| 2/25/2008 12:00:00 AM

Cuba estrena presidente

Debutó el lunes como nuevo presidente de Cuba, con una larga lista de problemas por solucionar y pocas pistas sobre futuras reformas.

Su primera actividad oficial como Jefe de Estado será recibir el martes al número dos del Vaticano, cardenal Tarcisio Bertone, dijo el canciller Felipe Pérez Roque a periodistas.

Raúl, un general de 76 años, fue nombrado el domingo jefe de Estado en reemplazo de su hermano Fidel, el líder histórico que renunció la semana pasada tras casi medio siglo en el poder pero continuará siendo consultado para las grandes decisiones.

Hasta ahí, sin sorpresas, puesto que ha sido siempre la mano derecha de Fidel y lo reemplazaba interinamente desde que el líder enfermó hace un año y medio.

Pero la designación de José Ramón Machado Ventura, comunista de línea dura de 77 años, como su número dos sí sorprendió a los observadores internacionales, que lo interpretaron como un freno a posibles reformas para reanimar la economía.

"La elección del compañero José Ramón Machado Ventura es un reconocimiento a su historia, a su autoridad, a su experiencia," dijo Pérez Roque durante una rueda de prensa en La Habana.

"Lo demás eran especulaciones, elucubraciones de la prensa, sobre todo fuera de Cuba, que nosotros respetamos, oímos, pero que la Asamblea (Nacional) no tiene que compartir," añadió.

Pérez Roque y Carlos Lage, un médico de 55 años que dirigió las tímidas reformas económicas de la década de 1990 y a quien muchos analistas veían como número dos de Raúl, no avanzaron dentro del nuevo Ejecutivo.

En su discurso inaugural frente al Parlamento que lo eligió, Raúl Castro prometió el domingo modernizar el Estado y reanimar su economía poco eficiente y fuertemente centralizada. Todo eso sin renunciar al socialismo.

Todo sigue igual
El primer día de Raúl Castro al frente de Cuba, el primer relevo en el poder en 49 años, transcurría como si nada.

En La Habana, la gente hacía filas frente a los puestos de periódicos para comprar Granma, el diario del gobernante Partido Comunista que publicó el discurso de Raúl y las fotografías de los 31 nuevos integrantes del Ejecutivo.

Entre ellos hay viejas caras conocidas de la Sierra Maestra como los comandantes Juan Almeida, Ramiro Valdés y Guillermo García, o los generales Abelardo Colomé, Alvaro López Miera y Leopoldo Cintra Frías.

"Todo sigue igual. Si logran solucionar la vivienda y la jama (comida), entonces habrán hecho algo. Pero eso quizás lo vean mis nietos," dijo Margarita, un ama de casa de 58 años.

Durante su gobierno interino, Raúl Castro fomentó a finales del 2007 un debate sobre los problemas del país. El diagnóstico, que abarca desde la pérdida de poder adquisitivo al deterioro de la educación y la salud públicas, está en sus manos.

"De lo que ahora se trata es de hallarles solución de una manera inteligente, gradual y sin improvisaciones," dijo el semanario de la oficial Central de Trabajadores de Cuba.

EE.UU. critica, obispos bendicen

Washington, que desde el triunfo de la revolución en 1959 ha intentado derrocar a Fidel Castro, dijo que la elección de Raúl frustra las expectativas de una "transición real."

"Ciertamente, la continuación de la dictadura de los hermanos Castro no es lo que nos gustaría ver y no responde a los mejores intereses de los cubanos," dijo el vice portavoz del Departamento de Estado, Tom Casey.

La Conferencia de Obispos Católicos de Cuba dio, sin embargo, su "voto de confianza" a Castro y pidió "medidas trascendentales" que satisfagan "las ansias e inquietudes" de los cubanos.

Bertone, el enviado del Papa Benedicto XVI sugirió que espera "gestos buenos" del nuevo gobierno sobre derechos humanos.

"No hemos pedido exactamente una amnistía (...) (pero) la liberación de algunos presos son gestos positivos que ayudan a la reconciliación, que dan signos de esperanza," dijo durante una rueda de prensa con el canciller Pérez Roque.

El cardenal Bertone mencionó el caso de los cuatro presos políticos excarcelados a mediados de este mes por razones de salud tras negociaciones con España.

 

Raúl Castro: el hermano, el sucesor, "el dos"

Con su eterno bigote impecablemente cuidado, de mediana estatura, hombros huesudos y de trato afable cuando está en confianza, Raúl Castro siempre fue en la isla "el dos".

 

Raúl, cinco años menor que Fidel, fue la figura de recambio en el poder desde los primeros meses del triunfo rebelde en 1959. Un congreso del Partido Comunista de Cuba en 1997 ratificó esa condición de sucesor.

"Raúl es más joven que yo, más energético que yo", comentó el líder cubano. "Cuenta con mucho más tiempo", agregó.

Su destino se cumplió el 31 de julio del 2006, cuando su hermano Fidel delegó en él el poder al ser intervenido quirúrgicamente.

A diferencia de Fidel, Raúl se unió a los jóvenes comunistas antes de la revolución y era ya un marxista cuando se declarara en 1961 el carácter socialista del gobierno isleño.

Sin embargo, demostró tener un criterio propio, en 1969 por ejemplo, luego de tomar cursos de estudios militares en la Unión Soviética y al criticar a un sector de los comunistas de Cuba --apodados la "microfracción"-- que habían seguido la línea soviética demasiado a la letra.

Como cabeza de las Fuerzas Armadas, Raúl supervisó algunos de los más importantes experimentos de reforma económica y unidades militares produjeron y vendieron exitosamente alimentos en los mercados. También expresó su interés por las versiones chinas de libre empresa comunista, durante su visita a ese país en noviembre de 1997.

El cuarto de siete hijos, Raúl Castro Ruz nació en la población de Birán el 3 de junio de 1931. Como su hermano mayor, estudió en el jesuita Colegio Dolores, en la oriental provincia de Santiago a 800 kilómetros de La Habana. Raúl también siguió a Fidel a la Universidad de La Habana, donde por poco tiempo fue miembro de la Juventud Socialista.

Asistió a un congreso de juventudes comunistas en Viena en febrero de 1953 y después visitó Bucarest y Budapest. A su regreso de Europa, se unió a los esfuerzos de Fidel para derrocar al gobierno de Fulgencio Batista y participó de la fallida toma del cuartel Moncada el 26 de julio de 1953.

Detenidos por el asalto, Fidel fue sentenciado a 15 años de cárcel y Raúl a 13 años.

Ambos quedaron en libertad tras 22 meses presos y se marcharon a México, desde donde regresaron a Cuba en noviembre de 1956 junto a otros 82 hombres a bordo de un viejo yate, el ahora legendario Granma. En marzo de 1958, Raúl estableció un segundo frente en la Sierra. El joven rebelde encabezó a 4.000 hombres.

Los guerrilleros --prometiendo reformas pero no socialismo-- rápidamente ganaron apoyo entre los cubanos, hartos del corrupto y brutal gobierno de Batista, quien salió de país el 1 de enero de 1959. Ese mismo año Raúl se casó con Vilma Espín, una compañera de luchas y con ella tuvo cuatro hijos.

La fémina se convirtió en la presidenta de la Federación de Mujeres Cubanas y con frecuencia ofició como primera dama de Cuba hasta su muerte a mediados del 2007.

Raúl fue designado jefe de las Fuerzas Armadas de Cuba a fines de 1959.

Como su hermano, Raúl siempre sospechó de Estados Unidos. Sin embargo, tuvo algunos gestos conciliatorios hacia Washington y se mostró dispuesto al diálogo siempre y cuando se respetara la soberanía de la isla y no se pretendiera imponerle condiciones.

Como jefe militar, Raúl estuvo profundamente involucrado en el apoyo armado a los movimientos rebeldes en Angola y Etiopía durante los años 70, tanto como en los esfuerzos para lograr el rescate económico de Cuba tras la caída en 1991 de la Unión Soviética, principal socio comercial de la isla.

El 31 de julio de 2006, el presidente Fidel Castro anunció que una operación intestinal le impedía seguir al frente del gobierno y designó a su hermano y otros seis altos funcionarios para que se hicieran cargo.

En estos 19 meses mostró un estilo acorde a su personalidad hablar poco y mostrarse pragmático en lograr mejoras en la revolución.

 

Reuters/AP

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