| 8/10/2010 6:00:00 AM

Santos pedirá que se les pague a los exportadores

A pesar de la atmósfera de optimismo que rodea el acercamiento entre Hugo Chávez y Juan Manuel Santos, hay un factor que mantiene la desconfianza de los empresarios. La deuda desde hace dos años con el Cadivi que en la actualidad supera los U$800 millones.

A pesar de la atmósfera de optimismo que rodea el acercamiento entre Hugo Chávez y Juan Manuel Santos, hay un factor que mantiene la desconfianza entre los exportadores que sería una de las razones más importantes para continuar alejados del vecino país. Se trata de la deuda desde hace dos años con el Cadivi que en la actualidad supera los U$800 millones. De acuerdo con las cifras oficiales hay 255 empresas afectadas por esta situación. Aproximadamente el 6,51% de la deuda total corresponde empresas pequeñas, el 17,34% a las medianas, mientras que el 76,15% a las grandes.

El sector más afectado es el de textiles y confecciones que representa un 26% de la deuda total, seguido de papeles y empaques con un 15%, metalmecánica con un 14%, químico, plástico y agroindustrial con un 12%, seguidos de farmacéutico, materiales de construcción, calzado y cuero en menor medida. A esto se suman los cambios en la normativa del Banco Central de Venezuela, que desde el 18 mayo pasado controla de manera exclusiva las transacciones en títulos valores denominados en divisas para obtener dólares mediante su venta en el mercado externo.

Es decir el BCV regula todas las transacciones del llamado mercado paralelo o de permuta, mediante el cual se adquirían dólares en Venezuela sin pasar por Cadivi. Anteriormente este mercado era operado por las casas de bolsa y diferentes instituciones financieras y se transaban cerca de US$80 millones diarios. A partir de mayo la compra y venta de títulos valores debe ser autorizada por el BCV, lo cual aumenta el control cambiario y restringe el acceso a dólares en Venezuela por parte de importadores, empresarios y personas naturales.

Hasta la fecha Cadivi tiene un régimen de pago selectivo en que le da prioridad a las importaciones de Argentina, Brasil y Perú. Las demoras en el pago hacen que los empresarios exportadores les cobren más a sus clientes venezolanos para compensar los costos financieros, lo que termina reflejándose en mayores precios al consumidor. La inflación en Venezuela va en 18% hasta julio y tiene proyecciones a cerrar el año en 30%. 

 Alrededor del tema hay mucho escepticismo, pues se especula que Cadivi no tiene los ingresos necesarios para cancelar las deudas actuales. La producción de petróleo, de dónde provienen los ingresos fiscales y las reservas internacionales, pasó de 3 millones de barriles diarios a 2,25 millones de barriles de crudo, por lo tanto no hay flujo de caja suficiente para atender estas necesidades.

 El mercado venezolano siempre fue atractivo para los colombianos, los volúmenes que se vendían eran grandes, el costo del transporte era reducido, pero con la crisis, los empresarios optaron por diversificar sus mercados, redireccionar sus negocios a otros destinos lo que les ha costado un precio alto y que finalmente lo consiguieron por esta razón no van a perderlo para correr un nuevo riesgo en Venezuela.

El mercado venezolano dejó de ser el principal destino de las exportaciones colombianas de productos manufacturados, los cuales están siendo destinados en mayor medida a Estados Unidos y a los países de la CAN. A la voz de pedir que se paguen las exportaciones que se deben, se unieron los gremios y la Asociación Nacional de Exportaciones, Analdex. Quienes indicaron que sin duda la reunión en Santa Marta es una buena noticia pero es necesario mejorar el clima político, porque sin duda alguna hay bastante escepticismo.

Las importaciones totales de Venezuela para el período enero-marzo de 2010 cayeron en 41%, frente al mismo periodo de 2009, de acuerdo con las cifras del Instituto Nacional de Estadística INE de Venezula. Mientras que en 2009, Colombia representaba el 15,32% del total de las compras del vecino país hoy sólo es el 6,59%. Las compras de productos de fundición de hierro siguen siendo el principal producto de se manda a este país. Aunque Colombia es la más afectada, no es la única perjudicada por esta situación, también lo están los países a los que Venezuela había decidido comprarles para sustituir nuestro mercado. Las importaciones desde Estados Unidos han caído un 40,1%, las de Brasil un 24,2%; Argentina 27,9% y las de Ecuador un 31,5%.

Las compras a Colombia registraron una la mayor contracción en el primer trimestre (-74%). A excepción de Bolivia y Francia, las compras a los principales socios comerciales registraron una contracción superior al 20%. El comportamiento de las importaciones se explica en gran parte por la menor disponibilidad de divisas y la contracción de la demanda agregada en Venezuela. De acuerdo con los análisis de la Cámara Colombovenezolana, al comparar el período enero-marzo de 2010 con igual periodo del año anterior, se observa una disminución significativa (caídas superiores al 50%) de las importaciones confecciones, calzado, legumbres y hortalizas, extractos curtientes y plantas vivas.

Las importaciones de los productos de madera, las preparaciones a base de cereales, productos químicos inorgánicos, fundición de hierro y acero, grasas y aceites animales y vegetales, herramientas y útiles, manufacturas de aluminio, tabaco, productos de la molinería, manufacturas de zinc, preparaciones de carne y pescado y manufacturas de diversos sectores; también presentan un comportamiento negativo y caen alrededor del 33% con respecto a 2009.

Muy pocos productos de importación presentaron un aumento en el valor exportado frente a 2009, entre esos se destacan: Los animales vivos, los residuos industriales, los combustibles, los productos químicos orgánicos, el abono, los farmacéuticos, materias.
Albuminoides, la lana y las herramientas para navegación.

En los primeros seis meses de este año las exportaciones a Venezuela fueron de US$760 millones, es decir 72% menos que en el mismo lapso del 2009.

En términos generales Colombia dejo de convertirse en la despensa de Venezuela. Sin embargo el panorama es bastante crítico en los supermercados hay menos variedad, a un costo mucho más alto y productos menos confiables. Porque para los consumidores los productos hecho en nuestros país siempre son y serán sinónimo de confiabilidad. Algunos coinciden en que esta “luna de miel” se puede mantener por lo menos hasta septiembre debido al respaldo político que necesita Chávez en vísperas de las elecciones de Asamblea que se realizará en ese mes. Pasada esa contienda política volverá a tener una confianza suficiente por lo menos hasta el 2012 cuando se realicen las lecciones presidenciales, lo que hace prever hay una estabilidad suficiente para que él no necesite un grado de alianza con Colombia.

 Falta esperar que tipo de manejo le dará Juan Manuel Santos a esta estrategia de su homólogo y hasta dónde Colombia está dispuesta a ceder para recuperar un mercado que ya perdió y que hasta la fecha según las cifras ha recuperado en un 76% en otros mercados. Cautela será la actitud que tomen los empresarios ante esta nueva etapa de relaciones bilaterales.

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