| 12/4/2014 7:00:00 PM

Salarios siguen de capa caída

Cecieron en el mundo una media de un 2% en 2013, un punto menos que los aumentos registrados en los años antes de la crisis económica, reveló el Informe mundial sobre Salarios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

El crecimiento del salario real sufrió una drástica caída durante la crisis de 2008 y 2009, registró cierta recuperación en 2010 y posteriormente una nueva desaceleración, recuerda el texto.

En 2013, el crecimiento medio fue de un 2%, un aumento menor que el registrado en 2012, cuando el promedio fue de un 2,2%. Pero los salarios aún tiene que recuperar los niveles anteriores a la crisis, dado que en 2006 y 2007 el crecimiento rondó el 3%. "El menor crecimiento en 2013 respecto a 2012 se debe a una multiplicidad de factores, entre los que destacan el decepcionante resultado de la recuperación europea y de la economía japonesa", explicó en rueda de prensa Sandra Polaski, directora general adjunta de la OIT.

China determinó gran parte del porcentaje de crecimiento salarial mundial debido a su magnitud y al crecimiento del salario real en el país. Si se excluyera a China de la cuenta, el aumento salarial mundial se reduciría casi a la mitad, pasado del 2 por ciento al 1,1 por ciento en 2013, y del 2,2 por ciento en 2012, destaca el estudio. De hecho, el modesto crecimiento de los salarios en 2013 a nivel mundial fue impulsado por las economías emergentes, donde los salarios registraron un aumento del 6,7 por ciento en 2012 y del 5,9 por ciento en 2013.

En cambio, el crecimiento promedio de los salarios en las economías desarrolladas fluctuó en alrededor de 1 por ciento anual a partir de 2006, y desde entonces desaceleró aún más hasta llegar a sólo un 0,1 por ciento en 2012, y un 0,2 por ciento en 2013. A pesar de los aumentos en los países en desarrollo, el informe -basado en datos de 185 países- constata grandes diferencias entre una región y otra.

Por ejemplo, en 2013, los salarios crecieron un 6 por ciento en Asia y 5,8 por ciento en Europa Oriental y Asia Central, pero sólo el 0,8 por ciento en América Latina y el Caribe. "La tendencia general en América Latina refleja lo que ocurre en Brasil, el gigante de la región, donde los salarios crecieron con dígitos altos en los últimos años y cayeron un 1,8 por ciento en 2013", afirmó Patrick Belser, principal autor del informe.

El crecimiento de los salarios en Latinoamérica en 2012 fue de un 2,3 por ciento.

Los salarios son la fuente principal de ingreso de los hogares en los países desarrollados, emergentes y en desarrollo, sobre todo en los hogares de ingresos medios. Sin embargo, el 10 por ciento de las personas con ingresos más altos y el 10 por ciento con ingresos más bajos dependen más de otras fuentes de renta. En las economías en desarrollo, donde el trabajo por cuenta propia es más frecuente, la contribución de los salarios a los ingresos familiares es generalmente más baja, oscilando entre, por ejemplo, un 50 y 60 por ciento en México, la Federación Rusa, Argentina, Brasil y Chile; un 40 por ciento en Perú; y un 30 por ciento en Vietnam.

En la mayoría de los países donde han aumentado las desigualdades, como en Estados Unidos o España, los cambios en los salarios y el empleo han sido el factor dominante, señala el informe. "En España y Estados Unidos, los países donde más aumentó la desigualdad si esta se mide comparando hogares en la franja superior con hogares en la franja inferior, las variaciones de la distribución salarial y las pérdidas de empleos determinaron el 90 por ciento del incremento de la desigualdad en España, y el 140 por ciento en Estados Unidos".

Por el contrario, donde las disparidades de ingresos han disminuido, como en Brasil, Argentina o la Federación Rusa, mayores salarios y oportunidades de empleo han impulsado la reducción de la desigualdad. Finalmente, el informe indica que, lentamente, el salario medio de las economías emergentes y el de los países en desarrollo converge hacia el sueldo de las naciones ricas. Se estima que el valor del salario medio mensual en las economías desarrolladas es de unos 3.000 dólares, y de unos 1.000 dólares en los países en desarrollo.


EFE/D.com
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