| 8/31/2011 6:00:00 PM

Días de furia

Primero fue la NBA, luego la liga española y ahora el Calcio. La crisis económica en el primer mundo le pasa factura al deporte profesional.

El mundo del deporte internacional vive por estos días una verdadera tormenta. A la crisis de la NBA –la liga de básquetbol de los Estados Unidos– se le suman la liga española e italiana, las dos más importantes confederaciones de fútbol del planeta. El denominador común: la mala situación económica de esos países, que comienza a pasarle cuenta de cobro a los jugadores profesionales de alta competencia.

Los últimos en caer en “desgracia” fueron los jugadores del Calcio. Al cierre de esta edición, varios de ellos se encontraban en una gran huelga por las calles de Italia. La razón: protestar contra el llamado “impuesto solidario”, un tributo del plan de ajuste de Silvio Berlusconi que contempla el cobro de 5% para quienes tengan ingresos mayores a 90.000 euros anuales o de 10% para quienes superen los 150.000 euros. Los jugadores piden que los clubes paguen este impuesto.

A esto se suma una nueva normativa de la liga italiana, que brinda la posibilidad de apartar de los equipos a algunos jugadores, para que se entrenen por separado. Antes que recibir apoyo popular, esta huelga ha sido criticada por los fanáticos del Calcio. De hecho, una encuesta realizada por La Gazzetta dello Sport dice que 74% de los italianos no apoya a los futbolistas, despertando comentarios como el siguiente: “Hay familias que no logran pagar la hipoteca, decenas de miles de trabajadores desempleados, y estos van a la huelga”, dice uno de los lectores del periódico Il Messaggero.

Pero los problemas financieros no son exclusivos de la liga italiana. También la liga española está pasando por un momento difícil. La primera fecha del torneo de primera división de España (Liga BBVA) fue aplazada por la huelga de los futbolistas, que se quejaban de las deudas de varios clubes con 200 jugadores y que ascendían a 43 millones de euros. Si bien la Liga tiene un fondo para respaldar el salario de los jugadores, este apenas contaba con 40 millones de euros.

Justamente, la Asociación de Futbolistas Españoles llegó a un acuerdo para ampliar el tamaño del fondo y garantizar que los jugadores reciban lo adeudado, incluso quienes pertenecen a clubes que perdieron la categoría. Gracias a esto, se pudo comenzar el torneo con una semana de retraso. Ahora bien, el acuerdo es un ‘paño de agua tibia’ que no soluciona los problemas de fondo: en los últimos siete años, 23 equipos españoles se han acogido al Concurso Voluntario de Acreedores, una figura legal para evitar desaparecer por insolvencia y ceder la gestión de sus finanzas a un tercero. En este momento, seis conjuntos de primera división están en esta situación: Granada, Zaragoza, Betis, Rayo Vallecano y Mallorca.

Para completar, los ingresos que genera la actividad están concentrados en pocos equipos. Según las analistas Sport+Markt y PR Marketing, todos los equipos de la Liga BBVA vendieron productos por 190,1 millones de euros, en 2010. Sin embargo, solo entre FC Barcelona y Real Madrid la cifra ascendió a 152,8 millones (80% del total). A esto se suma que cerca de 50% de los derechos por transmisiones de televisión en España se distribuyen entre Real Madrid y Barcelona.

Así las cosas, los días para el deporte profesional en el primer mundo no son prometedores. La crisis económica y financiera de esos países apenas comienza y lo peor estaría todavía por venir.

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