| 12/3/2008 12:00:00 AM

Más oportunidades para Slim

El magnate mexicano Carlos Slim ha tomado ventaja de la turbulencia en los mercados para tomar fuertes apuestas sobre compañías con problemas.

Slim, cuya principal empresa es la gigante de telefonía celular América Móvil, incrementó recientemente su participación en la minorista de artículos de lujo Saks a 18%, convirtiéndose así en el mayor inversor en la compañía.


La semana pasada, la casa de bolsa Inbursa, de Slim, compró al menos US$150 millones en acciones de Citigroup, que bajaron a niveles no vistos desde 1992, pero no quedó claro si lo hizo en representación de Slim o para otros clientes.


"El está aprovechando los precios", dijo Rogelio Gallegos, un gerente de portafolio de la operadora de fondos Actinver. "Es el mejor momento que tienen en los últimos cinco años para tomar posiciones que dejan lana (dinero) en la bolsa", agregó.


Al tomar posiciones en Saks y Citigroup, ambos golpeados recientemente por la debacle crediticia de Estados Unidos, Slim acercó más a la realidad la visión que normalmente lo coloca como un moderno rey "Midas", que convierte en oro empresas baratas y con problemas.


"El tiende a ser un inversor de valor, así como un inversor a contracorriente", dijo el analista de Merrill Lynch, Carlos Peyrelongue. "El ha claramente desinvertido durante el ciclo de bajada", agregó.


Slim, de 68 años e hijo de un inmigrante libanés, es uno de los tres hombres más ricos del mundo, de acuerdo con la revista Forbes. Al formar su imperio de negocios, Slim compró al gigante de telefonía fija Telmex, tiendas departamentales, restaurantes y hasta fábricas de cigarrillos y autopartes.


El padre de Slim tenía una tienda llamada "La estrella de Oriente" y se pasó a negocios inmobiliarios cuando las propiedades de abarataron, durante la Revolución Mexicana, entre 1910 y 1917.


Comprando barato

 

A mediados de la década de 1970, Slim hizo su marca de fábrica la compra de compañías problemáticas, al adquirir un productor de cigarrillos y tabaco que comenzó produciendo la marca Marlboro.


En 1990 ya tenía una montaña de dinero y junto con otros socios se presentó a la licitación para la privatización del monopolio Telmex y la ganó. Esta fue una compra decisiva y la firma pasó de un pesado elefante burocrático a una poderosa máquina de efectivo.


Cuando la crisis comenzó a golpear a México este año, la familia Slim compró acciones de América Móvil y Telmex, que estaban muy castigadas, de acuerdo con documentos de autoridades regulatorias.


En los últimos dos años, Slim ha dicho que está retirándose de sus compañías para dedicarse a la filantropía, pero sus recientes movidas sugieren que aún se mantiene pendiente del mercado. Los inversores observan la aparición de señales de que Slim piensa que las acciones están tocando fondo.


"Estas noticias de que está comprando Citibank, que ya está invirtiendo, son importantes para el mercado en términos de señales", dijo Gonzalo Fernández, jefe de estrategia de mercados del banco Santander.


Saks, conocido por su tienda insignia Saks de la quinta avenida de Nueva York, ha dado pasos para evitar que algún inversionista tome el control de la compañía, luego de la compra de Slim.


Slim también compró un 6.4% de participación en el periódico The New York Times, una inversión que el magnate dijo es "financiera" más que estratégica.


Reuters

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