| 8/7/2014 2:50:00 PM

El juego del ahorro

En el año 2004 una pareja estadounidense reinventó la manera de ahorrar en un marrano. El resultado fue un programa de educación financiera que llamaron Money Savvy Generation y que llega a Latinoamérica de la mano de unos emprendedores colombianos.

El programa consiste en enseñarles a los niños las opciones y decisiones que se pueden tomar con el dinero. La metodología, dirigida a la enseñanza tanto en colegios privados como públicos y a niños de educación básica primaria, busca hacer del concepto abstracto del dinero, un concepto concreto, para que así puedan aprender a una temprana edad. 

Un títere cerdo, dirigido por profesores especialmente entrenados para tal fin, es el encargado de enseñar las diferentes temáticas que se desarrollan, que van desde administración del dinero, la gratificación pospuesta (deseos vs. necesidades), la importancia de compartir con otros (filantropía para niños), hasta los impuestos y el manejo de crédito y las tarjetas de crédito. 

El producto principal del programa es una alcancía en forma de marrano que tiene unas divisiones con fines distintos: ahorrar, gastar, donar o compartir e invertir. En las patas, se giran unas tapas para sacar el dinero una vez esté lleno el compartimiento. En cada uno de los temas se puede pegar un sticker con un dibujo del objetivo que se quiere lograr con ese dinero, por ejemplo, la compra de una bicicleta.

El curso también involucra a los padres de familia e incluye guiones para que ellos puedan hablarles más fácilmente a sus hijos de temas de dinero, pues por lo general ellos no saben cómo hacerlo.

“Estudios estadísticamente validados, aprueban la habilidad del programa para cambiar las actitudes y los comportamientos de los niños con respecto al manejo del dinero, sin importar el lugar donde vivan, entorno étnico o perfil socioeconómico”, explica Cristhian Macías Rojas, representante de Money Savvy Generation para Latinoamérica.

Según Susan Beachman, fundadora y presidente de Money Savvy Generation, “los niños necesitan saber para qué están ahorrando y también necesitan reconocer que además de ahorrar, gastar e invertir, el dinero también se comparte”.

Este modelo educativo ha sido implementado en más de un millón de niños en Estados Unidos, Europa, Canadá, Australia y México. Ahora llega a Colombia en busca de ser implementado en alianza con entidades patrocinadoras que estén dispuestas a participar en esta iniciativa en la mayor cantidad de estudiantes de básica primaria, con el propósito de que en las próximas estadísticas de educación financiera se obtengan mejores resultados.
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