| 12/12/2011 3:23:00 PM

Pacto fiscal zona euro fracasa en restablecer confianza

El acuerdo de la cumbre europea para reforzar la disciplina presupuestaria en la zona euro fracasó en recobrar la confianza del mercado financiero el lunes, forzando al Banco Central Europeo a intervenir de nuevo, aunque con cautela.

El euro y las acciones europeas cayeron, mientras que los costos de endeudamiento para Italia y España subieron.

La cumbre dividió a la Unión Europea, ya que Gran Bretaña bloqueó los cambios que se planeaban al tratado y forzó a los países de la zona euro a negociar un acuerdo fiscal fuera de la unión.

La manifestación inicial del mercado el viernes se desvaneció en menos de 24 horas de operaciones, debido a la incertidumbre legal que rodea el nuevo pacto y a la ausencia de un respaldo financiero ilimitado para el euro.

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, dijo que las bases legales de un nuevo acuerdo para reforzar las reglas de deuda y déficit en la zona de 17 países, con sanciones casi automáticas y poderes para rechazar presupuestos nacionales, serían resueltas antes de Navidad.

"En la próxima quincena, reuniremos el contenido legal de nuestro acuerdo. El objetivo es tener un tratado para marzo", dijo Sarkozy en una entrevista con el periódico Le Monde Diplomatique.

Un diplomático de la UE dijo que el primer esbozo del nuevo tratado podría estar listo para la próxima semana. Sarkozy dijo que el objetivo era tenerlo ratificado por todos los estados miembros, excepto Gran Bretaña, para junio.

"Tiene que entenderse que este es el nacimiento de una Europa diferente - la Europa de la zona euro, en la cual el lema será la convergencia de las economías, reglas de presupuesto y política fiscal. Una Europa donde trabajaremos juntos en las reformas, permitiendo a todos los países ser más competitivos sin renunciar a nuestro modelo social", dijo Sarkozy.

En la entrevista, Sarkozy preparó a los votantes franceses para una posible rebaja de la calificación crediticia del país, en este momento AAA, pero insistió que podría cortar el déficit sin recortes salariales ni de pensiones.

Los operadores dijeron que el BCE intervino para comprar deuda italiana a corto plazo después que los rendimientos sobre los bonos italianos y españoles subieron.

El Banco Central Europeo reveló el lunes que había reducido las compras de bonos en la semana previa a la cumbre, con adquisiciones de solamente 635 millones de euros en bonos en la semana del 9 de diciembre, comparado con 3.660 millones de euros en la semana anterior.

Fuentes del BCE dijeron a Reuters el viernes que las compras podrían permanecer limitadas con un techo máximo de 20.000 millones de euros por semana.

Los rendimientos de los bonos italianos a 5 años se dispararon arriba de 7 por ciento, considerado como un nivel peligroso, mientras que los rendimientos de los bonos a 10 años subieron arriba de 6,8 por ciento y los rendimientos de los bonos españoles a 10 años superaron el 6 por ciento.

El apetito de los inversores por deuda a corto plazo llevó los costos de endeudamiento a un año de Italia apenas bajo un 6 por ciento en una subasta, pero sus rendimientos se conservan incómodamente altos.

"No elevemos las expectativas muy alto, ya que habrá más cumbres", dijo Jean-Michel Six, economista jefe para Europa de Standard & Poor´s (S&P).

"Se está acabando el tiempo y la acción es necesaria en ambos lados de la ecuación, el fiscal y el monetario", dijo en una conferencia de negocios en Tel Aviv.

S&P ha puesto en observación a 14 gobiernos de la zona euro para una posible baja de calificación en las próximas semanas, diciendo que la profundización de la crisis y la inminente recesión incrementarán sus potenciales obligaciones y reducirán su capacidad para hacerles frente.

Si algunos miembros de la zona euro calificados como AAA son rebajados, se cuestionaría la solidez del fondo de rescate del bloque, el que probablemente sufriría un destino similar.

"Es probable que se requiera otro impacto antes que todos en Europa estén en la misma posición, por ejemplo un banco alemán importante experimentando dificultades en el mercado", dijo Six.

Consecuencias Políticas
Las réplicas políticas del quiebre del viernes entre Gran Bretaña y el resto de las 27 naciones del bloque continuaron agitando a Europa el lunes, con el primer ministro David Cameron enfrentando tensiones en su coalición y dudas en la comunidad de negocios.

Cameron fue bienvenido como un héroe por los euroescépticos en su Partido Conservador, pero enfrentó una reacción negativa de los aliados en la coalición Liberal Demócrata cuando explicó el veto que ha puesto a Gran Bretaña a la deriva de sus socios en el continente.

"Gran Bretaña permanece como miembro de la Unión Europea y los eventos de la semana pasada no hicieron nada para cambiar eso", insistió Cameron en el Parlamento.

En una desafiante declaración, le dijo a las autoridades que no se disculpaba por haber exigido garantías para el centro financiero de la City de Londres en cualquier nuevo tratado de la UE, pero dijo que los intereses de Gran Bretaña siguen totalmente protegidos por su membresía.

El viceprimer ministro liberal demócrata, Nick Clegg, dijo el domingo que estaba "amargamente decepcionado" con un resultado que disminuiría la influencia mundial de Gran Bretaña y que era malo para el empleo y las empresas. Clegg estuvo llamativamente ausente del Parlamento durante el discurso de Cameron.

El ministro de finanzas griego, Evangelos Venizelos, dijo que las charlas de su país con acreedores internacionales sobre un segundo paquete de rescate para evitar la quiebra fueron "difíciles". Dijo que esperaba concluir las negociaciones sobre una reestructuración voluntaria de deuda con tenedores de bonos privados para fines de enero.

En Bruselas, las autoridades estaban trabajando para encontrar una base legal fuerte para el pacto fiscal. Gran Bretaña dijo que la zona euro no puede usar las instituciones del tratado de la UE: la Comisión Europea y la Corte Europea de Justicia.

El comisario de asuntos monetarios y económicos de Europa, Olli Rehn, dijo que la mayoría de las medidas prácticas para fortalecer el reforzamiento del presupuesto podrían ser implementadas inmediatamente bajo un juego de reglas conocidas como el "Six-Pack", acordado en octubre.

"Lamento mucho que el Reino Unido no haya querido adherir al nuevo pacto fiscal, lo lamento tanto por el bien de Europa y su respuesta a la crisis, como por el bien de los ciudadanos británicos y sus perspectivas", dijo Rehn en una conferencia de prensa.

Pero agregó una nota de advertencia a Londres: "Si esta medida pretendía evitar que los banqueros y corporaciones financieras de la City fueran regulados, eso no ocurrirá. Debemos aprender las lecciones de la actual crisis y ayudar a resolverla y esto pasa por el sector financiero también", acotó.

La zona euro enfrenta el siguiente punto de crisis potencial a mediados de enero cuando Italia, que tiene una montaña de deuda de 1,9 billones de euros o 120 por ciento de su producción anual, tenga que comenzar a emitir miles de millones de euros necesarios para refinanciar vencimientos de deuda.

"Creemos que Italia es igual de vulnerable, si no más, a un pánico auto cumplido en los mercados financieros", dijo Nicolas Spiro, director en Spiro Strategy. "No se ha hecho nada para disipar las crecientes preocupaciones acerca de las enormes necesidades de financiamiento el próximo año", acotó.

Reuters
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