| 2/11/2011 9:20:00 AM

Lula da Silva, el jubilado

Fue el presidente más popular de Brasil, pero se rehúsa a explotar su popularidad dando conferencias privadas. ¿Cómo se gana la vida hoy Luiz Inácio Lula da Silva?

Empezó trabajando como limpiabotas, a los doce años. Después fue trabajador metalúrgico, antes de convertirse en un famoso líder sindical. En 2003, luego de varios intentos fallidos, Luiz Inácio Lula da Silva, llegaría a la presidencia de Brasil, para pasar a ser -tras ocho años en el poder- el mandatario más popular en la historia de ese país.

Ahora Lula, de 65 años, está desempleado por primera vez en su vida, tras entregar la banda presidencial el 1 de enero pasado a su sucesora, Dilma Rousseff.

¿Cómo se gana la vida actualmente el ex jefe de Estado?

A diferencia de muchos ex gobernantes, como el ex primer ministro británico Tony Blair, el ex presidente estadounidense Bill Clinton, o el ex líder soviético Mijail Gorbachov, Lula no se dedica a dar lucrativas conferencias privadas. Tampoco vendió los derechos de su autobiografía, como lo hizo su predecesor, Fernando Henrique Cardoso. En vez de eso, el ex mandatario anunció que creará una organización no gubernamental denominada "Instituto Lula", para colaborar en proyectos que combatan la pobreza y fomenten la seguridad alimentaria. La ONG podría ser inaugurada en marzo.

Ingresos de un ex presidente
En tanto, ¿de dónde genera sus ingresos el hombre que hasta hace pocas semanas contaba con el visto bueno de más del 80% de los brasileños? A partir de ahora, Lula tendrá acceso a un salario mensual de unos US$7.700, que cobrará como presidente honorario del Partido de los Trabajadores (PT), que fundó en 1980.

En una ceremonia, este jueves, la dirigencia del PT -incluyendo a Rousseff- restituyó a Lula en el cargo, al que había renunciado en 2002, en vísperas de asumir el poder. Según la prensa local, Lula tendrá el mismo salario que el actual presidente del PT, José Eduardo Dutra.

Este ingreso se sumará a dos pensiones que recibe el ex mandatario: una, como amnistiado político tras el régimen militar de 1964-1985, y otra por invalidez, que le corresponde por haber perdido un dedo cuando se desempeñaba como tornero mecánico en el sector metalúrgico.

¿De presidente a jubilado?
Pero, ¿podrá alguien que durante los últimos ocho años estuvo acostumbrado a vivir en majestuosas residencias presidenciales y hoteles de lujo conformarse con vivir con mucho menos? Para el diplomático argentino Oscar Laborde, que conoció a Lula personalmente tanto antes como durante su presidencia, el brasileño "es una persona austera, que no aspira al enriquecimiento personal".

Lula me dijo que una vez que dejara el gobierno se dedicaría a proyectos de política regional, como articular a la izquierda en América Latina y fomentar el vínculo sur-sur, entre Sudamérica y África. "Lula me dijo que una vez que dejara el gobierno se dedicaría a proyectos de política regional, como articular a la izquierda en América Latina y fomentar el vínculo sur-sur, entre Sudamérica y África", contó a BBC Mundo.

Laborde, de larga trayectoria en la Cancillería argentina, señaló que casos como los de Lula serán cada vez más comunes en la región. "Antes la mayoría de los presidentes eran abogados, y cuando dejaban el gobierno volvían a sus estudios jurídicos", afirmó. "Ahora tenemos líderes que son sindicalistas, como Lula o el boliviano Evo Morales, o son ex obispos, como Fernando Lugo en Paraguay, o médicos, como el uruguayo Tabaré Vázquez, y muchas veces vuelven a ejercer esa profesión cuando dejan el cargo", dijo.

El propio Lula demostró esta semana que está dispuesto a volver a ser un ciudadano común: tomó su primer vuelo comercial en casi una década, y, además, voló en clase económica. 
 

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