| 12/14/2013 7:00:00 AM

El bajo nivel de educación de los presidentes

Dos mexicanos y un ecuatoriano, los únicos mandatarios en la historia de Latinoamérica con formación doctoral. Solo tres cuentan con título de maestría, entre ellos el presidente Santos.

En los países Latinoamericanos hay una total desproporción entre los niveles de educación y el cargo más importante: Presidente de la nación. En la historia de la región solo tres mandatarios han tenido o tienen formación doctoral y tres en maestría.

Así lo señala Carlos Maldonado, profesor de la Facultad de Ciencia Política y Gobierno de la Universidad del Rosario, en el análisis “Educación de Presidentes. Un estudio crítico”, según el cual la inmensa mayoría de los presidentes en América Latina cuentan solo con título de pregrado y, ocasionalmente, algún estudio superior.

En su opinión, en rigor con la línea de desarrollo intelectual y mental, esto es bastante poco para alguien de las dignidades, cargos y compromisos de la presidencia de un país.

La inversión pública y privada en la formación académica para la investigación y el desarrollo en América Latina está por debajo del ideal internacional. Esto se ve reflejado, entre otros, en la poca preparación académica de los presidentes de estas naciones.

Presidentes y su nivel de educación

Latinoamérica se ha caracterizado históricamente por tener gobiernos fuertemente presidencialistas, antes que parlamentarios, y la institución de la presidencia ha desempeñado y juega hoy un papel importante en los destinos de los países de la región, aclara Maldonado.

Llama la atención que los únicos que poseen un título doctoral son los expresidentes mexicanos Ernesto Zedillo (1994-2000) y Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) y el ecuatoriano Rafael Correa (2007- actualidad).

Formación en maestría tienen solo el mandatario colombiano Juan Manuel Santos (2010 – actualidad) con dos títulos, el expresidente mexicano Miguel de la Madrid (1982-1988) y la chilena Michelle Bachelet (2006-2010). Esta última cuenta con una especialización médica, que es reconocida como una maestría en todo el mundo.

No obstante lo anterior, cabe destacar dos excepciones notables de presidentes que no tuvieron estudios universitarios y que se han destacado desde muy jóvenes: el brasileño Lula da Silva (2003-2010) y el uruguayo José Mujica (2010- actualidad), ambos con una reconocida inteligencia, carisma y prestigio internacional.

“Con excepción de los casos mencionados, los demás presidentes de la historia del continente solo tienen pregrado o algún estudio adicional, por ejemplo una especialización”, dijo el académico.

¿Qué está pasando con la educación?

Para Maldonado, uno de los motivos por los cuales los presidentes latinoamericanos no poseen un nivel de preparación académica sobresaliente, se debe a que el gasto de los estados en formación científica es bastante bajo.

El problema de la inversión en ciencia no es un inconveniente que se presenta solo Colombia sino en varios de los países latinoamericanos. Sin embargo, cabe resaltar los casos de Brasil y Ecuador.

Brasil invierte alrededor del 3% del PIB en programas de investigación y desarrollo. Anualmente ofrece 100 mil becas doctorales a estudiantes latinoamericanos.

Ecuador lanzó recientemente el proyecto Prometeo, que busca que todos los funcionarios notables de las universidades de ese país tengan formación doctoral en alguna de las prestigiosas universidades pertenecientes a una selecta lista aprobada por ese gobierno. En 2017 este país contará con cerca de 17.000 nuevos doctores.
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