| 11/3/2011 3:00:00 PM

Gobierno griego a punto de caer

El tambaleante Gobierno griego dio marcha atrás el jueves con una propuesta de referendo sobre la permanencia del país en la zona euro, luego de que los líderes europeos hablaran por primera vez de una posible salida de Grecia del bloque de la moneda común.

Los acontecimientos en Atenas se sucedían rápidamente y opacaban lo que ocurría en la primera jornada de una cumbre de las 20 mayores economías del mundo en la Riviera francesa, donde los líderes del mundo instaban a Europa a tomar acciones decisivas para frenar su crisis de deuda soberana.

El atribulado primer ministro socialista, George Papandreou, dijo tras una reunión de emergencia con su gabinete que su llamado de esta semana a un referendo, que generó pánico en los mercados globales, "nunca fue un fin en sí mismo", y que estaría satisfecho si la votación no se realizaba.

Papandreou dijo que había aceptado tener conversaciones con la oposición de centroderecha para contar con un gobierno de transición que implemente un programa de austeridad exigido a cambio de un nuevo rescate de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional. Después, se realizarían elecciones anticipadas. En una álgida reunión en Cannes en la noche del miércoles, el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, y la canciller de Alemania, Angela Merkel, advirtieron a Papandreou que Atenas no recibirá un céntimo más de ayuda hasta que cumpla sus compromisos con la zona euro.

Grecia tenía previsto recibir un tramo vital de ayuda de 8.000 millones de euros este mes y dice que se quedará sin dinero a mediados de diciembre si no recibe el préstamo.

El caos político en Grecia y la incertidumbre sobre la zona euro provocaron que las acciones y las materias primas cayeran en Asia y desataron una ola de compras de los seguros bonos alemanes. Pero posteriormente, los mercados comenzaron a escalar por la probabilidad de que Grecia no realice un referendo altamente riesgoso.

El Banco Central Europeo dio otra sorpresa al recortar la tasa de interés de referencia en 25 puntos básicos al 1,25 por ciento y dijo que su política de compra de bonos soberanos de la zona euro continuará por ahora, con un alcance limitado para apoyar a su política monetaria.

Los líderes de China, Rusia y Estados Unidos presionaban a los europeos para que actuaran rápidamente con el fin de contener la crisis. Estados Unidos instó a Alemania a ceder y dejar que el BCE juegue un rol mayor en esta lucha, dijeron fuentes del G-20. "Europa debe ayudarse a sí misma. La Unión Europea tiene todo para eso hoy -la autoridad política, los recursos financieros y el respaldo de muchos países", afirmó el presidente ruso Dmitry Medvedev.

Un alto funcionario del G-20 dijo que el grupo estaba evaluando el costo de una posible cesación de pagos de Grecia y las implicancias de que Atenas abandonara la zona euro.

El rebelde Venizelos

Más temprano, en Atenas, el poderoso ministro de Finanzas griego, Evangelos Venizelos, rompió con el primer ministro, al emitir una desafiante declaración donde dijo que la membresía de Grecia en el euro fue un logro histórico y "no puede depender de un referéndum". Legisladores disidentes del partido gobernante PASOK se manifestaron en contra del referendo y llamaron a un gobierno de unidad nacional o a adelantar elecciones, despertando dudas respecto a si Papandreou podrá pasar de esta semana a la cabeza del Gobierno.

Algunos sugirieron que el exvicepresidente del BCE, Lucas Papademos, debería encabezar una nueva administración.

En una señal de voluntad, el líder opositor Antonis Samaras llamó a un Gobierno de transición que conduzca a Grecia antes de los comicios anticipados y dijo que el Parlamento debería ratificar primero el acuerdo de rescate de 130.000 millones de euros (178.000 millones de dólares).

Los líderes de la Unión Europea han llamado insistentemente a la unidad nacional en Grecia en apoyo de las dolorosas medidas de austeridad necesarias para reducir la enorme deuda del país, que se espera que llegue al 160 por ciento del PIB este año. "Esperamos que ahora se logre el consenso político en Grecia que tanto ha faltado", dijo un funcionario de la UE. Un ministro del gabinete heleno aseguró que Papandreou no renunciará por ahora, pero que esperaría el resultado de las negociaciones con el principal partido opositor Nueva Democracia.

Las autoridades de la zona euro hablaron por primera vez abiertamente de una posible salida de Grecia del área monetaria común, con el fin de llevar al máximo la presión sobre Atenas y preservar al euro en caso de un voto "no" en el referendo. Merkel dijo a medianoche que preferiría estabilizar al euro con Grecia como miembro, pero que la primera prioridad era salvar a la moneda única y no rescatar a los griegos.

El presidente de los ministros de Finanzas de la zona euro, el primer ministro luxemburgués Jean-Claude Juncker, dijo que las autoridades estaban trabajando con posibles escenarios de una salida de Grecia.

El ministro francés para Europa, Jean Leonetti, dijo sin rodeos que el euro podría sobrevivir sin Grecia.

"Grecia es algo que podemos superar, podemos vivir sin ella", agregó a radio RTL.

El fantasma de una posible moratoria griega rondaba sobre la cumbre del G-20, reflejando la precariedad y las divisiones en Europa justo cuando Sarkozy esperaba demostrar su liderazgo sobre las mayores economías del mundo. La cumbre había sido convocada para centrarse en las reformas al sistema monetario global y en medidas para frenar los flujos de capital especulativos y regular los mercados de materias primas, pero lo ocurrido en Grecia se tomó las conversaciones.

El presidente estadounidense, Barack Obama, dijo tras una reunión con Sarkozy que Europa había dado importantes pasos hacia una solución amplia de su crisis de deuda, pero que ahora necesitaba implementar el plan rápidamente. Una moratoria desordenada de Grecia repercutiría en toda la zona euro, contagiando a grandes economías como Italia y España, y llevando eventualmente a la economía global de vuelta a la recesión.

¿Lineas de crédito?
En una reunión en Cannes, los líderes de Alemania, Francia, Italia, España y el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo y las principales autoridades de la UE exploraron maneras de acelerar la implementación de un paquete anti-crisis acordado el 27 de octubre. Tal plan, que incluye un recorte de la deuda griega, una recapitalización de los bancos europeos y el apalancamiento del fondo de rescate del bloque, buscaba poner freno a una crisis de dos años antes de que la convocatoria a plebiscito de Papandreou echara todo a perder.

Funcionarios comentaron que la reunión se centró en acelerar la creación de un cortafuegos para proteger a otros estados de la zona euro vulnerables de un contagio de Grecia.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?