| 9/23/2011 5:30:00 PM

Se extiende temor a moratoria de Grecia

El rumor de una posible cesación de pagos griega ganaba terreno el viernes, mientras que un compromiso de las mayores economías del mundo de evitar que la crisis de deuda europea socave a los bancos y a la economía global no logró impulsar a los mercados por mucho tiempo.

El ministro de Finanzas griego, Evangelos Venizelos, fue citado por dos diarios diciendo que una moratoria ordenada con un 50 por ciento de descuento sobre la deuda en manos de los acreedores era uno de los tres posibles escenarios para resolver los problemas fiscales de la endeudada nación europea.

Autoridades desmintieron los reportes de prensa y Venizelos los describió en un comunicado como una distracción inútil de la tarea central de cumplir con el programa de rescate de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional.

El consejero del Banco Central Europeo Klaas Knot dijo a un diario holandés que un default de Grecia no se podía descartar, convirtiéndose en la primera autoridad del BCE en hablar abiertamente de esa idea. "Es uno de los escenarios. No estoy diciendo que Grecia no vaya a caer en bancarrota", dijo al diario Het Financieele Dagblad. "Todos los esfuerzos apuntan a evitar esto, pero ahora estoy menos seguro de excluir una bancarrota de lo que lo estaba hace pocos meses", agregó Knot, que se preguntó "si los griegos se dan cuenta de lo grave que es la situación".

El viernes aparecieron nuevas señales de que los gobiernos europeos están trabajando para recapitalizar a los bancos vulnerables. El regulador francés dijo que de 15 a 20 bancos necesitan capital extra, aunque ninguna entidad francesa se incluye "en esta etapa". El FMI sostuvo que los bancos europeos podrían necesitar recapitalizarse en unos 200.000 millones de euros y varios analistas bancarios son bastante más pesimistas que el fondo.

La Comisión Europea dijo que los bancos europeos ya han recibido 420.000 millones de euros en fondos para recapitalizarse desde el 2008 y están en mucha mejor forma que hace tres años. "La recapitalización de los bancos europeos es algo que está en marcha, es algo que ya está pasando", dijo el portavoz de la comisión Olivier Bailly, durante una reunión regular.

Las acciones europeas subieron inicialmente desde sus mínimos de 26 meses, impulsadas por el compromiso de los ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del G-20 de "tomar todas las medidas necesarias para preservar la estabilidad del sistema bancario y los mercados financieros en la medida que se requieran".

Una declaración emitida tras conversaciones del Grupo de las 20 economías desarrolladas y emergentes en Washington dijo que la zona euro implementaría "acciones para incrementar la flexibilidad del EFSF (fondo de rescate europeo) y maximizar su impacto" a mediados de octubre. Pero no dejó claro si irán más allá de lo ya acordado al ampliar los poderes del fondo de rescate, que hasta ahora no ha tranquilizado a los inversores.

Según el diario Ta Nea, Venizelos le había dicho a los legisladores socialistas de Grecia a puertas cerradas que el escenario central del Gobierno era apegarse a los planes de austeridad para recibir un segundo rescate de 109.000 millones de dólares (146.000 millones de dólares) y evitar la quiebra.

Las alternativas eran una reestructuración acordada de la deuda griega con un 50 por ciento de reducción en el valor nominal de los bonos o un impago desordenado, agregó.

Las acciones de los bancos griegos caían un 9 por ciento por los reportes, lo que llevó a Venizelos a decir en su declaración: "todas las otras discusiones, rumores, comentarios, escenarios que están desviando nuestra atención de este objetivo central y de la obligación política de Grecia (...) no ayudan a nuestra tarea común europea".

La principal autoridad económica de la Unión Europea, Olli Rehn, dijo en un discurso en Washington que la UE estaba haciendo todo para evitar una moratoria descontrolada. No descartó explícitamente una reestructuración ordenada de la deuda griega, que muchos economistas ven como inevitable.

Venizelos viajaba a Washington para las asambleas del FMI y el Banco Mundial del fin de semana, donde se espera que discuta la situación griega con sus colegas.

El Gobierno heleno aprobó una serie de medidas draconianas de austeridad esta semana, como poner a 30.000 empleados públicos con licencia de pre-despido, recortar pensiones y elevar impuestos, en un esfuerzo por asegurar el próximo tramo de 8.000 millones de euros considerado vital para no quedar sin dinero a mediados de octubre.

¿Apalancamiento?
Las acciones de varios bancos europeos se han hundido y los costos de endeudamiento han subido por los temores de los inversionistas a la exposición de deuda emitida por Grecia y otros países europeos endeudados.

Los participantes del G-20 no dijeron cómo podría ser reformado el fondo EFSF de 440.000 millones de euros, aunque el ministro de Finanzas francés, Francois Baroin, utilizó la palabra "apalancamiento" en comentarios a la prensa.

Estados Unidos había propuesto que Europa podría apalancar al Fondo Europeo para la Estabilidad Financiera (EFSF por su sigla en inglés), dándole más poder para proteger a la zona euro y a sus bancos. Políticos y banqueros centrales alemanes dijeron que eso sería ilegal.

Un funcionario estadounidense dijo, tras el encuentro del G-20, que el grupo mostró un gran sentido de urgencia pero no discutió un mecanismo específico para apalancar o expandir el fondo de rescate.


Reuters
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