| 9/26/2011 3:00:00 PM

¿Ha fracasado el capitalismo occidental?

Iniciamos la publicación de una serie de artículos de opinión con economistas de diversas tendencias sobre si la actual crisis financiera global significa que el capitalismo ha sido un fracaso. En esta ocasión escribe Ángel Gurría.

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BBC

Iniciamos la publicación de una serie de artículos de opinión con economistas de diversas tendencias sobre si la actual crisis financiera global significa que el capitalismo ha sido un fracaso. En esta ocasión escribe Ángel Gurría.

¿Ha fracasado el capitalismo occidental? Mi respuesta a esta pregunta es que no.

Pero también me pregunto si es el capitalismo el que debería estar en el banquillo de los acusados. Yo prefiero señalar a los mercados, a la apertura de los mercados.

Creo que fallamos como reguladores, como supervisores, como administradores de gobierno corporativo, como gestores de riesgos, y también en la asignación de responsabilidades de los organismos económicos internacionales.

Nuestra incapacidad financiera se extendió de inmediato a la economía real. Hemos pasado de una crisis financiera, a la parálisis económica, a la conmoción ante cifras promedio de desempleo del 9, del 10%. Del 20, 30 ó 40% en particular con respecto a los jóvenes. Ese es el rostro humano y la trágica realidad de la crisis.

Algunas organizaciones internacionales vieron venir la crisis. Algunos incluso se las arreglaron para enviar mensajes de aviso, pero no hubo evaluaciones coordinadas; no lograron hablar con una voz fuerte.

Por lo tanto, fueron ignorados en un ambiente de gran prosperidad en el que se estaba haciendo mucho dinero y de todo el mundo pensaba que la innovación era el elemento clave, por lo cual la advertencia de que algo podía salir mal era vista como un lastre.

Existía también la filosofía de que para funcionar los mercados necesitaban la menor intervención posible del gobierno.

Pero eso no quería decir que podían funcionar sin intervención alguna, o no necesariamente significaba que la intervención no fuera capaz de advertir sobre los riesgos.
"Señales claras"

La crisis dejó un legado terrible. Un legado de alto desempleo, enorme déficit fiscal que todavía estamos luchando por controlar, una deuda pública acumulada que ya ha alcanzado el 100% del PIB en promedio en los países de la OCDE.

Por cierto, esta deuda era parte de la solución, y ahora se ha convertido en el problema. Y sigue creciendo, ya que la desaceleración económica reduce los ingresos fiscales, y el desempleo masivo aumenta el gasto social.

Es muy importante enviar señales claras de cómo vamos a abordar este problema de la deuda sin sacrificar el crecimiento y el empleo. La OCDE está reclamando cambios "estructurales". Ese es nuestro mensaje: reforma de los productos y los mercados de trabajo, la educación, la innovación, la competencia, los impuestos, la salud, el crecimiento del sector verde,

Esos son los temas que deben constituir nuestros principales objetivos en el contexto de una estrategia a largo plazo para restablecer el crecimiento sostenido.

Esto creará empleos y ayudará a hacer frente a la deuda. También tenemos que reparar en "lo social" y centrarnos en políticas innovadoras para proteger a los más vulnerables.

Por ende, no; no creo que el capitalismo occidental o la apertura de los mercados hayan fracasado.

Creo que la clave es cómo mejorar los controles y equilibrios en las economías de nuestros mercados.

Wolfgang Schäuble, el ministro de Finanzas de Alemania, señaló recientemente en un artículo, que "hay un amplio consenso de que los mercados más robustos y resistentes a las crisis necesitan una regulación más fuerte".

Estoy de acuerdo totalmente. Creo que las economías son demasiado importantes para dejarla en manos de las fuerzas del mercado.

Es un proceso arduo que exige un mejor gobierno mundial y un fortalecimiento de las organizaciones internacionales. Esa es la solución.
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