| 10/8/2014 5:00:00 AM

Septiembre negro en la BVC, paciencia y oportunidad

Septiembre suele ser un mes en el que los inversionistas despiertan sus temores, el 2014 no fue la excepción, no obstante con los retrocesos en los mercados aparecen oportunidades para el futuro.

En 1970 el mundo se vio sacudido por noticias de actos terroristas perpetrados por un grupo armado palestino que se hacía llamar “Septiembre Negro” al reivindicar la lucha de ese pueblo contra Jordania.

Años después, en septiembre de 2008, se declaró la quiebra del prestigioso banco de inversión estadounidense Lehman Brothers, trayendo consigo la peor crisis financiera desde 1929 y sobre la cual se han estimado pérdidas por US$645 mil millones para el mercado y los inversionistas.

Estos dos acontecimientos marcaron en la memoria colectiva que septiembre era un mes con implicaciones negativas. Algo similar ocurre en mayo de todos los años como consecuencia del popular dicho: “Sell in may… and go away”, pero este caso lo podremos profundizar en futuros artículos.

Volviendo al presente, en septiembre de 2014 se unieron varios acontecimientos locales e internacionales que revivieron el comentario negativo, más aun cuando los mercados mundiales se tornaron rojos, siendo particularmente afectado el de Colombia.

En principio, el mundo se mantiene desde hace varias semanas en medio de una incertidumbre internacional que se ha transformado en una pérdida de confianza con el consecuente aumento del riesgo país y del precio del dólar, aunado a bajas importantes en precios de commodities como el petróleo. Aspectos como las elecciones presidenciales en Brasil y las crisis en Siria y Ucrania, estuvieron en la agenda casi todos los días del mes pasado.

Ese miedo colectivo se acentuó en las últimas semanas cuando se evidenció la salida de fondos extranjeros de sus posiciones en la Bolsa de Valores de Colombia (BVC) con el objetivo de evitar riesgos en mercados emergentes como el nuestro.

Para echarle más gasolina a todo el incendio, se conocieron comentarios del banco de inversión JPMorgan sobre el dólar y la renta fija colombiana con recomendaciones de “neutral” que afectaron las inversiones locales. Adicionalmente, se conocieron rebalanceos por parte de los administradores del índice MSCI que representaron ventas de activos locales.

El nerviosismo se apoderó de la BVC cuando su principal indicador (el Colcap) rompió con fuerza y altos volúmenes el soporte de los 1.700 puntos, generando una avalancha de pérdidas que se acrecentó por la liquidación de repos y llamado a garantías para el cumplimiento de operaciones.

Según cifras de la propia BVC, al pasado viernes 3 de octubre, los saldos en repos ascendieron a $611 mil millones, en comparación con los $573 mil millones reportados al 3 de septiembre del presente año cuando el Colcap inició una fuerte caída que lo llevó a niveles de 1.630 puntos, prácticamente perdiendo todo lo que había ganado entre julio y septiembre.

(Gráfica tomada de la plataforma Valora Inversiones)

Las estadísticas muestran que, precisamente ese 3 de septiembre, el índice de la bolsa local tocó su máximo histórico de 1.780 puntos. Luego vino el desplome.

Por comentarios de operadores locales y por experiencia desde Valores Inversiones, estas semanas de malas noticias, nerviosismo y pérdidas en todos los frentes dejan varias enseñanzas.

En primer lugar, un tema operativo. En la BVC, la realización de operaciones en corto no está totalmente desarrollada para beneficiarse de las tendencias bajistas, lo cual pone a Colombia en desventaja frente a muchos otros países.

En segundo lugar, que este negocio se hace con el estómago y no con el corazón. Es más que necesario tener claro que las ganancias pueden ser enormes, así como las pérdidas. Aguantar una pequeña crisis como la vivida en las semanas anteriores puede dejar enseñanzas para aplicar en el futuro.

Desde Valora Inversiones recomendamos revisar las cifras y los balances de las compañías en las que quiera o haya invertido para tener claro el panorama a pesar de la especulación o de la sobrerreacción de los mercados.

Un aspecto final para tener en cuenta: las cifras del crecimiento económico siguen siendo sólidas en concordancia con expectativas de baja inflación y buenos resultados empresariales en el segundo semestre del año. Algunas de las empresas están cotizando a precios del año pasado, es decir, no están operando a precios justos en bolsa.

Con información de Valora Inversiones

info@valorainversiones.com

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