| 4/6/2015 5:30:00 AM

El mundo necesita US$120 billones para infraestructura

Se requiere hacer un significativo esfuerzo de inversión, cerca de US$3 billones anuales por los próximos 40 años para atender especialmente el desarrollo en las economías emergentes.

Estimaciones de la Agencia de Energía Internacional muestran que a 2050 se requerirán alrededor de 25 millones de kilómetros para satisfacer la demanda de tráfico en el mundo.

Se espera que durante las próximas cuatro décadas el número de pasajeros y los viajes de cargo se duplicarán con respecto a los niveles mostrados en 2010 de acuerdo con la Agencia Internacional de Energía (AIE). Alrededor del 90% de los incrementos que se esperan corresponden a países que no pertenecen a la OCDE. (Lea también: Desafiando al antiguo orden económico mundial)

El informe de Perspectivas de Tecnología Energética de la AIE proyecta que bajo el escenario actual, el consumo de energía por parte del sector transporte crecerá alrededor del 80%. En un escenario hipotético, en el que el mercado de combustibles tiene mayores exigencias y la pequeña participación de combustibles alternativos va creciendo, el consumo de energía y las emisiones aumentarían un 40% a 2050.

El crecimiento en la movilidad global tendrá consecuencias más allá de la energía y las emisiones. El análisis de la AIE muestra que la infraestructura en el sector del transporte (carreteras y ferrocarriles) debe aumentar significativamente para 2050, esto a medida de que crecen los pasajeros y la carga mundial de los viajes en los próximos 40 años.

Según los cálculos el mundo tendrá que añadir cerca de 25 millones de kilómetros de carreteras pavimentadas y 335 000 kilómetros de vía ferroviaria, lo cual equivaldría a un aumento del 60% en carreteras y vías ferroviarias con respecto a la red existente en 2010.

Las estimaciones apuntan a que los gastos de capital acumulativos en las inversiones en infraestructuras de transporte en el escenario hipotético de la AIE puedan alcanzar los US$45 billones en 2050. Esto representa aproximadamente el 0,7% del PIB mundial, lo cual es consistente con los actuales niveles de inversión en infraestructura de transporte terrestre.

Sin embargo, al combinar a este valor los costos de reconstrucción de vías y los gastos anuales de su operación y mantenimiento, el gasto global de transporte por carreteras, ferrocarriles, carriles rápidos para buses, carriles de alta velocidad y estacionamientos podrá llegar en 2050 a casi US$120 billones, con lo que se estima una inversión anual, durante cuarenta años, de US$3 billones, es decir el 2% del PIB mundial esperado para 2050, acorde con el actual ritmo de inversiones.

Se estima que las adiciones de infraestructura más grandes se realicen en las naciones emergentes, principalmente en China e India. Los diez países de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean), América Latina y Medio Oriente, también realizarán una adición importante de infraestructura terrestre de aquí al 2050.

En general, los países fuera de la OCDE representan el 85% de las adiciones de infraestructura proyectadas en los próximos 40 años, incluyendo el 90% de la infraestructura vial global.

Esto refleja el crecimiento de los viajes de pasajeros y carga esperada en los países no pertenecientes a la OCDE, donde la AIE prevé que los niveles aumentarán a más de 2,5 veces en 2050, esto debido a las tasas de motorización y de crecimiento más rápido, se espera que los gastos fuera de la organización sobre las infraestructuras de transporte terrestre superen los de la OCDE en 2030. En 2050, los niveles de inversión en infraestructura de transporte y mantenimiento de gasto de los países por fuera de dicho grupo se prevé que sean casi un 20% más alto que el de quienes están en ese grupo.

Los países fuera de la OCDE tendrán casi un 45% más de infraestructura que los países miembros en 2050 y un 20% más de gasto de mantenimiento.
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