| 3/17/2012 8:23:00 AM

Blockbuster cierra en junio toda la operación en Colombia

El 30 de junio todas las tiendas de la cadena de alquiler y venta de películas en el país cerrarán sus puertas. Así lo confirmó a Dinero, Mario Moscoso, gerente de Video Colombia, la empresa que maneja la franquicia de Blockbuster.

La piratería, los problemas de movilidad y la fuerte competencia que en los últimos años ha vivido el espacio de entretenimiento de las familias en el país marcaron el fin de este negocio.

Desde enero de este año, la compañía inició un proceso de cierre ordenado en algunas tiendas en Medellín y Bogotá. Han perdido el 65% de sus clientes y las ventas solo llegan a los $13.000 millones. En 2009 tenían 22 tiendas y hoy solo les quedan 15 y para finales de junio estarán cerradas. De las 150 personas que laboran con Video Colombia, solo un pequeño grupo seguirá manejando el negocio de distribución de videos de compañías como Fox y National Geographic, entre otras casas productora de material audiovisual. Con los demás empleados, se adelanta un proceso de reabsorción laboral en una cadena de comidas rápidas que se quedará con ocho de los locales de esta cadena.

En sus mejores años, entre el 2000 y 2004, las ventas eran de $28.000 millones y hoy en día solo llegan a $13.000 millones, sus trabajadores también se redujeron un 50%. Las ventas de diciembre de 2011 fueron las más bajas en toda su historia. Esta franquicia llegó a tener 300.000 clientes, de los cuales 90.000 estaban activos, pero hoy la cifra de activos es de solo 30.000.

Uno de los errores que cometió la empresa y que la llevó a esta etapa de cierre fue no haber tomado las decisiones a tiempo para contrarrestar los efectos de la competencia por el negocio del entretenimiento familiar. Aunque la cadena tomó algunas decisiones en 2009, como ampliar el portafolio de negocios y servicios, el mercado finalmente no respondió.

“Teníamos muchas expectativas con las unidades de negocio que implementamos como el domicilio y videojuegos, el cual llegó a representar el 15% de las ventas, pero lastimosamente los resultados no fueron los que esperábamos. Para diciembre proyectamos $1.200 millones, pero solo logramos $780 millones, en ese momento se sintió fuertemente la pérdida de clientes”, explicó Moscoso a Dinero.

Con las primeras señales de recesión, sus directivos decidieron empezar a disminuir los metros cuadrados de sus tiendas, y sellaron alianzas con cadenas como Papa Johns y Carrefour Express, entre otros, pero este plan de choque no les permitió recuperar el camino perdido.

Mientras se culmina el cierre de las tiendas, la compañía decidió organizar una “venta de garaje” de sus títulos, para liquidar todo el inventario de películas. La empresa duró 16 años en Colombia.

Negocio en picada

Paradójicamente, el auge de negocios para esta empresa de alquiler de películas se dio en los años en que el país registró sus mayores problemas de inseguridad. A medida que los colombianos limitaban sus desplazamientos los fines de semana o en vacaciones, aumentaba el negocio de video en casa. En estos años, las tiendas de Blockbuster vivían llenas, los últimos estrenos se agotaban en horas, y todo por que los colombianos habían perdido la posibilidad de salir a sus fincas o hacer planes fuera del hogar.

Con la política de seguridad Democrática de Álvaro Uribe esta situación cambió radicalmente a partir del 2004. Desde esta época empezó el boom de centros comerciales, sitios de entretenimiento y nuevos restaurantes, los colombianos recuperaron las opciones de buscar nuevos canales de entretenimiento, y esto significó un golpe importante porque en los fines de semana -de viernes a domingo- se realizaba el 60% de sus ventas totales, un porcentaje que se fue a otros canales.

“En esta época perdimos el segmento de los adolescentes de colegio y estudiantes de universidad. Empezamos a ver que todos andaban en otro plan como la rumba, empezaron a darse más eventos deportivos y conciertos. Nosotros detectamos esta situación y por eso decidimos bajar precios, tener canales de fidelización y comenzar a vender las películas y no solo alquilarlas”, dijo a Dinero.com su Gerente.

El caos de la movilidad también afectó sus ventas, debido a que las personas preferían sacar su vehículo y aguantarse el trancón para ir al centro comercial toda la tarde y no para alquiler o devolver una película. En el 2011 optaron por ofrecer el servicio a domicilio, pero fue una decisión tomada fuera de tiempo, porque ya habían perdido clientes y los ingresos de esta unidad de negocio estaban en rojo.

Fuerte competencia

También la competencia de otros canales para ver películas -tanto legales como ilegales- llevó a que Blockbuster perdiera terreno. El ingreso de canales digitales como Cuevana, Netflix, AppleTV, entre otras, se convirtió en un duro golpe para los ingresos de la franquicia en el país. La declaratoria de bancarrota por parte de la casa matriz de Blockbuster en Estados Unidos, también terminó por golpear la imagen de la cadena, no solo entre sus clientes sino también entre algunos proveedores.

Sin embargo, los problemas de la casa matriz no han tenido la misma repercusión en todos los países. Aunque en Colombia causó un impacto en los negocios, la operación de México sigue muy activa y rentable, con 316 tiendas y en Uruguay, que es otro de los mercados más rentables para Blockbuster.

En Estados Unidos Blockbuster abrió sus puertas al público en 1993 y dos años después ya tenía 3.000 puntos de venta. La empresa entró en bancarrota el 23 de septiembre de 2010, cuando tenía cerca de 8.000 tiendas y su deuda ascendía a US$900 millones. En diciembre de 2010, anunció el cierre de 182 tiendas y viene adelantando un proceso de restructuración.

En abril del año pasado, Dish Network, quien compró la cadena de alquiler de vídeo agilizó las negociaciones con la Corte de bancarrota de Estados Unidos y trata de mantener abiertas más de 600 tiendas.

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