| 6/5/2016 12:01:00 AM

Foodporn: cuando la moda de fotografiar comida se vuelve negocio

Las marcas le están sacando todo el provecho a la pasión culinaria en redes y ahora Instagram toma la delantera con sus perfiles de negocios.

Un helado a punto de derretirse,  brasas en las que se dora un suculento bistec, ensaladas de colores increíbles, salsas que se deslizan por la suave textura de los postres y primeros planos obscenos que resaltan el lado sensual de lo que comemos.

La etiqueta Foodporn tiene más de 90 millones de publicaciones en Instagram. El porno de la comida tiene seguidores y autores de toda clase desde el que simplemente le toma la foto a su cena especial, al profesional que está consiguiendo más clientes para una cadena de restaurantes.

En efecto casi todas las marcas de comida rápida en el mundo publican fotos provocativas de su menú para los seguidores. A la tendencia también se han unido chefs de renombre, pequeños restaurantes locales y hasta vendedores de Herbalife. Todos suman seguidores mostrando al mundo qué comen y algunos, han logrado convertirlos en clientes.

Instagram, el lugar en la red donde todo esto ocurre, decidió salir del closet y desvanecer la línea entre red social y publicidad. A través de una publicación en su blog, la filial de Facebook anunció el nacimiento de los perfiles de negocios. Las empresas ahora podrán oficialmente contar con herramientas que incluyen la posibilidad de promocionar publicaciones.

Sin embargo, las marcas de comida llevaban un buen tiempo aprovechando la tendencia del Foodporn para ganar adeptos. No solo los restaurantes como Domino’s, Fryday’s, Harry Sasson y los hermanos Raush, sino también las que venden ingredientes como Carulla y Alpina.

Así como con Youtube nacieron los ‘youtubers’, que son personas que tienen como profesión crear videos para subirlos, Instagram tiene sus propias celebridades: los ‘instagramers’. En un reportaje, el Wall Street Journal contó cómo han surgido cuentas basadas exclusivamente en fotos de comida que han logrado convertirse en oficios de tiempo completo. Ahora, con la posibilidad de generar publicidad está por abrirse un lucrativo negocio también para estos “influenciadores”.

No solo es foto, también video  

Youtube y Facebook también están aprovechando la gula de los tiempos modernos. Muchos youtubers no son adolescentes haciendo monerías frente a la cámara sino profesionales de la cocina que comparten recetas con cientos y miles de visitas. Y también con ingresos en publicidad.

El medio de comunicación Buzzfeed creó en Facebook la cuenta Tasty, donde comparte videos cortos con recetas divertidas y aparentemente fáciles, y solo con eso tiene más de 95 millones de seguidores. En Latinoamérica Kiwilimón tiene una estrategia similar con la que suma cerca de 4 millones de fans.

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