| 7/30/2015 5:00:00 AM

La culpa es del euro según Paul Krugman

España hace unos años se sumergió en una crisis y hasta este año muestra indicios de mejoras, Grecia se encuentra en una recesión más profunda que la gran depresión y actualmente Finlandia empieza a desacelerarse. Según el premio Nobel de economía, Paul Krugman, la culpa siempre ha sido del euro.

Compartir moneda en el antiguo continente facilitaría las negociaciones entre estos países y representaría la unión de Europa. En 1992, estas dos ventajas superaron la preocupación de las posibles dificultades de la moneda.

Sin embargo, de acuerdo con el artículo “El sueño imposible de Europa” publicado en el New york Times, Paul Krugman sostiene que a pesar de que muchos economistas sugirieron los problemas que el euro podía traer no se tuvieron en cuenta y las consecuencias de su implementación se están haciendo evidentes tanto en países relativamente pobres (Grecia y España) como en países más avanzados como Finlandia y Dinamarca.

¿Por qué?
Es probable que la tasa de interés fijada por el Banco Central Europeo (BCE) pueda ser inapropiada para las regiones que están creciendo mucho más rápido o más lento que la media de la zona euro.

Esto se evidencia en lo ocurrido en el 2011 cuando el BCE  aumentó las tasas de interés porque se tenían preocupaciones sobre una alta inflación en Alemania. En ese mismo  año, los miembros de la zona euro del sur de Europa como España se dirigían a la recesión debido a políticas de austeridad.

Sin embargo, Krugman explica que la política de Europa se concentra en imponer severas condiciones a países endeudados con la justificación de que la "disciplina fiscal podría inspirar confianza”.

Sobre esto, Krugman asegura que manejar problemas de deuda con austeridad y simultáneamente estar atado a una moneda, nunca ha funcionado. “Pues a Inglaterra no le funcionó luego de la Segunda Guerra Mundial”.

De acuerdo con el economista cuando comenzaron las tensiones previstas e imprevisibles en el euro, la respuesta fue imponer austeridad severa a las naciones deudoras y “negar la simple lógica y la evidencia histórica que indica que tales políticas podrían infligir daños económicos terribles y a la vez no se lograría la reducción de la deuda”.

Sin embargo, Krugman afirma que no son solo problemas de deuda pública pues en España, la crisis del 2011 surgió principalmente por los “préstamos privados y una burbuja inmobiliaria mientras que la historia de Finlandia no implica deuda en absoluto”.

Actualmente, Finlandia experimenta una situación económica crítica pues las ventas de teléfonos móviles de Nokia y una caída similar en las ventas de la industria papelera, están causando fuertes reducciones en los ingresos del país. Esto se ha reflejado en una caída del PIB real de más de 6%  desde el 2007.

Por lo que el problema que plantea el Nobel es que, con el euro, cada país de la eurozona renuncia a la posibilidad de devaluar su moneda. Estrategia utilizada para mejorar la competitividad, que ni Grecia ni España  pudieron implementar y que Finlandia tampoco podrá.

Frente a la desaceleración de Finlandia, el analista económico del Washington Post, Matt O´Brien, asegura que Finlandia ha respetado las imposiciones que el euro representa y aun así los resultados económicos han sido una “catástrofe”.

A su vez, la economía de Dinamarca está en desaceleración, a pesar de que es similar a la finlandesa y que normalmente ha sido una economía modelo a seguir.

A pesar de que la moneda Danesa es la corona y no  el euro, esta se encuentra anclada a la moneda europea. Dicho anclaje ha generado complicaciones para la política monetaria del país Escandinavo.

Pues para mantener la paridad entre la corona y el euro, el Banco Central Danés ha tenido que recurrir a tasas de interés de depósito negativas hasta de -0,75% actualmente. Cabe señalar que con tasas de interés tan bajas se estimula la deuda mientras se mantiene el anclaje al euro.

De acuerdo con informes recientes del Fondo Monetarios Internacional (FMI) sobre Dinamarca: “El tipo de cambio fijo con el euro ha mantenido la inflación en niveles similares a la zona del euro sin embargo,  la deuda de los hogares es una alta vulnerabilidad subyacente de la economía real”.

Para simplificar la situación crítica de países europeos, Krugman afirma que “lo que éstas economías tienen en común es que al unirse a la eurozona se ponen una camisa de fuerza económica” y a su vez dejan de darle prioridad a las cuestiones internas y se concentran en estabilizar factores externos como en el caso de Dinamarca.

Krugman sugiere que el euro es el culpable de las actuales crisis de Europa pues “Finlandia tuvo una crisis económica muy severa al final de la década de 1980, considerada mucho peor, al principio, de lo que está pasando ahora. Pero fue capaz de diseñar una recuperación bastante rápida en gran parte por una devaluación de su moneda. Esta vez, por desgracia, no tiene moneda para devaluar”.
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