| 7/12/2012 9:20:00 AM

Havelange y Texeira le metieron gol a la Fifa

La Fifa publicó documentos del caso ISL que confirman que su ex presidente Joao Havelange y el ex presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) Ricardo Teixeira percibieron sobornos millonarios procedentes de la empresa ISL.

La Federación de Fútbol publicó el auto de sobreseimiento de la instrucción penal abierta por la Fiscalía del cantón suizo de Zug por "gestión desleal" de la FIFA, "apropiación indebida y eventualmente gestión desleal" de Havelange y Teixeira.

La instrucción penal se abrió a raíz de una denuncia del organismo rector del fútbol mundial contra ISL, la empresa que comercializó los derechos audiovisuales de las competiciones de dicho organismo hasta su quiebra en 2001.

El auto, que lleva fecha del 11 de mayo de 2010, revela que Teixeira percibió de ISL al menos 12,74 millones de francos suizos (13 millones de dólares al cambio actual) entre 1992 y 1997 y Havelange 1,5 millones de francos suizos (1,53 millones de dólares) en 1997.

La FIFA hizo público el auto horas después de que el Tribunal Supremo suizo sentenciara que la prensa debía tener acceso al sumario del caso ISL.

El documento no se podía divulgar desde junio de 2010, poco después que la fiscalía, la Federación y dos de los hombres más poderosos del fútbol mundial lograron un acuerdo para archivar la pesquisa criminal.

La FIFA, Havelange y Teixeira habían abonado 5,5 millones de francos suizos (5,9 millones de dólares al cambio actual) para archivar las investigaciones del fiscal Thomas Hildbrand, bajo la condición de que sus nombres permanecieran en secreto.

Los distintos pagos acreditados por la investigación judicial y descubiertos en cuentas personales de Havelange y Teixeira o de empresas vinculadas a ellos ascendieron a 21,9 millones de francos suizos (22,3 millones de dólares) entre 1992 y 2000.

Havelange fue presidente de la FIFA entre 1974 y 1998. Teixeira dirigió el fútbol brasileño entre 1989 y marzo de 2012.

En relación con el caso ISL, Havelange, de 95 años, comunicó su dimisión al presidente del Comité Olímpico Internacional, Jacques Rogge, como miembro de esta organización el 5 de diciembre de 2011.

Por su parte Teixeira, de 64 años y yerno de Havelange, dejó la presidencia de la CFB y la jefatura del Comité Organizador del Mundial de 2014 el 12 de marzo pasado. Tres días después, renunció como miembro del Comité Ejecutivo de la FIFA.

Ninguno de los dos, señala el auto, reveló ni transmitió las comisiones que percibieron ligadas a su actividad dentro de este organismo, por lo que se confirma que existió "infracción del deber" y que la misma ocasionó un daño a la FIFA y un enriquecimiento de los sobornados.

También indica que "no se puede poner en tela de juicio" la constatación de que la FIFA "tenía conocimiento de pagos de sobornos a personas pertenecientes a sus órganos".

En un comunicado, la FIFA mostró su satisfacción por el dictamen del Tribunal Supremo suizo y subrayó que confirma, como ya hizo saber la Fiscalía de Zug en junio de 2010, que su presidente, Joseph Blatter, "no está involucrado en este caso".

El órgano rector del fútbol mundial dijo que el dictamen coincide con la postura adoptada en 2011 por su presidente, Joseph Blatter, y su Comité Ejecutivo para que se publicara el auto de archivo del caso ISL.

Este compromiso formaba parte del proceso de reformas iniciado en el Congreso de la FIFA de junio de 2011, cuyo plan de acción aprobó el Comité Ejecutivo de la Federación el 21 de octubre de aquel mismo año.

Blatter ratificó el 6 de diciembre de 2011 que haría público el sumario del caso ISL, pero dos de las partes implicadas -Havelange y Teixeira- apelaron ante el tribunal federal para evitar la publicación del documento.

ISL, fundada en 1982, quebró en mayo de 2001. La empresa de mercadotecnia deportiva llegó a tener una cifra de negocios con la FIFA de 2.200 millones de francos suizos (2.400 millones de dólares).

La quiebra de ISL, que dejó tras su desplome una deuda estimada en 196 millones de euros (239 millones de dólares al cambio actual), obligó a posponer dos años el Mundial de Clubes, que se debía disputar en España entre el 28 de julio y el 12 de agosto de 2001.

Creó, además, una crisis interna en la FIFA, que fue capeada en su día por Blatter, cuya dimisión fue solicitada por miembros de la organización. La crisis pudo en peligro el Mundial de 2002.

El caso ISL revivió en noviembre de 2010 cuando la BBC divulgó detalles de un documento confidencial de la firma de mercadotecnia deportiva que incluía una lista de 175 pagos recibidos por altos cargos de la FIFA a cambio de la concesión de contratos de televisión y derechos de patrocinios durante los mundiales celebrados en la década de los 90.

La divulgación se hizo pocos días antes de la votación para designar la sede de los Mundiales de 2018 y 2012.

La FIFA respondió que el caso ya había sido investigado por las autoridades judiciales suizas y que ningún miembro de la organización había sido condenado.                                                                
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