras que un 20% culpó al Congreso.

En cambio, solo un 12% culpa a los bancos de inversión - que son los que más se beneficiarían del posible rescate - y un 17% culpa a los agentes hipotecarios.

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