| 9/9/2013 7:00:00 PM

¿Crimen sin castigo?

Aunque el nivel de fraude a las aseguradoras ha caído en los últimos años, los timos en esta materia siguen preocupando al sector asegurador sobre todo por la débil sanción hacia estos.

El vacío contable que deja los fraudes a las compañías aseguradoras alcanza entre los $5.000 millones y los $17.000 millones al año según ha dado a conocer Lina María Chacón, subgerente del Instituto Nacional de Investigación y Prevención de Fraude (Inif). Esto, porque del total de las reclamaciones que se pagan anualmente, las cuales se acercan a las 4.468,9, más o menos el 10% de éstas son engaños.

Sin embargo, la intranquilidad no termina allí. Desde 1980, cuando este tipo de conductas dejó de ser considerada delito, los culpables de las estafas solo pagan máximo dos años de cárcel, previa compensación económica por los daños causados, lo que no plantea una pena suficientemente fuerte para evitar que sigan cometiendo el timo, una y otra vez.

“Tal vez la pequeña sanción que existe en el país ha llevado a que los estafadores se especialicen más en el tema de realizar fraudes a los seguros, tanto así que no solo se dan engaños y estafas a la hora de hacer la reclamación, sino también a la hora de aplicar para una póliza, al recurrir a enfermedades preexistentes falsas o el número de personas a cargo y demás”
, señaló Efrén Camargo, especialista en seguros.

Es así como el seguro de vida se convierte en la herramienta más utilizada por los timadores, al crear falsas muertes, que junto a los beneficiarios de la póliza ayudan a facilitar el engaño, por lo que ya no se habla únicamente de un individuo, sino de bandas criminales.

Dentro de las estrategias más utilizadas de éstos personajes se encuentran los autorrobos, (en pólizas de vehículos), falsos accidentes y falsas muertes, las cuales dificultan la inserción de las personas en el mundo de los seguros, pues éstos se tornan más exigentes a la hora de brindar una póliza y en algunos casos, incrementa su precio.

Cabe resaltar que si en comparación con el 2008, cuyo margen de fraudes se encontraba en el 12,5% del total de las reclamaciones, el país ha ido minimizando estas conductas, “No obstante queda mucho por hacer”, reiteró Camargo.

Uno de los fraudes más famosos en el mundo es el protagonizado por Basilio Otálora y Carmen Márquez, donde la mujer fue atropellada accidentalmente por el hombre y recibió una millonaria indemnización. Casualidades de la vida, o no, a raíz de eso surgió el amor. Pero el amor por los fraudes, ya que juntos, en un par de años simularon hasta siete accidentes, por los que la mujer llegó a percibir más de 28.000 euros. Al final fueron descubiertos y condenados a pasar cuatro años en prisión.

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