| 10/10/2013 11:00:00 AM

Los nervios de Lagarde

El Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial instaron a EE.UU. a actuar con sensatez y celeridad ante sus inciertos planes para ampliar el techo de la deuda federal.

"Ciertamente no está ayudando a la economía de EE.UU. el tener esta incertidumbre y esta forma de lidiar con los asuntos fiscales y de deuda", afirmó en una rueda de prensa la directora gerente del FMI, Christine Lagarde. La titular del Fondo, que ha venido advirtiendo últimamente de los "desastrosos" efectos de una suspensión de pagos por parte de la primera economía mundial, volvió a alertar de las consecuencias "muy negativas" que tendría a nivel global la falta de un acuerdo para elevar el tope de la deuda federal, que se espera que supere el límite actual, de 16,7 billones de dólares, la semana próxima.

El impacto en otros países, dijo, se producirá a través de canales como el comercio y los mercados financieros.

Similares advertencias lanzó el presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim, quien apuntó que en 2011, cuando se mantuvo la incertidumbre sobre el techo de la deuda de EE.UU. hasta el último minuto, los mercados emergentes sufrieron las consecuencias. "Revisamos recientemente lo que ocurrió en los países desarrollados después de que en agosto del 2011 (EEUU) evitase la suspensión en último minuto", dijo Kim en la rueda de prensa. "Y lo que descubrimos fue que en los países desarrollados el coste de los préstamos y los diferenciales de los bonos aumentaron 75 puntos básicos y, además, los elevados diferenciales de los bonos se mantuvieron durante meses", destacó.

Añadió que los mercados bursátiles de los países desarrollados cayeron un 15 %, una caída que, explicó, se mantuvo. "O sea que lo que sabemos es que incluso si (EEUU) evita pero casi alcanza la suspensión de pagos habrá un impacto real en los países en desarrollo", destacó.

Recordó, además, que el 50% de las exportaciones de Estados Unidos se dirige a los países emergentes: "o sea, que esperamos que por muchos, muchos motivos los legisladores aquí (en EEUU) actúen con celeridad y resuelvan la crisis". Y si la temeridad en asuntos fiscales y de deuda de Washington causan preocupación, el futuro de la hasta ahora ultra expansionista política monetaria del banco central estadounidense también es un quebraderos de cabeza.

Los mercados adelantan que la Reserva Federal iniciará en breve la retirada de su programa de compra de bonos de 85.000 millones de dólares mensuales y pondrá fin a su política de tipos de interés próximos a cero.

Esas expectativas han provocado ya una subida de los tipos de interés a largo plazo en Estados Unidos e inestabilidad en los mercados emergentes, que temen una fuga de capitales una vez que la Fed actúe. "Es crítico que la salida de esta política monetaria muy acomodaticia (en EE.UU.) se gestione con cuidado", afirmó hoy Lagarde.

El organismo que dirige Lagarde aseguró esta semana en su informe semestral "Perspectivas Económicas Globales" que la Fed y el rumbo de la economía china serán los dos factores que determinarán el futuro inmediato de la economía global.

El Fondo alertó en ese sentido que la retirada "sin precedentes" de las medidas de estímulo de la Fed podría plantear riesgos para los países emergentes, donde la actividad económica se está ralentizando y la calidad de los activos financieros empeorando. Por lo demás, la titular del FMI destacó hoy que la recuperación económica global en marcha es "lenta y desequilibrada" y aseguró que el mundo atraviesa por un periodo "de transición" en el que las economías avanzadas ganan impulso y las emergentes se desinflan.

El Fondo prevé que la economía global crezca un 2,9% este año, tres décimas menos de lo previsto en julio. En 2014, la locomotora económica global avanzará a un ritmo del 3,6%, dos décimas menos de lo anticipado en julio, según el Fondo.


EFE/D.com
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