| 1/16/2007 12:00:00 AM

Colombia y Chávez

No es nuevo para Colombia tener a un dirigente tan radicalmente de izquierda como vecino. Lo que sí es nuevo es el paso de Venezuela de República Bolivariana a República Socialista. ¿Cómo queda Colombia en ese escenario?

Que América del Sur está girando a la izquierda nadie lo puede negar. Si en Perú hubiera ganado Ollanta Humala, Colombia tendría en todas su fronteras a regímenes con tendencia contraria a la de Álvaro Uribe Vélez pues en Panamá, con la presidencia de Martín Torrijos, también está un partido de izquierda en el poder. Lula da Silva en Brasil, Michelle Bachelet en Chile, Néstor Kirchner en Argentina, Tabaré Vásquez en Uruguay, Evo Morales en Bolivia, Rafael Correa en Ecuador y Hugo Chávez en Venezuela; todos ellos gobernantes de izquierda, unos moderados, otros radicales, pero al fin y al cabo, de izquierda, han convertido a Colombia en una excepción a la regla.

Sin Unión Soviética y sin Guerra Fría, esta situación no es tan dramática como en el pasado, pues ya no hay dos bloques disputándose el dominio ideológico y económico sobre el resto de países del mundo. En todo caso, no deja de sorprender el viraje de Surámerica hacia gobiernos de izquierda, pues todos ellos hacen parte de un territorio que hasta hace pocos años se conocía como ‘el patio trasero de Estados Unidos’.

Ya Cuba, el bastión del comunismo en el continente americano, dejó de ser el pariente vergonzante de los países latinoamericanos. Así que las cosas han cambiado drásticamente en esta parte del mundo, especialmente en Venezuela. Frases airadas en contra de Estados Unidos y sus dirigentes son pan de todos los días en Caracas y aunque ya nadie se atemoriza ante las posibles represalias del coloso del norte, las últimas declaraciones de Chávez sí han causado revuelo.

En el discurso de posesión de su tercer período presidencial consecutivo, el Presidente de Venezuela anunció la creación de la República Socialista de Venezuela y la construcción de un nuevo sistema social, económico y político. Acorde con dicha propuesta, Chávez anunció para el nuevo período presidencial que se extenderá hasta 2013, la estatización de sectores estratégicos como el eléctrico, las telecomunicaciones y el petrolero.

Venezuela, que es el octavo productor de petróleo en el mundo, es el segundo socio comercial de Colombia después de Estados Unidos y por ende, el país latinoamericano más importante para Colombia en términos económicos. Así que lo que sea que pase en Venezuela con la postura aún más radical de Chávez, se sentirá sin lugar a dudas en Colombia. No en balde, Colombia y Venezuela tienen nexos comerciales importantes que van más allá del debate ideológico entre Marx y Friedman.

Según el Banco Central de Venezuela, el PIB de ese país creció el año pasado 10,3%, sus reservas internacionales alcanzaron US$37 mil millones y el sector petrolero repuntó 11,4% en comparación con 2005. El precio del petróleo tiene mucho que ver con esos resultados. Gracias a los altos precios de los últimos años del crudo, Chávez ha podido incrementar el gasto social como lo ha venido haciendo y con ello financiar el repunte del consumo en Venezuela.

Pero todo se le puede voltear a Chávez teniendo en cuenta que la evolución de la economía venezolana está sustentada en la evolución de los precios del petróleo. Las cifras no mienten, pues si bien es cierto que el petróleo alcanzó a mediados del año pasado la cifra récord de US$78 por barril, los futuros en la Bolsa de Nueva York están alrededor de los US$50 por barril actualmente. Si el petróleo sigue bajando y los inversionistas se van huyéndole a las nacionalizaciones, Chávez la puede ver ‘negra’ en el largo plazo.

Los analistas internacionales ya muestran preocupación por un posible contagio de Venezuela con la temida ‘enfermedad holandesa’ que lleva ese nombre por los estragos que sufrió Holanda luego de descubrir yacimientos de petróleo en los setenta y que se reflejaron en problemas cambiarios, fuerte caída de la balanza comercial a favor de las importaciones, reducción de la productividad local y financiación perniciosa del sector petrolero al resto de sectores productivos de la economía.

Por el lado de la inversión extranjera el panorama ya venía siendo desalentador para Venezuela pues ésta, que en el año 2000 estaba en un nivel cercano a US$5 mil millones, hoy día está en US$2 mil millones anuales. Con los últimos anuncios de Chávez, los inversionistas, tanto nacionales como extranjeros, podrían huir en desbandada por el temor a la nacionalización de capitales privados.

Para tener una visión de qué podría suceder en Colombia con la nueva postura de Chávez, Dinero.com le trae la opinión de un experto en Economía Internacional de la Universidad Externado de Colombia, Carlos Hernán Valdivieso Laverde.

Con la radicalización de Chávez, Uribe se consolida como el gran aliado de Estados Unidos en América del Sur, ¿ello beneficia o perjudica a Colombia?
Las medidas de Chávez no le favorecen a Venezuela en el contexto internacional, pero sí benefician a Colombia por varias razones. En el área de la inversión extranjera, lo más probable es que el capital que deje de ir a Venezuela por temor al riesgo o que se vaya de Venezuela por la misma causa, se redireccione hacia Colombia, es decir, se quede en la región pero cambie de país. En cuanto a Estados Unidos, es claro que Colombia es uno de sus socios incondicionales en el mundo, y si bien es cierto que Latinoamérica no es una gran prioridad para USA, también es cierto que para Norteamérica sí es importante tener aliados. En ese sentido, los TLC con Colombia y Perú pasarán en el Congreso estadounidense ahora más que nunca.

¿Entonces Colombia no debe preocuparse más por el TLC gracias a Chávez?
Personalmente creo que el TLC se firmará en el segundo semestre de este año, y lo creo, entre otras cosas, porque Estados Unidos va a estar más preocupado por fortalecer las economías de sus socios. Hay que tener en cuenta que el próximo año será de elecciones presidenciales en los Estados Unidos y nunca se ha firmado un TLC en año de elecciones presidenciales, así que Colombia no debe relajarse. Durante este primer semestre es difícil que se apruebe el TLC, porque en la agenda del Congreso de USA están primero temas domésticos como el aumento del salario mínimo y, muy seguramente, el Congreso hará modificaciones en materia laboral. El tema sindical también será de suma importancia en este período. En todo caso, estoy seguro, por la coyuntura actual y el caso Chávez, que el Congreso de Estados Unidos aprobará el TLC con Colombia pero a mediados de año.

¿Se podrían dañar las relaciones comerciales entre Venezuela y Colombia?
Para nuestro país es definitivo lo que pase en Venezuela, sobretodo en materia de comercio exterior, pues es el socio más importante después de los Estados Unidos; sin embargo, la bonanza petrolera le permitirá a Venezuela seguir comprando productos colombianos, y mientras Venezuela no tenga éxito en la política inflacionaria y no maneje la tasa de cambio que refleje su verdadero poder adquisitivo, nuestros productos serán más competitivos en ese país. Esto es, seguiremos vendiendo en Venezuela con altos márgenes de rentabilidad.

Seguiremos vendiendo, si nos siguen comprando, ¿y si no?
Es cierto. De hecho, en ese sentido existen dos riesgos. Uno político y es que al presidente Chávez se le de por poner controles a las importaciones colombianas o cupos como lo ha hecho en el pasado y esto, por obvias razones, termine afectando nuestras exportaciones hacia ese país. Por otro lado, existe el riesgo que el precio del petróleo se deteriore tanto que el poder adquisitivo de Venezuela baje sustancialmente y no pueda importar tantos productos colombianos como lo viene haciendo.

Otros gobiernos socialistas de América del Sur han demostrado que se puede combinar socialismo con buenas prácticas en términos macroeconómicos. ¿Piensa igual al respecto?
En realidad no nos debe preocupar qué tanto gire Latinoamérica a la izquierda, sino más bien cómo lo hace. Los Gobiernos de Chile, Brasil y Argentina son socialistas y están haciendo las cosas bien en materia económica. Chile, por ejemplo, es una muestra de Gobierno serio en materia fiscal, monetaria y cambiaria. Chile es de los países que más tratados de libre comercio ha firmado en el mundo entero, cerca de cincuenta para darles una idea. Chile tiene un superávit fiscal y comercial y logró reducir la pobreza por debajo del 20%. Está a un paso de eliminar la indigencia. El comercio exterior de Chile está muy balanceado y sus exportaciones a Asia, a la Comunidad Europea y a Estados Unidos, están prácticamente equilibradas.

¿El reto de Colombia es manejar con guantes de seda la agenda política con sus vecinos para que la agenda económica no se perjudique?
El reto de Colombia no son sus vecinos, el reto en realidad está en la forma como el país maneja su política económica. Si Colombia no hace las reformas estructurales que requiere la economía, es decir, la tributaria, la pensional, la presupuestal y la de las transferencias, Colombia continuará siendo un país altamente vulnerable desde el punto de vista económico. Colombia es de los pocos países con un alto déficit fiscal, y eso que la coyuntura internacional le ha favorecido mucho al país teniendo en cuenta que, por la liquidez internacional y los buenos precios de los productos básicos como consecuencia de los altos crecimientos de China, India y en general la mayoría de los países en el Asia, el PIB del país se ha beneficiado.

A Colombia se le critica que ha mirado mucho hacia el norte y se ha olvidado de sus vecinos. ¿Qué opinión le merece ese punto de vista?
Más que mirar a sus vecinos, que no digo que no lo deba hacer, Colombia debe mirar más a Asia y a Europa, claro, sin descuidar a los Estados Unidos. Pero declarándole la guerra comercial a China con medidas de salvaguardia que no han tenido ningún efecto, no reconociéndole el estatus de economía de mercado a China, votando en contra del aumento de las cuotas de China y Corea en el FMI y Cerrando embajadas en Asia y Australia; no lo va a lograr. Es increíble que hace unas décadas Colombia tuviera un nivel de desarrollo similar al de Chile y que hoy día este país nos lleve tanta ventaja. Luego la comparación era con Perú, país que también nos está dejando atrás. Hoy día el punto de referencia es El Salvador.

¿Cómo ve a Colombia con Chávez los próximos años?
En términos comerciales no creo que la situación entre Colombia y Venezuela cambie drásticamente. Ahora, lo que ha prometido el Presidente Chávez recientemente en materia económica nos beneficia en el corto plazo, como ya lo dije, pero es un beneficio que acarrea riesgos muy altos. El futuro de Colombia evidentemente depende del contexto internacional y de como aprovechemos esa situación en la que nos está dejando Chávez, situación que lleva a que Estados Unidos valore aún más el apoyo de Colombia. Sin embargo, vuelvo a insistir, más que preocuparse por lo que ocurra con los vecinos, el Presidente Uribe, aunque se desgaste con el Congreso, debe insistir en sacar adelante las reformas económicas de fondo que el país necesita y mejorar su política comercial especialmente con Europa, Asia e inclusive, con algunos países africanos.



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