| 9/7/2009 12:00:00 AM

Venezuela, vulnerable a apagones por falta de inversión

Dos apagones de significativas proporciones que afectaron a varios estados de Venezuela en apenas un mes han devuelto el tema eléctrico a la palestra política, evidenciando que el sector todavía no ha superado la crisis que atraviesa desde hace dos años.

Desde que el presidente Hugo Chávez nacionalizara por completo la industria eléctrica en el 2007, el país petrolero ha sufrido decenas de grandes cortes de energía debido a años de desinversión en las líneas de transmisión y distribución, un aumento sostenido de la demanda y tensiones laborales.

"(La planta) Josefa Camejo es uno de los mejores ejemplos de lo que ocurre: de 300 megavatios (MW) instalados, la capacidad efectiva es de 90 MW porque las líneas no dan para más", dijo Angel Navas, presidente del sindicato Fetraelec, que agrupa a 28.000 trabajadores del sector.

Venezuela incrementó su capacidad de generación eléctrica este año en un 3,6 por ciento a 23.500 MW tras las fuertes críticas por cuatro apagones generalizados ocurridos en el 2008 y constantes interrupciones en algunas regiones del interior. Sin embargo, en agosto un corte afectó a siete estados por la sobrecarga de las líneas que salen de las enormes plantas hidroeléctricas del sur del país y, la semana pasada, una baja generalizada de tensión volvió a interrumpir brevemente el suministro en varias regiones.

El aumento de capacidad y los planes de contingencia aliviaron a ciertas ciudades, entre ellas Caracas, pero la necesidad de reemplazar y ampliar la infraestructura sigue pendiente, en momentos en que el Gobierno trata de coordinar 14 compañías eléctricas en una sola corporación estatal.

El presidente de esa corporación (Corpoelec), Hipólito Izquierdo, admitió que todavía existe un déficit de entre un 2 y un 3 por ciento en la generación, lo que ha provocado los recientes apagones que afectaron a vitales servicios como el transporte suburbano capitalino.

También insistió en que no hay un buen uso de la energía en Venezuela, un país acostumbrado al subsidio de los servicios y que acumula seis años con las tarifas eléctricas congeladas. "La electricidad es muy barata y se impone la aplicación de un plan contra la demanda y por el ahorro de la electricidad", dijo el funcionario.

Difíciles soluciones
Los apagones han sido utilizados por la oposición venezolana para atacar la política de nacionalizaciones impulsada por el presidente Hugo Chávez, a quien critican las constantes inauguraciones y ampliaciones de plantas sin obtener los resultados anunciados.

La demanda eléctrica ha crecido sin tregua al calor de la bonanza petrolera en Venezuela y analistas consideran que la tendencia se podría mantener este año pese a que la economía se contrajo en el segundo trimestre por primera vez en un lustro.

El plan que había diseñado el Ejecutivo calculó que para cubrir el crecimiento de la demanda y reducir la dependencia hidroeléctrica, que hoy cubre un 69 por ciento del consumo, Venezuela necesitaría agregar 5.000 MW de capacidad a su parque termoeléctrico entre 2003 y 2007. No obstante, en ese lapso apenas se incorporaron unos 1.300 MW entre ampliaciones y nuevas plantas termoeléctricas.

"Las inversiones no se han desarrollado conforme a lo anunciado", afirmó tajante Navas.

En 2008, el Gobierno anunció otro plan para repotenciar al sector, esta vez de 13.000 millones de dólares y, recientemente, otorgó un proyecto de 2.000 millones de dólares a las españolas Iberdrola y Elecnor para la construcción de una planta de 1.000 MW para 2013.

Chávez aprobó públicamente el mes pasado un presupuesto de 1.000 millones de dólares para inversiones del ente estatal Corpoelec y exigió a los organismos públicos pagar las deudas que mantienen por servicio de luz. La situación podría ser peor si en el 2008 no llegan a modernizar Planta Centro, la termoeléctrica más grande del país y cuya conversión a gas sufrió innumerables tropiezos. Sin embargo, Navas dejó claro que el "riesgo de nuevos apagones" sigue latente y por ello los trabajadores eléctricos tienen planeado exigir mejoras en el sector en una marcha que será convocada en los próximos días.

"Los problemas del sector eléctrico son innumerables y son estructurales, comenzando por la urgencia de un nuevo marco legal para el sector y terminando con las demoras del contrato colectivo, que tiene un año en discusión", dijo Navas.

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