| 1/12/2011 7:45:00 AM

Banco Nacional de la Infraestructura, una cuestión de riesgo

Los bancos públicos normalmente se exponen a un alto grado de riesgo moral por tratarse de recursos del Estado. Las discusiones para convertir a Findeter en el BNI, giran alrededor de cómo evitar que la entidad con la cartera más sana del país quede blindada del riesgo crediticio y de la corrupción.

Las discusiones sobre la conveniencia de convertir a Findeter en el Banco Nacional de la Infraestructura, giran en torno a una percepción de riesgo a la que se enfrentan todas las entidades públicas, en general los bancos.

El riesgo moral al que se ve enfrentado este nuevo banco, hace que el gobierno se encuentre estudiando con lupa los alcances, los beneficios y los costos a los que se enfrentaría esta entidad que es clave para el nuevo gobierno y la reconstrucción del país.

El Banco Agrario, el Banco del Estado, el IFI y el Banco Cafetero fueron ejemplos de amargas experiencias prestando dinero directamente sin las suficientes garantías y con un alto componente de riesgo moral.

Findeter con la transformación se convertiría en un banco de segundo piso para impulsar la infraestructura y el desarrollo del país. Con cifras de colocación de $1,85 billones en 2010, un patrimonio de $803.000 millones y activos por $4,8 billones, que se componen básicamente por la cartera de créditos que vale $4,2 billones, se podría considerar que ya es el banco de la infraestructura.

Lo que hay en riesgo es mucho, Findeter cuenta con una cartera totalmente sana, solamente el 0,18% de los créditos se encuentran clasificados como cartera vencida, a comparación de un promedio de 3,3% que tienen las entidades de crédito en el país.

Adicionalmente, su imagen es impecable, la prueba es que está calificada en “concepto limpio y favorable” por la Contraloría General de la Nación y tiene el tercer lugar en el índice de transparencia para Empresas de Naturaleza Especial en el país.

Uno de los aspectos que mayor controversia ha generado es que convertirse en el banco de la infraestructura le permitirá a la entidad, otorgar créditos directos en moneda local y extranjera.

Es el punto que más riesgo de impago causa, ya que al ser un banco público el riesgo moral que se asume es muy alto. Los prestatarios al asumir que es dinero del Estado, simplemente pueden decidir no pagar. Además, hay un alto riesgo de que haya desembolsos para proyectos que no aporten al país y que no tengan viabilidad simplemente por presiones políticas.

“El presidente Juan Manuel Santos, el ministro de Hacienda y Planeación Nacional, no quieren que la calidad de la cartera se dañe”, dijo a Dinero.com, el presidente de Findeter, Luis Fernando Arboleda.

Por lo tanto, se presentará la propuesta de otorgar créditos directos, con la condición de que sean exclusivamente para programas estratégicos del gobierno nacional y que se tengan flujos futuros derivados de estos proyectos como garantía real al momento de otorgarlo.

Por ejemplo, si se va a prestar dinero para la reconstrucción de las vías en Santander, la nación debe garantizar que de los recursos que va a girar al concesionario, sean ‘pignorados’ a Findeter para garantizar el pago futuro.

“Una ventaja que tiene prestar directamente es que para el gobierno se disminuye el costo financiero”, comentó.

El mecanismo de garantizar los pagos con flujos de la nación hacia los proyectos clave, es una buena solución para mitigar el riesgo crediticio. Sin embargo, faltaría definir cuáles son esos proyectos importantes para cada entidad territorial y que serían suceptibles de ser financiados, en esto es dónde más habría que trabajar e imponer límites a los funcionarios y a la entidad para evitar que se filtren los intereses de los particulares.

Otras facultades que tendría el BNI

* Acceder a cupos transitorios y apoyos de liquidez del Banco de la República, lo que disminuye costos de financiación y aumenta el margen de intermediación, por lo tanto, la rentabilidad del banco.

* Actuar como intermediario del mercado cambiario para canalizar los recursos de los fondeadotes CAF, BID y Banco Mundial entre otros, disminuyendo los costos que asume actualmente la entidad por realizar las transacciones en divisas por medio de intermediarios, que cobran primas en la tasa de cambio del mercado de contado.

* Actuar como inversionista del mercado de capitales directamente, ir de socio con capital de riesgo para algunos proyectos especiales de infraestructura y desarrollo.

* Emitir títulos en el exterior.

* Expedir cartas de crédito, avales y garantías.

* Realizar operaciones de leasing y factoring directamente. Descontar facturas y flujos para financiar ciertos proyectos de infraestructura.

* Administración de negocios fiduciarios y fondos de capital privado. "Estos dos puntos son los que más le interesa a la entidad explotar", dijo el directivo.

 

“Por ejemplo, el fondo de inversión del agua que vale actualmente $800.000 millones que lo administra el ministerio de Hacienda a través de unas fiduciarias privadas, del año 2010 al 2014 va a administrar fondos por $9,2 billones, Findeter no tiene las facultades legales para administrarlas pero operacionales y de patrimonio sí”, aseguró Arboleda.

Para convertir a Findeter en un banco de segundo piso, su naturaleza tendría que cambiar y volverse una sociedad de economía mixta, en donde la participación privada sería muy pequeña. La Cámara Colombiana de la Infraestructura o Andesco, suenan como posibles socios.

 

La entidad ya tiene convenio con el Banco Interamericano de Desarrollo quien, entre otras cosas, le va a dar a la entidad recursos no reembolsables para contratar consultores, mejorar los recursos tecnológicos y capacitar a sus empleados. Arboleda aseguró que ya hay cuatro firmas de la India para tener tecnología de punta para poder realizar los proyectos.

“Por ahora, hay que esperar que el Congreso apruebe el cambio de naturaleza y apruebe las facultades de la nueva entidad. Después lo deben aprobar la Superintendencia Financiera, el ministerio de Hacienda, Planeación Nacional y la asesora de buen gobierno del presidente, María Lorena Barrera. Haremos todo lo posible para que antes de finalizar el primer semestre del año sea una realidad el BNI, sin embargo, hay mucho por hacer”, finalizó el directivo.

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