| 9/23/2008 12:00:00 AM

El congreso de EEUU debe actuar ahora

Bernanke y Paulson pidieron aprobar rápidamente el paquete de rescate financiero de US$700.000 millones, sino la economía estará en peligro.

WASHINGTON_ El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, y el secretario del Tesoro, Henry Paulson, exhortaron al Congreso el martes a que apruebe rápidamente el paquete de rescate financiero de 700.000 millones de dólares, y advirtieron que lo contrario significaría graves peligros para la economía.

Las dos principales autoridades de Estados Unidos en materia económica preveían hablar más tarde ante el Comité Bancario del Senado, pero dieron a conocer previamente sus discursos en un marco en que el gobierno y los legisladores se afanaban por alcanzar un acuerdo sobre lo que sería el rescate financiero más grande de la historia del país.

"Si las condiciones financieras no mejorasen durante un período prolongado", dijo Bernanke, "las implicaciones para la economía en general podrían ser muy adversas".

La declaración de Paulson fue igualmente grave.

"Debemos actuar para evitar una serie de quiebras de instituciones financieras y congelamiento de mercados crediticios que amenazan el bienestar de las familias estadounidenses, la viabilidad de empresas grandes y pequeñas y la salud misma de nuestra economía", aseveró el funcionario.

Ambos funcionarios formularon sus declaraciones mientras el presidente George W. Bush, quien se halla en Nueva York para la Asamblea General de la ONU, intentó asegurar a los líderes mundiales que el gobierno de Washington tiene el problema bajo control.

Bush expresó su confianza de que el Congreso aprobará la legislación necesaria para lidiar con el problema y dijo que había asegurado a otros líderes mundial que el paquete de rescate financiero "es un plan robusto para enfrentar un problema serio". Admitió que algunos dirigentes políticos tienen otras ideas sobre el paquete, pero que existe el deseo de aprobarlo con rapidez.

El plan permitirá al gobierno comprar hipotecas incobrables y otros valores en dificultades en poder de bancos e instituciones financieras a punto de quebrar. Las autoridades financieras de Washington suponen que si se eliminan esas deudas de los libros de contabilidad los bancos estarán más inclinados a hacer nuevos préstamos, atenuando la crisis crediticia.

El departamento del Tesoro de Estados Unidos ha adoptado medidas sin precedentes en semanas recientes para evitar una calamidad financiera, que podría tener devastadoras consecuencias para la economía en su conjunto. Entre otras cosas, tomó control de los gigantes de las hipotecas inmobiliarias Fannie Mae y Freddie Mac, dio 85.000 millones de dólares del dinero de los contribuyentes al coloso de los seguros American International Group Inc. y prohibió de manera temporal la venta de centenares de paquetes de acciones en la modalidad "vender a la baja", que ha causado estragos. El "vender a la baja" consiste en vender acciones que el vendedor no posee, y que ha pedido "prestadas" o "en alquiler", para comprarlas luego cuando el precio sea más bajo. Según los críticos, la práctica es una especie de lotería, y afecta empresas por su gran volatilidad, a diferencia de la compra de acciones a largo plazo. Además, el criterio de los "vendedores en corto" es apostar a la baja. Eso también difiere de los

tenedores de acciones de largo plazo, que las retienen con la esperanza de que suba su cotización.

Bernanke y Paulson defendieron sus pasos sin precedentes, indicando que eran para frenar la crisis. Aún así, Bernanke admitió que "los mercados globales financieros continúan bajo un estrés extraordinario".

Paulson dijo que las decisiones anteriores, de ir rescatando una institución financiera tras otra, habían sido insuficientes y "debemos tomar ahora acciones ulteriores, decisivas, para llegar a la raíz" de la crisis.

 


 

(AP)

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?