| 4/15/2008 12:00:00 AM

Concesiones para el campo

El país debe ofrecer la adecuación de tierra y la construcción de distritos de riego por concesión, como las carreteras. La meta, adecuar 200.000 hectáreas.

 

El gremio de productores de arroz advirtió que si Colombia no adelanta inversiones en infraestructura agropecuaria, ampliando la frontera agrícola expondrá la seguridad alimentaria hoy amenazada por los biocombustibles.

El presidente de la Federación Nacional de Arroceros (Fedearroz), Rafael Hernández dijo que actualmente el país agrícola registra con preocupación que los cultivos de palma de aceite, azúcar y otros utilizados para el biodiesel y los combustibles alternativos están desplazando el área cultivada en detrimento de la oferta de alimentos y del precio de estos.

Hace cuatro años la tonelada de arroz blanco americano valía US$250, con el cambio de escenario pasó hoy a más de US$750 mostrando que el asunto no es de poca monta. El mismo proceso en precios lo experimentan cereales como el maíz y el trigo así como otros alimentos a los que se les acabó la tierra o los diversificaron.

Para el dirigente gremial la situación es apremiante porque los alimentos se producen en su mayoría en cultivos de ciclo corto como es el caso del maíz, el arroz y la soya entre otros.

“El problema que se está presentando con alimentos apenas comienza porque lo que se está dando en el mundo en los precios de los alimentos es ocasionado por la mayos demanda de productos alimenticios por el mejor nivel en el ingreso que tienen hoy los chinos y los indios. Este lío apenas arranca. Esa competencia entre alimentos con biocombustibles es una pequeña muestra de lo que vendrá lo cual no es un asunto malo, lo terrible es que ni Colombia ni el mundo están preparados”, declaró el señor Hernández.

Anotó que el auge del cultivo de la palma de aceite para Colombia le ha quitado áreas muy importantes al arroz y a otros productos de ciclo corto, más ahora con el montaje de plantas de biodiesel para suplir en parte los derivados del petróleo.

Indicó que entre más rentable sea cultivar palma, más hectáreas perderán los cultivos de la canasta familiar golpeando la seguridad alimentaria.

Las estadísticas muestran que en los últimos años se han perdido cerca de 50.000 hectáreas destinadas al arroz factor preocupante si se tiene en cuenta la importancia de este alimento en el consumo de los colombianos.

La salida, precisó Hernández, está por el lado de las grandes inversiones en infraestructura para el campo lo cual incluye la construcción de nuevos distritos de riego, la adecuación y construcción de carretera y vías para el agro y adecuación de tierra.

Solo así, afirma, el campo podrá ser competitivo y eficiente sobre la base de la ampliación de la frontera agrícola con inversiones en billones de pesos hechas por el gobierno o con el concurso del sector privado a través de licitaciones como ocurre con las obras viales.

“Aquí tenemos variedades de híbridos de maíz, de arroz y sorgo que bajo riego producen 10 o más toneladas pero viendo la producción arrocera en Colombia, esta se siembra bajo secano en los Llanos Orientales o en la región de la Mojana en donde la producción escasamente llega a cinco toneladas por falta de agua”, explicó.

Los arroceros aseguran que el gobierno está en mora de ofrecer a diferentes capitales y a países expertos la adecuación de tierra y la construcción de distritos de riego por concesión porque actualmente el nivel de riego es paupérrimo para las grandes demandas de agua que requiere el país para optimizar los procesos de producción de alimentos.

El dirigente gremial instó al ejecutivo y al grueso del sector agropecuario a adecuar unas 200.000 hectáreas lo cual permitiría asegurar mínimo hasta el año 2016 un crecimiento agrícola pero siempre y cuando dichas tierras tengan disponibilidad de agua.

Los distritos de riego propuestos por Fedearroz estarían ubicados en la Costa Norte, en los Llanos Orientales y en el Tolima, en el centro del país.
En esta región se hace urgente ampliar los distritos de Coello y Cucuana para mejorar y ampliar la producción de cereales y otros productos alimenticios.

Con la actual realidad de sacrificio de la producción de alimentos por los biocombustibles empezó a hacerse visible la afectación en la seguridad alimentaria y por ello el gremio arrocero exhorta por mayor competitividad, mayores inversiones en infraestructura para la productividad o de lo contrario consideran que quedará una enorme deuda con futuras generaciones que reclamarán el porque se quedó el país sentado encima de la mina de oro adoleciendo de visión para invertir en el momento oportuno.

“La infraestructura de riego no será el privilegio para el sector arrocero sino para toda la agricultura moderna intimidada por una competencia entre la producción de energía y la de alimentos en general”, concluyó Hernández.

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