| 2/19/2009 12:00:00 AM

Crisis durará tres años: banqueros

Una mayoría de banqueros espera que la crisis en los mercados financieros tardará entre uno y tres años en superarse en América Latina y el Caribe.

Según una encuesta divulgada por el Banco Interamericano de Desarrollo y la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban), varios banqueros coinciden en afirmar que la crisis que viven los mercados financieros se logrará superar en América Latina y el Caribe hasta dentro de tres años.

El sondeo recabó las opiniones de más de 100 ejecutivos de bancos grandes, medianos y pequeños en 19 países latinoamericanos y caribeños a fines del 2008, cuando los efectos de la crisis financiera global comenzaron a repercutir plenamente en esta región.

El trabajo fue encargado por el Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin) y la Corporación Interamericana de Inversiones (CII), entidades afiliadas del Grupo BID, y por Felaban, que agrupa a más de 500 entidades financieras de América Latina.

De los banqueros encuestados, dos de cada tres opinaron que la crisis afectará a los mercados financieros de sus países entre uno y tres años. Los ejecutivos de bancos mexicanos se mostraron algo más optimistas que sus colegas en América Central y América del Sur.

Entre las consecuencias de la crisis, seis de cada 10 banqueros coincidieron en anticipar una escasez de financiamiento para sus instituciones. Otros efectos esperados son menores ingresos de remesas a la región y una disminución en las operaciones de comercio exterior.

La encuesta, que en años previos se llevó a cabo para conocer la predisposición de la banca comercial para financiar a la pequeña y mediana empresa (pyme), encontró que los banqueros prevén que habrá menos crédito y tasas de interés más altas para tales empresas. En esta región se considera pyme a firmas de 10 a 250 empleados.

No obstante, nueve de cada 10 encuestados manifestaron que sus bancos continúan interesados en mantener o incrementar su apoyo a las pyme. Entre los servicios más habituales mencionaron capital de trabajo, líneas de crédito, asesoría sobre comercio exterior y liquidaciones de sueldos y pagos.

En ese sentido el señor Ricardo Villela-Marino, presidente de Felaban dijo que “los bancos latinoamericanos, por lo general están sólidos, solventes, líquidos, con baja morosidad, niveles de aprovisionamiento y adecuación de capital por encima de los niveles de los acuerdos de Basilea. Lo que seguramente permitirá a los países y bancos latinoamericanos atravesar la crisis internacional en mejores condiciones que en el pasado y por lo tanto seguir atendiendo estos segmentos de mercado. Para él “América Latina hoy es parte de la solución y no del problema”.

En materia de requisitos para la aprobación de créditos para pyme, como en años anteriores los banqueros destacaron la importancia de contar con flujos de caja que demuestren solidez, estados financieros creíbles y un historial crediticio limpio. Menor importancia fue asignada a la disponibilidad de garantías reales o financieras.

“Los bancos han tenido reacciones variadas ante la crisis”, comentó Carlos Roa, coordinador de la unidad de Instituciones Financieras de la CII, que se especializa en pyme. “Algunos han fortalecido su liquidez y su capitalización, estando listos para incrementar su participación de mercado, aunque con menores ritmos de crecimiento y criterios más selectivos para otorgar crédito.”

“Otros bancos están más enfocados en mantener sus actuales exposiciones, apoyando a sus clientes en temas de capital de trabajo más que financiando nueva inversión productiva”, agregó Roa.

Una tendencia auspiciosa es el mayor interés de la banca comercial por las microfinanzas, una actividad dirigida a empresas con menos de 10 empleados. En mayor medida que los bancos pequeños, las entidades financieras grandes perciben a este segmento como un negocio atractivo.

Cuatro de cada 10 de los encuestados afirmaron que sus bancos ya operan en microfinanzas mientras que otros tres tienen planes para ingresar en esa actividad a corto o mediano plazo.

“Es notable que, en este contexto de crisis, aumente el interés de los bancos en las microfinanzas”, comentó Sandra Darville, jefa de la Unidad de Acceso al Financiamiento del Fomin. “Esto refleja el grado de madurez que están alcanzando las microfinanzas en nuestra región”.

Según datos del Fomin, en la actualidad el sector de la microempresa de América Latina y el Caribe es atendido principalmente por más de 500 entidades microfinancieras, que atienden a la mitad de los ocho millones de clientes de microcrédito de la región. El resto recibe atención de bancos, cooperativas y entidades oficiales.

El sondeo, realizado por la encuestadora D’Alessio IROL de Argentina, consideró bancos grandes a aquellos con más de 5.000 empleados y más de 150 sucursales. Los bancos pequeños, menos de 300 empleados y menos de 10 sucursales.

Fundada en 1965, Felaban es una institución sin ánimo de lucro que agrupa, a través de sus respectivas asociaciones en 19 países del continente, a más de 500 bancos y entidades financieras.

El Fomin es un fondo autónomo administrado por el BID que apoya el desarrollo del sector privado, con énfasis en la microempresa. En los últimos 15 años ha sido uno de los principales impulsores de las microfinanzas en la región.

Además de financiamiento para pyme, la CII lleva adelante el programa Finyme, que les permite a pequeñas y medianas empresas realizar diagnósticos financieros y operativos para mejorar sus perspectivas de acceder al crédito bancario.

El BID es la principal fuente de financiamiento a largo plazo para proyectos de desarrollo económico y social en América Latina y el Caribe. Del 27 al 31 de marzo celebrará en Medellín, Colombia, la reunión anual de su Asamblea de Gobernadores, en donde la crisis financiera global será uno de los principales temas de debate.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?