| 2/28/2008 12:00:00 AM

Congreso dirá si a TLC con Colombia

Uno de los lobbistas contratados por gremios colombianos para ayudar en el TLC opina sobre el Tratado. Dice que en EEE.UU. están concientes del problema que representan Chávez y Ortega.

El tratado de libre comercio que negoció Colombia con Estados Unidos sigue dando que hablar en los dos países, más cuando en primera instancia el Congreso estadounidense decidió aplazar cualquier decisión sobre el particular.

Expertos en comercio de los Estados Unidos que representan al sector privado aseguraron que este año Colombia recibirá la bendición de su acuerdo comercial en el Congreso y aceptaron que la negativa es la politización de la agenda en un año electoral.

Allen Johnson, presidente de la firma asesora en asuntos internacionales de mercado Allen F. Johnson & Associates. La firma fue contratada por gremios colombianos para ayudar en el cabildeo del TLC.

Jonson habló con Dinero.com y reveló que contrario a los que muchos creen, en Estados Unidos hay más amigos del TLC que contradictores, más en momentos en los que Colombia siendo amigo de la Casa Blanca está inmerso en problemas regionales e internos.

El señor Johnson, también ex funcionario del gobierno estadounidense, afirmó que como el mundo lo escuchó, el presidente, George Bush está muy comprometido con Colombia y con el tratado de libre comercio que busca integrar comercialmente las dos naciones.

Destacó que más de cinco misiones, más dos adicionales programadas por la Secretaría de Agricultura de Estados Unidos, están viniendo a Colombia con el fin de conocer los proyectos productivos y las políticas que giran en torno al asunto laboral, productivo y competitivo.

Afirmó que Colombia ha mostrado un progreso importante en sus empresas y sectores económicos, factor que juega a favor al tomar decisiones en el Congreso.

El empresario aclaró que independiente de los se ha dicho en varios sectores políticos y económicos colombianos y de América Latina, la comunidad de negocios en los Estados Unidos y el sector agrícola apoyan decididamente el acuerdo de libre comercio con el país, motivo por el cual trabajan de manera muy activa para convencer a los miembros del Congreso sobre la conveniencia de avalar el TLC con Colombia.

El asunto también ha sido bien asimilado por todos aquellos que están comprometidos con la defensa nacional y que temen los alcances del narcoterrorismo.

“En Estados Unidos están concientes de los problemas de la región, máxime si hablamos de los problemas de la región, de Chávez y Ortega. Por eso y otros aspectos, empresarios y congresistas están haciendo esfuerzos inmensos para decirle al Congreso por qué este tratado es tan determinante para afianzar las relaciones binacionales”, señaló el experto.

Johnson explicó que un asunto que juega a favor es que ningún acuerdo de libre comercio ha fallado en los Estados Unidos, pues si bien se tornan complicados en su inicio finalmente reciben la aprobación, como sucedió con Perú que después de tanta polémica fue aprobado con un 83 % en el senado de Estados Unidos.

En este momento el acuerdo con Colombia está supeditado a las matemáticas porque se necesita que por lo menos 215 miembros del congreso voten a favor. En este momento hay 198 republicanos y el presidente Bush presionará sobre ellos para que aprueben el tratado.

“Yo pienso que es injusto lo que está pasando con Colombia. Cuando uno ve progreso y compromiso con el gobierno de Washington y más cuando el país se constituyó en un buen ejemplo de muchas formas para el resto de la región, me parece que no es ecuánime lo que dicen los opositores al TLC”, declaró Allen F Johnson.

Contracción económica y TLC
Jonson precisa que la coyuntura de desaceleración de la economía en Estados Unidos, de hecho representa un lío cuando se quiere incorporar un nuevo socio económico, pero aseguró que el acuerdo con Colombia es un buen convenio que redundará en crecimiento para los dos países.

El analista desestimó argumentos de críticos de los acuerdos de libre comercio que aseguran que Colombia puede pecar con el TLC, generando detrimento en sectores claves como la agricultura y la salud como pasó en México.

Dice que por lo menos en agricultura, México hizo un buen negocio porque las cifras muestran que el país Azteca mejoró en inversiones y en ventas de granos y otros productos clave en la canasta familiar como frutas y vegetales.

Para Johnson, el desarrollo que mostró México en los últimos 15 años obedeció a su alianza económica con Estados Unidos, de lo contrario, sostiene, este no se hubiese visto.

América, desde Alaska hasta la Patagónia debe propender por una economía unida donde el libre comercio genere más competitividad de cara a la competencia que se está experimentando con otros bloques comerciales en el mundo.

Actualmente hay más de 500 acuerdos de libre comercio y convenios arancelarios reportados ante la Organización Mundial del Comercio. “El mundo no se va a quedar quieto. O uno va al ritmo del mundo o se queda rezagado”, sentenció Johnson.

Para el analista en el mundo están haciendo carrera cuatro tipos de empresa con la llegada de una integración internacional mucho más grande. Están, según su tesis, las compañías que tras hacer un análisis de su situación deciden que sí pueden competir y de esas hay varias en Colombia. Hay otras que dicen que para poder competir se hace necesario acudir a las alianzas estratégicas. Habrá otras que dirán que no pueden competir porque llegó la hora de vender y cambiar de actividad y se vislumbran las que no hacen los análisis o los hacen tarde y encajan en el grupo de perdedoras.

Sobre ganadores y perdedores, el experto dijo que estos existen aún sin que se concreten acuerdos de comercio y citó el ejemplo de China que tiene postrados a sectores productivos como textiles o calzado que no han concretado acuerdos.

Dentro de un TLC, para proteger a los sectores que no son competitivos, lo importante es fomentar la inversión para que esta inyecte lecciones de competitividad y estimule la producción. Otro aspecto es el de los periodos de transición que permiten que los aranceles bajen lentamente en un determinado periodo de tiempo ayudando a la adaptación.

TLC y alimentos
Para Johnson, el tratado trae ventajas sociales porque Estados Unidos tiene como característica un activo subvalorado y es el bajo precio de los alimentos que son competitivos así como de buena calidad.

En el sector de alimentos, Estados Unidos paga prácticamente el porcentaje más bajo del mundo pues tan solo el 8% o el 10 % de los ingresos se destinan a la compra de alimentos.

El referente anterior, es clave porque eso habla bien de los productos estadounidenses que llegarán a Colombia si se aprueba el acuerdo a bajo costo en beneficio de los ciudadanos más pobres.

“Yo he estado negociando acuerdos de libre comercio con 25 países, con 12 países logramos cerrar el tratado gracias al equilibrio. Yo creo que todo está dado para que en este año se legitime el acuerdo con Colombia”, afirmó.

Política y tratado
Al indagar por los candidatos que hacen carrera para llegar a la presidencia de los Estados Unidos, el analista explicó que el candidato Obama tiene algunas objeciones sobre el tema y como demócrata se cuida al hablar del asunto.

A los demócratas les inquieta el punto de cumplimiento, vigencias y negociaciones favorables en general. Con todo y sus reservas nunca dicen que no le apostarán a un acuerdo de libre comercio.

Hillary Clinton dice que prefiere tomarse un tiempo para pensarlo, pero tampoco descarta de plano hacer acuerdos.

McCain por su puesto apoyaría el tratado al ciento por ciento.

Los temas agrícolas
El asunto no es sencillo a criterio de Johnson y asegura que hay opciones para conjurar el reclamo de los países en vía de desarrollo y que compiten en desventaja por las millonarias ayudas al sector agropecuario.

Actualmente en Estados Unidos, el Congreso está considerando nuevas políticas para las granjas y las fincas. Están adelantando legislación sobre las actividades en granjas y fincas productivas pero en todo caso se habla de mantener las ayudas a los campesinos.

El tema de los subsidios no depende tanto de Estados Unidos como si del resto del mundo, dice el experto. A hoy el TLC está frenado no por el controvertido tema sino por el acceso a mercado pero no por agro.

El empresario manifestó que el TLC debe mirarse como una oportunidad para sustituir los cultivos ilícitos y entrar por la vía de la legalidad sin perder el concepto de rentabilidad.

“Yo espero que cuando se tenga una certeza de las inversiones y de estos acuerdos de libre comercio, la gente en Colombia identifique las oportunidades económicas que sin duda serán muchas”, aseveró Allen Johnson.

En este y en otros frentes, indicó, Colombia debe trabajar duro para luchar por el TLC porque en las reuniones adelantadas con el sector privado de Estados Unidos la conclusión es que la disputa será dura para imponerse y por ello debe haber labor en competitividad y mucha promoción.

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