| 11/5/2011 12:00:00 AM

El pueblo griego: las orejas del lobo

Los griegos siguen indignados pero no quieren salir de la UE. El terremoto político de esta semana trajo consigo un cambio en la actitud de la población.

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BBC

La celebración de la retirada definitiva de los planes de llevar adelante un referéndum, para muchos una locura en términos económicos, es también el fin de lo que otros vieron como el valiente gesto de darle la voz al pueblo.

Lo que criticaban los que ahora celebran la marcha atrás de Papandreu es que, metidos en una espiral de protesta cotidiana contra los planes de austeridad que consideran impuestos desde Europa y el Fondo Monetario Internacional, los griegos pudieran llegar a rechazar el nuevo paquete.

Pero el terremoto político que ha sacudido Grecia esta semana deja también un legado que, para Hewitt, es probablemente el más significativo: un cierto cambio de actitud en la población.

Es difícil de constatar de forma incontestable, pero sí parece que los griegos le han visto las orejas al lobo cuando ante la firmeza de Alemania y Francia se enfrentaron a la posiblidad de dejar no ya el euro sino la Unión Europea.

Frente a esa tesitura, la mayoría de los griegos no desería quedar fuera de Europa.

Así es que en las calles ya se puede ver un cierto cambio. No es que no sigan indignados y frustrados con los recortes, pero, como un editorial de un conocido diario dijo, "miraron al abismo y no les gustó lo que vieron".

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