| 2/26/2007 12:00:00 AM

Compradores, entre 30 y 50 años

Retornó la confianza de los compradores de vivienda en el sistema de financiación vigente. Según Asobancaria, cerca de tres cuartas partes de los compradores de vivienda nueva son con jefes de hogar que se encuentran entre los 30 y 50 años de edad.

Así lo deja ver Asobancaria, la cual asegura que esto es posible gracias a un entorno económico más estable, menores niveles de desempleo, bajas tasas de inflación y menores costos financieros para los usuarios. Esta conclusión es confirmada por las encuestas de percepción realizadas por la firma Galería Inmobiliaria en los años 2005 y 2006 entre los compradores de vivienda nueva en Bogotá, Medellín y Cali.

El estudio asegura que la participación de quienes ya tenían un inmueble se redujo de 48% a 43% y ganaron peso aquellos que provenían de vivienda familiar, que pasaron de 15% a 23%. De estos resultados se puede deducir, por un lado, que la propiedad facilita la movilidad social y, por otro, que los hogares que se están formando perciben, cada vez más, que la compra de vivienda es una alternativa viable y atractiva.

Los resultados de la encuesta de percepción sobre crédito hipotecario dejan claro que cerca de las dos terceras partes de los compradores de vivienda recurrió al crédito, en especial en el segmento de VIS (Vivienda de Interés Social) donde en el 2006 el 72% usó esta alternativa, frente a 57% de los no VIS. Así mismo se destaca en el estudio de 2006, que el 42% de los compradores financió con un préstamo más del 60% del valor de la vivienda. Este porcentaje se incrementó en 10 puntos con respecto a la encuesta de 2005, lo que reafirma que las familias están superando en forma creciente el temor a endeudarse.

En cuanto al origen de los recursos utilizados en la compra de vivienda, Asobancaria explica en el informe que al desagregarlos en términos del valor invertido, se observa que las familias financiaron dos terceras partes con recursos propios y el resto con cargo a crédito. “Si bien este resultado parece contradictorio con lo mencionado anteriormente, responde a que la tercera parte de los compradores pagó el inmueble de contado, en especial en el segmento de no VIS donde los precios son más altos. Se destaca que la proporción de recursos proveniente de subsidio parece baja (2%) en razón, en parte, a que la base de cálculo incorpora el valor total de las viviendas, incluyendo las No VIS y las VIS que no tuvieron subsidio”, sostiene el estudio.

Más ahorros
En lo que toca con los recursos propios, mientras en el estudio de 2005 primaron los ahorros y la venta de activos -en particular del inmueble anterior- con participaciones de 53% y 43% respectivamente; en el de 2006 el ahorro adquirió un papel protagónico, representando el 78% del total de los recursos propios. Esta tendencia, agrega la encuesta, es consistente con el incremento en la proporción de hogares que no tenía una vivienda previamente. Los recursos provenientes de regalos de familiares, incluyendo los de aquellos enviados desde el exterior, no registraron un valor significativo en las encuestas.

Es así como se puede entrever que los usuarios de crédito hipotecario están satisfechos con la financiación recibida, debido a que en 2006, 91% de los encuestados aconsejaría tomar crédito hipotecario. En este aspecto la mejora fue sustancial frente a la investigación anterior, donde esta cifra fue del 81%. En 2006, el 95% de los clientes que se manifestaron satisfechos con el inmueble recomendaron la financiación con crédito hipotecario, mientras que este porcentaje se redujo a 85% entre aquellos que no estaban a gusto con la compra realizada.

Por su parte, en la composición de los recursos provenientes de crédito, si bien se mantuvo la preferencia por los préstamos hipotecarios tradicionales, se evidenció una clara inclinación de los compradores por la financiación en pesos, que se incrementó de 25% a 43% del valor de los créditos tomados, superando incluso la opción en UVR, explica el documento. “Esta preferencia por la financiación en pesos se concentró en el segmento de compradores de vivienda no VIS, donde el 56% de los recursos de crédito provenían de esta fuente, mientras que en el caso de los de VIS el 69% provenía de crédito en UVR, lo que podría explicarse porque los créditos en pesos exigen una mayor capacidad de pago que los de UVR”.

Ubicación
En las investigaciones mencionadas también se indaga sobre los factores que tienen en cuenta las familias al momento de comprar una vivienda. La ubicación de la misma es lo que más peso tiene en la decisión, incluso sobre otros elementos como el precio o el diseño del inmueble. “Si bien el factor ubicación tiene connotaciones subjetivas (cercanía a colegios o lugar de trabajo, facilidades de transporte, etc.), indica que las familias tienen identificada claramente la zona en la que quieren vivir. Lo anterior sumado al hecho de que la mayoría sólo visita entre dos y tres proyectos antes de tomar la decisión, se constituye en un factor a tener en cuenta por parte de los constructores en el desarrollo de la estrategia de mercadeo de los mismos”.

El documento concluye que el regreso de la confianza de las familias hacia el sistema de financiación de vivienda, sumado a la dinámica del sector constructor y a los resultados obtenidos en materia de crédito hipotecario, permiten pensar que la crisis de finales de los años noventa quedó atrás, asegura Asobancaria.

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