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| 7/6/2013 12:00:00 AM

Wall Street no odia las buenas noticias

Al menos eso parece indicar las últimas cifras dadas a conocer en el mercado estadounidense.

Después de todo, Wall Street no odia las buenas noticias. O al menos eso parece indicar lo sucedido el viernes.

Las cifras de empleo de junio conocidas el pasado viernes fueron mejores a lo esperado y causaron una gran ola de ventas en el mercado de bonos soberanos. Eso reforzó más las especulaciones de que la Reserva Federal recortará su programa de compra de bonos más pronto que tarde.

Un hecho de este tipo hubiera causado en el pasado que el mercado enloqueciera. Pero los tres principales índices bursátiles de Estados Unidos cerraron con subidas del 1 por ciento, y todo parece indicar que habrá más ganancias.

El mercado bursátil ha vivido una situación extraña durante algún tiempo. El temor a que la Reserva Federal podría reducir su programa de estímulo de compras mensuales de bonos puso a los inversores en la posición de desear que los datos macro sean apenas buenos, la clase de cifras que mantienen la canilla abierta y al mismo tiempo apuntan a un crecimiento decente.

Este reporte podría haber cambiado definitivamente el panorama. En junio se crearon en total 195.000 nuevos puestos de trabajo, mucho más que los 165.000 pronosticados. Los datos de Gobierno también mostraron que la fuerza laboral de Estados Unidos se ha engrosado durante tres meses consecutivos.

Los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años subieron a un máximo de dos años, por encima de 2,70 por ciento desde 1,60 por ciento en cuestión de semanas. En ese periodo las acciones apenas se movieron.

El índice S&P 500 se ha alejado de su máximo de cierre a 1.669,16 puntos alcanzado el 21 de mayo. Pero está a menos de un 3 por ciento de esa marca pese a la abrupta subida de las tasas de interés.

El poco volumen de negocios en el mercado bursátil, sin embargo, significa que la subida no es del todo confiable. Y eso hace que las próximas jornadas sean mucho más importantes.

"Las buenas noticias son buenas noticias, pero hay mucha incertidumbre acerca de cómo los datos laborales podrían impactar a los mercados. El mercado es esquizofrénico respecto a esto", dijo David Kelly, presidente global de estrategias de JPMorgan Funds en Nueva York.

Las buenas noticias en la forma de datos económicos optimistas han sido tomadas recientemente como algo negativo, causando olas de ventas en los mercados por la suposición de que podrían significar que la Reserva Federal frenará su estímulo.

Si bien comentarios de funcionarios de la Fed ayudaron a aliviar esas preocupaciones la semana pasada, los sólidos datos de empleo de junio volvieron a focalizar la atención de los inversores en la incertidumbre.

El reporte de empleo da más relieve a la presentación del presidente de la Fed, Ben Bernanke, el miércoles ante la Oficina Nacional de Investigación Económica (NBER, por sus siglas en inglés). Los inversores analizarán sus comentarios en busca de cualquier pista sobre el final del programa de estímulos.

También el miércoles, la Reserva Federal difundirá las minutas de su reunión de política monetaria del 18 y 19 de junio.

El consenso acerca de cuándo comenzará la Fed a recortar sus estímulos apunta firmemente a septiembre de este año, algo que 11 de 16 operadores primarios creen de acuerdo a una encuesta elaborada por Reuters. En la encuesta del 19 de junio eran 7 de 17 los que estimaban ese plazo.

El 22 de mayo Bernanke dijo que el programa de alivio cuantitativo se reduciría si el crecimiento económico cumplía con las metas de la Fed. Los inversores lo interpretaron como un indicio de que el recorte estaba próximo, lo que generó una brusca caída en la bolsa y un salto en los rendimientos de los bonos del Tesoro.

"El mercado está tan inundado con voces de funcionarios de la Fed, algunos mucho más tranquilizadores que lo que escuchamos de Bernanke, que hay mucha confusión", dijo Kristina Hooper, jefa de estrategias de cartera de Allianz Global Investors en Nueva York.

"Escucharlo la semana próxima pondrá los cosas en orden, especialmente tras el reporte de empleos", dijo la analista. "Estamos en un escenario en el que mandan los datos macroeconómicos, por lo que es crítico tener una idea de cómo ve las cosas la Fed", agregó.

Las acciones se han estabilizado tras los descensos recientes. El viernes el S&P 500 cerró por encima de su promedio móvil de 50 días por primera vez desde el 19 de junio.

La Fed probablemente sea el motor principal de los movimientos de las acciones la próxima semana, aunque las tensiones geopolíticas también merecerán atención. La agitación en Egipto ha generado preocupación sobre el suministro de petróleo, llevando los precios del crudo a máximos de 14 meses.

También comenzará la temporada de resultados corporativos. Alcoa Inc reportará tras el cierre del mercado del lunes. Unos días después lo harán JPMorgan Chase & Co y Wells Fargo

Reuters

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