| 6/5/2012 8:00:00 AM

Latinoamérica puede “reventarse” con tanta cumbre

El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, opina que hay demasiados organismos de integración en América, con demasiadas cumbres, y que los pueblos pueden cansarse de los mandatarios en tantas reuniones "mientras ellos continúan en el abismo".

"Lo que más nos sobra es cumbres. Si en las cumbres lográramos el desarrollo, seríamos potencia mundial. Nuestros pueblos pronto se pueden cansar de que nosotros estemos en cumbres, mientras ellos continúan en abismos", dijo Correa en una entrevista con Efe en Cochabamba.

Sin embargo, confirmó que irá a la próxima cumbre Iberoamericana, en Cádiz, porque lo invitó personalmente el presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy.

Correa habló hoy en Cochabamba ante la Asamblea General de la OEA, un organismo que criticó en la reunión y también en la entrevista con Efe, y dijo que no es optimista de que mañana resulte algo concreto sobre las reformas que reclama en el sistema interamericano de derechos humanos.

P.- Usted ha sido el protagonista de la primera jornada de las sesiones de la OEA, esta mañana.

R.- En realidad fue la gentileza del presidente (boliviano) Evo Morales. Para mi era muy importante dirigirme a la Asamblea, porque hemos sufrido en carne propia gravísimos hechos, terribles (...) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, de la Relatoría de Libertad de Expresión, y tenemos grandes cuestionamientos con la marcha de la OEA en general. Era una oportunidad muy buena para expresar esas grandes inquietudes y al menos dejar sentado que somos jefes de Estado, con legitimidad democrática, que no vamos a permitir que burocracias con su agenda propia vengan a tratar de someter a nuestros Estados.

P.- Planteó que la OEA debería tener una instancia presidencial, a mayor nivel que la Asamblea. ¿Es una propuesta oficial?

R.- Sí, la vamos a perfeccionar. Ha sido una de las grandes falencias (...) Hemos dejado que crezca una burocracia, insisto, que malentendió la autonomía y se creyó por encima de los Estados, con agenda propia, con claros compromisos, totalmente influida por países hegemónicos, oenegés con sus agendas, el gran capital de todos los medios de comunicación. Eso, en parte, ha sido culpa nuestra y por falta de esta instancia presidencial (...).

P.- ¿Hay un plazo para presentar esa propuesta?

R.- No, no tenemos plazo. Hay muchísimas propuestas en proceso, no solo ésta, pero al menos ojalá en esta Asamblea se concreten las dos o tres reformas fundamentales, decididas meses atrás por la comisión permanente.

P.- ¿Espera resultados concretos aquí en Cochabamba, mañana?

R.- Yo soy un poquito escéptico. Pero si no se dan resultados concretos, en buena hora, no hay mal que por bien no venga. Porque ya ojalá nos lleve a algunos países que estamos cansados del neocolonialismo, y la OEA tiene mucho de eso, a tomar decisiones trascendentales, a ver si se crea algo mejor.

P.- América ha sido prolífica en organismos de integración: OEA, Mercosur, Comunidad Andina (CAN), Unasur... ¿Hay forma de integrar tanta desintegración?

R.- Tiene que integrarse (...) Digamos que fueron diferentes momentos históricos, obedecieron a diferentes lógicas. Por ejemplo. el Mercosur se creó en pleno auge neoliberal. La CAN se creó en el desarrollismo, a finales de los años 60, pero también quedo imbuida por el mercantilismo en los años 90. Lo que se buscó fue crear grandes mercados y no grandes naciones. Unasur es lo que hemos llamado una integración integral (...) Es necesario que CAN y Mercosur confluyan en ese nuevo concepto. No es fácil. Por ejemplo, en la CAN hay dos países (Colombia y Perú) que firmaron tratados de libre comercio. Mercosur ha sido muy reacio a ese tipo de tratados, lo mismo que Unasur (...) Es muy complejo, pero no imposible.

P.- Está también la Comunidad Iberoamericana. La próxima cumbre es en Cadiz. ¿Tiene previsto asistir?

R.- Sí vamos a asistir. Me lo propuso personalmente el presidente (del gobierno español, Mariano) Rajoy en mi última visita a España. Con mucho gusto asistiremos. Pero esa cumbre también debe dar resultados positivos. Lo que más nos sobran es cumbres. Si en las cumbres lográramos el desarrollo, seríamos potencia mundial. Nuestros pueblos pronto se pueden cansar de que nosotros estemos en cumbres, mientras ellos continúan en abismos.

P.- La ultima cumbre fue de las Américas, en Cartagena, y usted no asistió por la ausencia de Cuba. Pero ha venido a Cochabamba, aunque de la OEA está más aún excluida.

R.- No, no. Está. Ya forma parte de la OEA. Cuba pudo estar presente. No quiso venir, pero ya se revirtió esa barbaridad que se hizo por capricho de las potencias hegemónicas. No les gustó la revolución cubana, excluida de la OEA. Pinochet si les gustaba, aguántale lo que sea. Esa es la doble moral. Ése es el problema (...) de la OEA. que muchas veces tan solo ha sido instrumento de política exterior de los Estados Unidos.

 EFE



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