| 10/1/1993 12:00:00 AM

Pronostico del millón

HAY MUCHA especulación con respecto a la evolución de los precios internacionales del petróleo. Dado que Colombia aumentará sus exportaciones petroleras durante la segunda mitad de la década, las proyecciones del precio del crudo son muy importantes.

Las hay pesimistas y las hay optimistas. Los pesimistas dicen que la recesión en los países industrial dos continuará por unos años más y que la OPEP se está agrietando por los problemas financieros de Arabia Saudita y por un eventual retorno de Irak como exportador grande. Arguyen, adicionalmente, que las economías de los países de Europa Oriental, donde el consumo se ha reducido drásticamente, continuarán en estado de relativa postración.

Quienes consideran que el precio del petróleo subirá, entre los que se cuentan el semanario The Economist, sostienen que la economía mundial está empezando a salir de la olleta, que las economías del Este se recuperarán y que la demanda del Sudeste asiático y América Latina continuará con el dinamismo de los últimos años. Sostienen además que el nivel actual de los precios es muy bajo y desestimula los esfuerzos conservacionistas y de ahorro de combustible. En términos reales el precio actual es igual al de 1973 antes de la primera crisis del petróleo y de la creación de la Opep. Por último, no hay suficientes esfuerzos exploratorios y las grandes compañías están reacias a invertir en nuevos yacimientos.

En resumen, parece cierto que tarde o temprano habrá nuevamente escasez del crudo y que los precios eventualmente se dispararán. Todo depende de la rapidez con la cual la economía mundial crezca en los próximos años. Se puede afirmar con certidumbre que a largo plazo habrá otra bonanza de precios, pero ¿qué tan largo es el largo plazo? (Mejor no preguntarle a Keynes).
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?