| 6/25/2014 7:15:00 AM

Las siete alternativas de inversión en finca raíz

La valorización del inmueble es lo más rentable de la finca raíz. Dependiendo del uso y la ubicación oscilará entre el 6% y 10% al año.

En los últimos años la economía ha sido fluctuante, dejando a los inversionistas con pocas alternativas seguras para enfocar sus recursos. Sin embargo, la finca raíz sigue manteniendo una rentabilidad atractiva.

En eso coincide el gerente de la firma consultora en inversión inmobiliaria ACCI S.A.S., Alejandro Castañeda, quien asegura que “en el sector existen por lo menos 7 alternativas de inversión en finca raíz que son muy seguras y en las que se pueden obtener muy buenas rentabilidades”.

Arriendo

Consiste en adquirir un inmueble usado o nuevo para arrendar, siendo esta una inversión de bajo riesgo y rentabilidad moderada. Dependiendo de la edad del inmueble su rentabilidad oscilará entre el 0,5% y 0,7% mensual, aunque cuando se trata de un inmueble comercial la rentabilidad estaría entre el 0,6% y el 1% mensual. Sin embargo no hay que ignorar la parte más atractiva de la finca raíz: la valorización, que dependiendo del uso y la ubicación del inmueble oscilará entre el 6% y 10% al año.

Adquirir el inmueble en fiducia y venderlo antes de escriturar

Consiste en adquirir un inmueble sobre planos, es decir, que aún no está construido, de forma tal que tendrá un plazo de hasta 18 meses para cancelar la cuota inicial (30% a 50%) sin ningún tipo de interés. Mientras tanto, el inmueble se valoriza mes a mes y al finalizar la construcción, antes de escriturar podrá venderlo al precio de mercado.

Adquirir un inmueble de oportunidad

Existen inmuebles que se pueden adquirir por un precio inferior al del mercado (20% a 30% por debajo del valor comercial) por inconvenientes jurídicos. Para invertir en ellos es necesario disponer del 100% del dinero para comprarlo. Es una inversión a corto plazo y podrá tener el retorno de su inversión  rápidamente. Sin embargo, la rentabilidad depende de su destreza al momento de seleccionar el inmueble y las adecuaciones que requiera.

Invertir en un fondo de inversión Inmobiliaria

Son fondos de capital privado administrados por fiduciarias que tienen como objetivo invertir en el sector inmobiliario a largo plazo con una rentabilidad esperada y un nivel de riesgo moderado. Su rentabilidad proviene de los ingresos generados por los arrendamientos y la valorización producida en la compra y venta. Normalmente la inversión se realiza en bodegas, oficinas y locales estratégicos donde la compra por parte de un inversionista individual sería difícil.

Participar en un proyecto de construcción

Existen varias constructoras que promocionan sus proyectos con la participación de inversionistas. Se trata de una alternativa en la que se invierte en la construcción de un proyecto inmobiliario basado en las proyecciones de tiempo y rentabilidad realizadas por la constructora. El monto de la inversión es determinado por la constructora y una vez transcurridos las etapas de diseño, licencia, preventa, construcción y entrega de los inmuebles tendrá el retorno de su inversión.

Invertir en fideicomisos de Inversión Inmobiliaria

Consiste en adquirir derechos fiduciarios de un proyecto dentro de un Fideicomiso de Inversión  Inmobiliaria administrado por una sociedad fiduciaria. En esta alternativa, el inversionista es propietario de una fracción proporcional a la inversión, no sólo de un inmueble sino de la totalidad del proyecto. Así mismo, recibirá en proporción a su inversión la renta y valorización que generen los inmuebles que conforman el proyecto inmobiliario. El monto mínimo de inversión es variable según el promotor y tipo de proyecto. 

Adquirir un lote y desarrollar bodegas o locales

Se diferencia de la participación en un proyecto de construcción en la medida en que el inversionista interviene en la selección y compra del lote, así como en la construcción del proyecto. Al invertir desde el primer momento, aumenta su ganancia en todas las etapas del proceso que le agregan valor al proyecto; su utilidad será la diferencia entre el precio de mercado de las unidades inmobiliarias resultantes y el valor invertido inicialmente para comprar el lote y desarrollar el proyecto.

Alejandro Castañeda  explica que indudablemente la finca raíz pasa por uno de sus mejores momentos; sin embargo, “como sucede con cualquier tipo de inversión, lo importante es asesorarse adecuadamente con personas especializadas, con el propósito de minimizar el riesgo”, concluye. 

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