| 11/29/2013 5:38:00 PM

Maduro sigue apretando

El presidente Nicolás Maduro, endureció su lucha por controlar los precios anunciando nuevos topes a los alquileres comerciales y amenazando con detener a quienes remarquen los productos, en medio de una "guerra económica" que busca domar la galopante inflación.

Como parte de su ofensiva, el mandatario ya había ordenado la fiscalización de miles de comercios y procesado legalmente a un centenar de empresarios, lo que produjo largas colas de compradores, saqueos aislados y consumidores contentos.

Maduro anunció el viernes nuevas inspecciones a negocios y dictó, entre otras medidas, un decreto que fija el precio máximo de arrendamientos comerciales a 250 bolívares por metro cuadrado -unos 40 dólares al tipo de cambio oficial- cuando falta poco más de una semana para unas elecciones municipales que serán un termómetro de su popularidad.

"Yo llamo a que reflexionen, pero a quien no lo haga le caeremos con todo (...) Vamos a ver quien puede más", advirtió el presidente.

La norma sobre los alquileres entrará en vigor cuando sea publicada en la Gaceta Oficial. Maduro explicó que tendrá vigencia transitoria hasta que elaboren una ley sobre el tema.

"Es necesario acabar con el arrendamiento especulativo y explotador (...) que el capitalismo ha impuesto favoreciendo la constitución de relaciones arrendaticias injustas, especulativas, explotadoras que debemos superar para fortalecer la economía nacional", dijo el mandatario leyendo el decreto.

El heredero del fallecido Hugo Chávez insiste en que los empresarios privados están inflando los precios para desestabilizar su mandato, mientras los comerciantes alegan que los controles de cambio y precio que llevan una década están cortando el oxígeno de los industriales e importadores.

Maduro goza de poderes especiales para decretar leyes por un año, que también utilizó para redactar una ley para controlar las ganancias y otra para crear un órgano supervise de la asignación de divisas y las importaciones.

OFENSIVA EN PROGRESO
Desde que asumió como presidente del mayor exportador de crudo de Sudamérica, Maduro ha tenido que enfrentar episodios de escasez y alta inflación en medio de un débil crecimiento económico y ha culpado de ello a la oposición.

El mandatario precisó que las requisas en los comercios continuarán al menos hasta enero, y solicitó a los dueños bajar sus precios de manera voluntaria.

"Dónde se demuestre remarcaje de precios luego de la inspección o que se sigue cobrando de manera fraudulenta precios especulativos, que se actué con toda la severidad de la ley y, por ser delitos en flagrancia, se proceda inmediatamente a detener a los responsables", ordenó Maduro a los organismos de seguridad desde el palacio presidencial de Miraflores.

Muchos venezolanos han alabado la medida cansados de la alta inflación que roza el 50 por ciento anual, pero los críticos del presidente han advertido que los desequilibrios económicos del país requieren medidas de fondo y no medidas "populistas".

En un intento por promover el ahorro y contener la ingente liquidez, Maduro informó sobre un aumento en la tasa pasiva que pagan los bancos a las cuentas de ahorro en 3,5 puntos porcentuales hasta 16 por ciento -en cuentas hasta con 20.000 bolívares- y nuevos instrumentos de renta fija en moneda local.

A pesar del incremento anunciado, la tasa sigue estando muy por debajo de la inflación, que hasta octubre acumuló un 45,8 por ciento a tasa anual.


Reuters/D.com
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