| 4/20/2007 12:00:00 AM

Dinero.com y...

Mark Tacher, Emiliano en la novela "La hija del mariachi", de RCN, cuenta que quienes trabajan como él deben saber administrar muy bien su dinero.

¿Qué tan rentable es ser famoso?
Cuando se está al aire es muy rentable, pero cuando se sale del aire no lo es. En esta carrera hay que aprender a administrar, porque se tienen muchas ganancias cuando hay trabajo, digamos en un año y medio, que eso es mucho en la vida de un famoso. Pero luego llega un tiempo de ocho, nueve, diez meses sin trabajo, entonces al actor le toca estar reinventándose. Siempre he tenido que saber administrar mi dinero para que en cada proyecto me sobre para sobrevivir, para hacer mis proyectos e invertir en lo que pueda ser posible.

¿Cómo invierte su dinero?
Me sirven mucho los cdt’s que me guardan el dinero por un tiempo y me entregan una ganancia de cuatro o tres puntos de interés. En este momento me interesa la finca raíz y ahora estoy en proceso de abrir un restaurante en Colombia.

¿Cuál ha sido su peor inversión?
En caprichos y en fiestas durante mi juventud malgasté mucho. La locura de la actividad te lleva a excesos que no te sirven para nada. Simplemente el dinero desapareció y la vida te enseña que tienes que hacer otro tipo de cosas. He malgastado en rumbas, en viajes, que cuando estaba más joven, no tenía la capacidad de soportarlos. Cuando regresaba ya no tenía plata y había que bajar el nivel de vida y sicológicamente eso era muy fuerte y pesado.

¿Se ha endeudado hasta lamentarlo?
Nunca en mi vida. Así no puedo dormir, una vez me endeudé de chamaco, y no podía dormir, era una cosa insoportable.

¿Qué ha sido lo más caro que ha comprado?
Pues que yo diga (piensa un poco), lo más caro... pues no soy de joyas. Yo creo que un auto.

¿Cómo ve la situación económica de nuestro país comparada con la de México?
Es algo impresionante, Colombia tiene un crecimiento constante. Yo he investigado en medios como la finca raíz, por mi interés en el restaurante, he mirado negocios de entretenimiento y es algo avasallante el crecimiento en comparación con México. Este país tiene una cantidad de oportunidades que es brutal.

¿Qué similitudes encuentra entre el empresario mexicano y el colombiano?
Ambos son trabajadores “a la lata”. Nos encanta trabajar en nuestras empresas. Solo hay que fijarse en la química que hay entre ambos países, el reflejo de esto son las sociedades colombo-mexicanas, como por ejemplo Cemex, una empresa de México que está hace muchos años en Colombia. La presencia de Carlos Slim en este país, quien compró muchas empresas de telecomunicaciones y trajo un a inversión de 300 millones de dólares. El movimiento de las relaciones entre mi país y Colombia es espectacular. Pero hay diferencias también, por ejemplo en México están escaseando las oportunidades, porque hay muchísima gente. Sólo en la capital viven la misma cantidad de personas que tiene toda Colombia y eso tiene un gran impacto en la falta de oportunidades por ley de oferta y demanda.

¿Eso hace que los mexicanos emigren a otros países a buscar trabajo?¿Es ese su caso?
Mi caso es distinto porque yo me manejo en el medio artístico y voy hacia donde la oportunidad me llama. Aparte de la oportunidad en Colombia, tenía una en Miami y una en Venezuela, pero decidí quedarme en Colombia. En otro tipo de negocios es obligatorio que la gente emigre. La ley de oferta y demanda lo exige; si no hay oferta cómo puedes trabajar, no ganas capital, ni liquidez. En Colombia en cambio sí hay buenas ideas, la gente sí arriesga por las buenas ideas, allá estamos un poco más escépticos. A la gente colombiana le gusta arriesgarse, moverse, crecer, le gusta tener un movimiento brutal de capital, le gusta mover dinero en el banco, comprar, vender, fusionarse, es una cosa impresionante.

¿Qué opina de que el segundo hombre más rico del mundo sea su compatriota Carlos Slim?
Es un empresario que no tiene nombre, es una persona muy inteligente para los negocios. Es una locura que esté tan cerca de la fortuna de Bill Gates. En México lo llamamos el rey Midas, porque las cinco empresas que ha tomado, que estaban a punto de quebrar, él las transformó en las más fuertes del país. Tomó una cadena de restaurantes llamada Sanborns, que cuando la adquirió tenía 25 restaurantes, ahora tiene más de 100, es tipo cafetería. Él posee una mente inteligente y sería un placer, un honor conocerlo, para saber cómo piensa, qué visión tiene alguien tan exitoso.



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