La Securities and Exchange Commission (Comisión de Valores de Estados Unidos) acusó a tres ex ejecutivos del Bank of Commonwealth con sede en Virginia,
por subestimar millones de dólares en pérdidas y ocultar la verdadera salud de la cartera crediticia del banco en medio de la crisis financiera del 2008.
La SEC alega que Edward J. Woodard, quien fue el CEO y presidente de la junta directiva, fue el encargado junto con Cynthia A. Sabor, vicepresidente financiera, y Stephen G. Fields, vicepresidente ejecutivo, de entregar declaraciones falsas a los inversionistas de la matriz del banco.
Tanto las declaraciones públicas de la entidad como los documentos enviados a la SEC relacionados con la cartera del banco -que comprendía aproximadamente el 94% de los activos totales de la compañía en 2008- fueron manejadas de manera “conservadora”.
Para la SEC,
Woodard conocía el verdadero estado de la cartera de préstamos -en rápido deterioro-, y sin embargo, trabajó para ocultar estos problemas y diseñó declaraciones públicas engañosas, en particular en los comunicados sobre ganancias.
La vicepresidente financiera, por su parte, firmó las declaraciones y certificados que eran enviados al público inversionista, según la Comisión de Valores.
"En tiempos de tensión financiera, es más importante que nunca hacer una divulgación completa y honesta para el público inversionista", dijo Scott W. Friestad, director asociado de la División de Cumplimiento de la SEC, al agregar que "los ejecutivos de Commonwealth hicieron lo contrario".