| 6/7/2007 12:00:00 AM

A liquidación West Caribbean y Heliandes

El incumplimiento de sus obligaciones luego de someterse a la ley 550, determinaron que la Superintendencia de Puertos y Transporte remitiera el proceso de la sociedad West Caribbean a la Supersociedades, con el fin de liquidar.

Tras el fracaso de la negociación que adelantaba el promotor designado por la Superintendencia de Puertos y Transporte, y el análisis debidamente sustentado de la situación de la empresa, se concluyó que la misma no es económicamente viable. La compañía acumuló $1.437 millones por obligaciones incumplidas en el trámite de su reestructuración (Ley 550).

En la visita adelantada por la Intendencia Regional de Medellín, se encontró que la situación financiera (a marzo 31 de 2007) de la sociedad es:

Total activos: $13.142´301
Total pasivos: $68.754´763
Total patrimonio negativo: $55.612´461

Entre los pasivos más notables, están deudas con proveedores en el exterior (repuestos y arrendamientos leasing de aviones) por $30.845 millones; obligaciones con la DIAN por $9.891 millones, sin contar intereses; acreedores varios por $4.100 millones; anticipos para compra de pasajes $2.515 millones, y obligaciones financieras por $2.818 millones (especialmente con Factor Group y 3 bancos).

En cuanto a las obligaciones laborales, éstas llegan a $4.000 millones a marzo 31 de 2007, correspondientes a 540 empleados. Por Seguridad Social y aportes parafiscales, debe $2.220 millones (sin intereses, a marzo 31 de 2007). El año pasado, West Caribbean Airways S.A. registró pérdidas por $9.876 millones, y de enero a marzo de 2007 éstas eran de $145 millones, para acumular pérdidas por $59.023 millones.

A junio de 2005 tenía en nómina 500 empleados; a diciembre de 2006 tenía 9 empleados y actualmente 6. El 21 de diciembre de 2005, la Superintendencia de Puertos y Transporte resolvió de oficio el sometimiento de la sociedad a ley 550 y designó promotor.

De acuerdo con el examen del promotor y de la misma compañía, la sociedad se vio afectada por:

- Falta de capital de trabajo
- Política de venta de tiquetes a bajos precios
- Pérdida de la estructura operacional y administrativa
- El apalancamiento financiero a tasas muy altas
- La suspensión de actividades tras el accidente del HK4374 en Machiques, Venezuela, el 16 de agosto de 2005.

La compañía operó hasta esa fecha, retirando su personal para quedarse inicialmente con solo 10 funcionarios.

A nivel contable se incluye un litigio laboral con Colmena ARP por $2.428 millones, derivado del mismo accidente aéreo.


Igual decisión se adoptó para Heliandes, cuyo principal accionista es el mismo de West Caribbean.


Heliandes S.A.
A junio 30 de 2006, información más actualizada que recibió la Supersociedades:

- Total activos: $29.828 millones
- Total pasivos: $22.020 millones
- Total patrimonio: $7.807 millones

Si bien dentro de los activos más representativos figuran deudores varios por $22.647 millones, la compañía le manifestó a la Supersociedades que éstos no son recuperables. Además, que otros como bienes muebles y repuestos aeronáuticos pierden paulatinamente su valor. La administración de Heliandes S.A. respondió que los activos reales corresponden a computadores, equipos de oficina y fuselaje del avión HK4187.

Entre los más representativos, “Acreedores Varios” por $9.539 millones; obligaciones laborales $4.562 millones; proveedores $3.172 millones; dividendos por pagar $2.267 millones; acreedores oficiales $1.318 millones. A 30 de junio de 2006, la compañía registró utilidad neta por $890 millones. Heliandes S.A. tuvo un máximo de 50 empleados, actualmente cuenta con 4. El 17 de enero de 2006, la Superintendencia de Puertos y Transporte la sometió de oficio a Ley 550.

Al ordenar la apertura del trámite liquidatorio, la próxima semana la Superintendencia de Sociedades designará el funcionario liquidador para las dos compañías.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?