| 10/5/2011 7:40:00 PM

Adiós al rey Midas

Durante los últimos 20 años, Steve Jobs se convirtió en el referente de la revolución digital en toda clase de industrias, desde la venta de música y videos hasta la telefonía y el teletrabajo.

En 1997, Apple acumulaba pérdidas por US$1.870 millones y estaba a 90 días de declararse en bancarrota: La mala gestión había pasado factura a una de las pioneras de la computación en el mundo. Con este panorama, Steve Jobs asumió la dirección de la empresa que había fundado 20 años atrás y de la que había sido despedido en 1985, por diferencias estratégicas.

A partir de ese momento, Apple se convirtió en el mayor referente de la revolución digital. Bajo el mando de Jobs, se convirtió en una empresa valorada en más de US$350.000 millones, gracias a su carisma y a sus apuestas por productos que revolucionaron la computación, la música y la telefonía celular.

Con el lanzamiento de los iMac, en 1998, comenzaría a mostrar las enormes posibilidades que brindaba internet para la vida diaria y los negocios. Con forma de huevo y sin unidades para disquetes -algo que nadie imaginaba en ese momento- estos equipos traían lo necesario para que sus usuarios solo confiaran ‘en la red’.

Algo similar haría tres años más tarde con la presentación de los iPod, unos dispositivos de disco duro y del tamaño de una baraja que permitían almacenar y reproducir miles de canciones en formatos digitales.

Los iPod no habían pasado de ser ‘otro reproductor de música’ si no hubiera sido por una plataforma virtual -que se convertiría en base de los negocios de Apple en la última década-: iTunes. Esta tienda virtual permitía comprar toda clase de música -posteriormente incluiría videos, libros y aplicaciones- con solo dar un clic, al tiempo que lanzaba recomendaciones basadas en los gustos particulares de cada usuario.

El iPhone, en 2007, sería más que la evolución del iPod y se convertiría en el dispositivo que redefinió la industria celular en el mundo. Gracias a su facilidad de uso, al acceso a miles de aplicaciones en línea y a su pantalla táctil se impondría como el formato de teléfono inteligente más utilizado y acabaría con contendores más tradicionales en la industria. Palm, Hewlett-Packard, Nokia y Motorola terminarían sucumbiendo ante estos dispositivos.

La experiencia celular le permitiría lanzar con éxito el iPad, su tableta digital, el año pasado. Si bien estos dispositivos ya existían y llevaban décadas sin tener ventas representativas, Jobs aprovechó todo el trabajo que habían realizado con iTunes y los iPhone para crear una plataforma con cientos de miles de aplicaciones y contenidos: Esa sería la clave.

Ahora, tan solo un día después de que Tim Cook -el nuevo presidente de Apple- presentara una nueva generación de los iPhone, Steve Jobs murió. La reaparición de un cáncer de páncreas que se creía extirpado, terminó con la vida del personaje más importante de la tecnología en los últimos 20 años.
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