| 6/15/2012 12:00:00 PM

Industria y confianza de EE.UU. siguen demasiado frágiles

La producción manufacturera de Estados Unidos se contrajo en mayo por segunda vez en tres meses, mientras que la confianza de los consumidores tocó un mínimo en seis meses a inicios de junio, lo que indica que la recuperación de la economía camina sobre un terreno frágil.

La producción de las fábricas se contrajo un 0,4 por ciento el mes pasado, dijo el viernes la Reserva Federal. "Esto es una evidencia más convincente de que la economía está estancada en baja velocidad", dijo Joe Manimbo, analista de mercados de Travelex Global Business Payments. Recientemente, la manufactura había sido uno de los pilares de la economía estadounidense, a quien ayudó a proteger del impacto de la crisis europea.

Sin embargo, en mayo, la producción de la industria cayó, mientras que otro informe mostró que la actividad manufacturera en el estado de Nueva York se enfrió en junio.

A esto se sumó una baja en la confianza del consumidor, en medio de temores por el empleo y la crisis de deuda en la zona euro.

Eso representa una gran amenaza a las posibilidades de reelección del presidente Barack Obama. Además, podría llevar a los consumidores a reducir su gasto, lo cual golpearía el crecimiento económico.

"Los consumidores están asustados", dijo Sharon Stark, director gerente de Sterne Agee en Birmingham, Alabama.

Thomson Reuters/Universidad de Michigan dijeron que su índice cayó a 74,1 en junio, ubicándose incluso por debajo del pronóstico más pesimista de un sondeo de Reuters.

Si bien la manufactura es un pilar de la economía, el gasto del consumidor es uno de sus cimientos, al representar cerca de dos tercios del Producto Interno Bruto.

Los economistas de Capital Economics estiman que la baja de la confianza del consumidor es consistente con un crecimiento del gasto del consumidor a una tasa del 1 por ciento anual en el segundo trimestre frente al 2,7 por ciento del primer trimestre del año.

Europa al acecho
La fragilidad de la recuperación estadounidense y un deterioro de la crisis europea han reforzado las expectativas de que la Fed aplique un nuevo estímulo monetario, aunque los economistas están divididos sobre si el banco central tomará medidas cuando se reúna el martes y miércoles de la próxima semana.

La creación de empleo se ha desacelerado en los últimos cuatro meses, mientras que las ventas minoristas se contrajeron en mayo y los pedidos de seguro por desempleo han subido durante cinco de las últimas seis semanas.

A esto se suma la crisis europea, que amenaza con sumir a la economía mundial en una recesión.

El viernes, las acciones estadounidenses subían por el optimismo de que los bancos centrales mundiales tomarán acciones coordinadas si las elecciones en Grecia generan caos en los mercados.

Dentro del informe sobre la industria de mayo de la Fed, la debilidad de la manufactura fue generalizada.

La producción de bienes duraderos cayó un 0,5 por ciento por una baja de la actividad automotriz. La producción de bienes no duraderos, en tanto, se contrajo un 0,2 por ciento.

La producción industrial total, que abarca fábricas, minas y servicios públicos, se contrajo un 0,1 por ciento. Los analistas consultados por Reuters esperaban un alza del 0,1 por ciento.

Y en una señal de que la debilidad de la manufactura podría persistir, la Fed de Nueva York dijo que su índice "Empire State" sobre la actividad fabril del estado bajó a 2,3 en junio y sufrió una caída de 15 puntos respecto de mayo, alcanzando su menor nivel desde noviembre del 2011.

El índice se ubicó muy por debajo de lo esperado, aunque el nivel sigue señalando crecimiento en el sector.

"Estamos recibiendo pruebas consistentes de desaceleración. Es una situación complicada", dijo Justin Hoogendoorn, estratega de renta fija de BMO Capital Markets en Chicago.


Reuters
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