| 1/28/2015 5:00:00 AM

¡Olvídense del petróleo!

Ante el mal momento de las acciones petroleras, las del sector de la construcción pueden verse beneficiadas. Allí aparecen: Odinsa, El Cóndor, Paz del Río, Cementos Argos, Cemex, ConConcreto y Corficolombiana.

Una búsqueda básica en internet arroja un resumen de 119 mil noticias sobre la caída del petróleo en los últimos meses, obviamente por su importancia para el mundo entero, en especial en lo referente al precio del galón de gasolina para el consumidor, así como por la caída de los ingresos para los países, en unos más que en otros.

Es una realidad que el desplome de 50% en los precios internacionales del crudo causó efectos negativos en las bolsas mundiales y, como consecuencia, es inevitable que la Bolsa de Valores de Colombia (BVC) debe buscar horizontes nuevos diferentes al llamado “oro negro” para darle el paso que merecen otros sectores.

El Gobierno ha dicho en repetidas ocasiones que los ingresos fiscales van a caer alrededor de $9 billones en el 2015 por cuenta del descenso del petróleo y el golpe seguramente será peor en 2016.

Esto le abre la puerta al impulso de la demanda interna como principal jalonador de la economía nacional. Habrá impulso externo también para los exportadores gracias a la recuperación de la economía estadounidense, de la cual se proyecta un crecimiento superior al 3% durante el presente año.

En ese orden de ideas, la construcción y el consumo interno –como lo señalamos desde hace varios meses- tendrán la tarea de sostener este año a flote la economía con estimaciones de crecimiento por parte del Gobierno que pasaron de 4,8% a 4,2%.

De esta nueva realidad se beneficiarán varias empresas que se transan en la BVC, el sector de la construcción, principalmente. Allí se encuentran: Odinsa, El Cóndor, Paz del Río, Cementos Argos, Cemex, ConConcreto, Corficolombiana. Unas por ganar concesiones de cuarta generación para la ejecución de obras de infraestructura y, las otras, por proveer los materiales para dichos proyectos.

El monto calculado por la Nación para la construcción de la nueva infraestructura que haga más competitivo al país –pero que también traerá más competencia- asciende a US$25 mil millones. Las dudas provienen de un sector de la construcción restringido por la Alcaldía de Bogotá y con una caída de 26% en los permisos de construcción en noviembre pasado en todo el país, según el Dane.

Por el lado del consumo, Almacenes Éxito y Nutresa se podrían favorecer del impulso adicional que tendrá la demanda interna con los consecuentes beneficios de la subida del dólar por sus operaciones en el exterior.

El riesgo para Nutresa proviene de Venezuela debido a que sus ventas allí son el 1,8% del total. La más reciente nota que hizo en el tercer resultado trimestral 2014 fue: “Las ventas internacionales representaron el 34.2% de las ventas totales del Grupo al cerrar en USD 816 millones, con un crecimiento del 18.0%. Este incremento es bien destacable, pues el aporte de las ventas de Tresmontes Lucchetti -TMLUC- supera el efecto negativo de la consolidación de las ventas provenientes de Venezuela a la tasa indicada por SICAD II”. Sin embargo, acerca de Nutresa quedan interrogantes sobre su operación en el vecino país en cuanto a la nacionalización de la moneda para los pagos de las ventas y, obviamente, la inestabilidad política en medio de rumores sobre un posible golpe de Estado.

Finalmente, las generadoras de energía tendrán mayores beneficios en sus estados financieros en la medida en que el fenómeno de El Niño afecte a las regiones de Colombia con olas de calor que generen mayor demanda. Celsia, particularmente, sería la protagonista, pero no puede olvidarse la investigación que cursa en su contra en la Superintendencia de Servicios Públicos por presunta manipulación de los precios de la energía.

Con información de Valora Inversion

info@valorainversiones.com
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