| 6/17/2015 5:00:00 AM

Mercado de bonos, más riesgoso que nunca

Las inversiones en bonos del gobierno a nivel global se suponen las menos expuestas a la volatilidad del mercado. Sin embargo, este año la incertidumbre sobre la decisión de la Fed de un aumento en las tasas de interés ha derivado distintas variaciones en los precios y en los pronósticos de los analistas.

Por un lado, después de llegar a los niveles más bajos en varios años, a principios de este año los rendimientos de los bonos alemanes se han disparado, y los rendimientos de los bonos de los gobiernos de todo el mundo han seguido en gran medida el juego.

Por el otro lado, a pesar del nerviosismo respecto de la reciente liquidación que eliminó alrededor de US$1,2 billones del valor del mercado global de bonos, los analistas del mercado de renta han reducido sus estimaciones para fin de año respecto de los bonos del Tesoro de los Estados Unidos en cuatro de los últimos cinco meses.

Los participantes del mercado se quejan de que la volatilidad se ve agravada por la falta de liquidez, que es la ausencia de muchos compradores y vendedores dispuestos a realizar transacciones con un rendimiento y precio dado.

Sin embargo, muchos analistas e inversores apuestan a que la Fed no subirá las tasas demasiado rápido debido al daño que ello podría infligir a la economía, a pesar del informe sobre empleo de la semana pasada, que fue más positivo que lo esperado.

Por otra parte, jamás ha habido tanto en juego para los tenedores de deuda del mundo entero, que están más expuestos que nunca a la posibilidad de grandes pérdidas, sobre la base de una medición conocida como duración la cual normalmente se mueve en un 9% a un 11% y ha subido desde entonces a 17%. Lo anterior quiere decir que ante un aumento del 1% de la tasa el precio del bono cae un 6% más de lo que normalmente caería.

“Cuando las cosas se hayan asentado, como inevitablemente lo harán, los Estados Unidos volverán a negociarse otra vez sobre la base de los elementos fundamentales”, dijo Chris Low, economista jefe de FTN Financial en Nueva York.

Low, uno de los pocos que pronosticó con acierto el aumento del año pasado de los bonos del Tesoro de los Estados Unidos, redujo en abril su pronóstico de rendimiento para fin de 2015 de los pagarés a 10 años de 2,5% a 2,1%.

Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, se refirió a esto en su conferencia de prensa el miércoles: "A niveles muy bajos de los tipos de interés, precios de los activos tienden a mostrar una mayor volatilidad". Cada movimiento al alza en los rendimientos parece desencadenar una oleada de venta.

En un mundo de bajos rendimientos y aversión al riesgo es uno en el que la volatilidad debe ser mayor. Las regulaciones deben exigir a los bancos a reconocer ese hecho. Los inversionistas (y los bancos centrales), por supuesto, siempre quieren una amplia liquidez, pero la liquidez con requisitos de capital relajados no hacen ningún favor a los mercados, pues trae consigo el riesgo de pérdidas descomunales a los bancos cuando la imprevisibilidad natural del mundo se impone, y la súbita comprensión por parte de los inversionistas de que los valores que poseen no son tan "líquidos" como ellos pensaban.

En lo que respecta a los bonos del Tesoro estadounidense, Low se ha contado entre los más alcistas de Wall Street, a pesar de que una encuesta de Bloomberg reduce este año sus estimaciones de rendimientos a una mediana de 2,5%, en comparación con 3,01% de diciembre.

El riesgo, por supuesto, es que esos pronósticos se vean frustrados conforme las firmas administradoras de dinero comienzan a preguntarse si las más de tres décadas de mercado alcista de bonos por fin se han agotado.

Consecuencias globales

Eso tiene consecuencias en el mundo real para todos, desde gobiernos hasta empresas y consumidores, dado que los bonos del Tesoro sirven como referencia para los costos crediticios de billones de dólares de deuda en todo el mundo.

Los bonos han caído en el último mes en el plano global, lo que ha derivado en un aumento de los rendimientos respecto de bajos niveles históricos, en momentos en que ceden los temores a una deflación en Europa y los datos económicos de los Estados Unidos apuntan a una reanimación del mercado laboral luego de una sorpresiva contracción en el primer trimestre.

Desde abril, los rendimientos de los pagarés a 10 años de los Estados Unidos han aumentado medio punto porcentual. La liquidación se aceleró la semana pasada luego de que un informe indicara que los salarios de mayo experimentaron el mayor incremento desde agosto de 2013 mientras crecían las contrataciones, lo que refuerza el argumento de la Fed de un aumento de tasas.

La presidente de la Fed, Janet Yellen, que en mayo dijo que espera subir los costos crediticios este año si la economía coincide con sus pronósticos, también advirtió que los rendimientos podrían crecer una vez que eso pase.
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