| 9/8/2017 2:27:00 PM

El petróleo se derrumba en Nueva York a la espera del huracán Irma

El petróleo bajó el viernes en Nueva York cuyo mercado optó por la prudencia ante un fin de semana que estará marcado por la llegada del huracán Irma a las costas de Estados Unidos.

;
AFP

El barril de "light sweet crude" (WTI) bajó 1,61 dólares (-3,4%) en los contratos para entrega en octubre y cerró a 47,48 dólares en el New York Mercantile Exchange (Nymex).

"Los que apostaban a un aumento del precio de petróleo, no quisieron irse a casa este viernes expuestos al alza cuando se aproxima un poderoso huracán, el segundo que golpea al país en dos semanas", dijo Robert Yawger de Mizuho. 

"Nadie sabe qué consecuencias tendrá Irma ni como reaccionará el mercado el lunes de mañana", dijo Yawger al explicar la ola de ventas.

Mientras las refinerías del Golfo de México que dejaron de funcionar por el huracán Harvey están reanudando sus operaciones, los inversores se preguntan cómo impactará Irma y qué daños causará.

Lea también:Producción anual de petróleo supera la expectativa del Gobierno

Actualmente en el Caribe, el huracán Irma debería dirigirse a la costa sureste de Estados Unidos y tocar el domingo Florida y más tarde Georgia y Carolina del Sur.

Aunque en esa zona no hay infraestructuras petroleras ni refinerías ni plataformas de construcción, el primer efecto posible sería una mayor demanda de gasolina porque los habitantes del área están huyendo, añadió.

En Londrés también cae el petróleo

El petróleo se situó a la baja el viernes en el mercado londinense, dubitativo ante el impacto de las tempestades en la producción estadounidense.

A las 16:00 GMT el barril de Brent para entrega en noviembre valía 54,21 dólares, una caída de 28 centavos respecto al cierre del jueves.

Le recomendamos: Colombia lista para implementar el offshore

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 526

PORTADA

Estas son las pymes más ganadoras de Colombia en 2017

Las pequeñas y medianas empresas se ratifican como las locomotoras del país, no solo por su aporte al empleo, sino porque su menor tamaño les permite capotear mejor la desaceleración. Estas son las que más facturan.